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PSICO GOLF – Márcate unos objetivos realistas antes de una vuelta o un torneo de golf

17 Octubre 2018 – En el capítulo anterior introdujimos el tema de la confianza y la concentración como factores clave para desarrollar un gran golf. Dentro del concepto de confianza explicamos el punto 1) sobre qué hay que entender por estar bien preparado. Aquí empezamos abordando el punto 2), sobre proponerse objetivos realistas.

Observamos que los golfistas que carecen de confianza en sí mismos tienden a diferenciarse de los jugadores confiados de dos formas, en relación con el objetivo que se marcan para sus vueltas. El primero es que, antes de una vuelta o un torneo, los golfistas sin confianza tienden a centrarse en objetivos irrealistas o se plantean objetivos muy elevados, como por ejemplo lograr el mejor resultado de su vida o derrotar a un rival con un handicap muy inferior al suyo. En cambio, los golfistas seguros de sí mismos acostumbran a centrarse en objetivos realistas antes de una ronda, en función del campo a jugar y de las condiciones meteorológicas, atendiendo a su promedio de golpes para intentar superarlo o tratando de mejorar su handicap reduciéndolo aunque sea en sólo un punto.

En psicología deportiva no existen soluciones instantáneas.
Para ser efectivos debemos practicar las habilidades mentales
como hacemos con las habilidades físicas.

En el histórico Másters de 1997, Tiger Woods acumulaba una increíble ventaja de 9 golpes después de la tercera vuelta. Entonces, ¿cuál debía ser su objetivo en la cuarta vuelta? Pues hacer el par del campo, según declaró en la rueda de prensa. Tiger sabía que si se mantenía lejos de los boggeys, sería imposible que lo alcanzaran. Y así lo hizo. No sólo superó su objetivo, sino que en el total de las cuatro vueltas anotó la tarjeta más baja jamás firmada en el Másters de Augusta (-18), lo cual demuestra su impresionante rendimiento en aquella edición, que además figura como récord más de dos décadas después y hasta nuestros días, sólo igualada por Jordan Spieth en el Masters de 2015.

Y en segundo lugar, durante una ronda en sí, los golfistas sin confianza suelen centrarse en alcanzar ese resultado final casi imposible (como realizar su mejor tarjeta), mientras que los golfistas con confianza se preocupan más por afrontar el golpe en cada momento, manteniéndose fieles a su rutina previa al golpe y disfrutando de la ronda conforme la van jugando. Es decir, no puedes estar pensando en anotar ese día 66 desde el primer tee. En el primer tee es mejor colocarse y pegar la bola hasta el centro de la calle, para dejar que tu juego fluya.

En el punto 3) hablábamos de sentirse relajado. Los golfistas que aparentan seguridad están generalmente distendidos, sueltos, para nada tensos o estresados. En cambio, los golfistas que parecen bastante nerviosos, por norma no pueden ser descritos como jugadores seguros. De manera que les convendría practicar estrategias para estar relajados en el campo como parte del aprendizaje de la confianza (minimizar las causas de la tensión, respirar profundamente, tensar los músculos para relajarse, ser optimista, evadir la mente del juego, etc.).

El punto 4) nos recuerda emplear un auto habla positiva. Los golfistas a quienes describimos como faltos de confianza acostumbran a experimentar muchos pensamientos negativos. Se suelen obsesionar, por ejemplo, con lo buenos que son otros golfistas, y ellos no; y también les angustia pegar malos golpes. Con frecuencia sus pensamientos comienzan con las palabras “Espero que…” haciendo conjeturas sobre el resultado de su siguiente acción.

Además se preocupan más de lo que no quieren hacer, en lugar de concentrarse en lo que sí quieren hacer. Los deportistas seguros, por su parte, experimentan con regularidad pensamientos positivos (relájate, céntrate en tu área objetivo, siente un buen swing, etc.). Siguen sus rutinas previas al golpe, se concentran golpe a golpe, utilizan un reducido número de pensamientos sobre el swing y están enfocados hacia sus virtudes en lugar de hacia sus debilidades.

Por último, en el punto 5) nos animamos a usar una imaginación positiva de éxito. Los golfistas que carecen de confianza a menudo se imaginan lo peor. Se establecen unos objetivos quiméricos de cara a su tarjeta y entonces se pasan todo el tiempo preocupados de que no los van a lograr. Se imaginan qué dirán los demás si no consiguen jugar bien o si fallan pats decisivos, y se atormentan. Y sobre todo se agobian por cosas que no están bajo su control, como por ejemplo el juego de otros jugadores.

En cambio, los deportistas seguros, por su parte, se centran en lo que ellos pueden controlar, como su propia rutina previa al golpe, y realizan ensayos en su imaginación de lo que quieren hacer justo antes del golpe, para ayudar a concentrarse en sus sensaciones y en la postura de su cuerpo, con el fin de ejecutar su swing con éxito.

En el siguiente post desarrollaremos una serie de pasos para mejorar tu confianza.

¡No te lo pierdas!

Fotos: ©LET/LETAS

PSICO GOLF – La confianza, clave de un buen golf
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PSICO GOLF – La confianza, clave de un buen golf

10 Junio 2018 – Cuando estás jugando bien, tiendes a concentrarte en cada golpe tal como te viene, sigues tu rutina previa (llegas y observas el plano en que ha quedado la bola, calculas la distancia a bandera…), y entonces sabes que estás preparado y te dispones a ejecutar el golpe. Te sientes totalmente confiado y tu concentración es automática. Algunos golfistas se sienten como jugando en la buena onda.

Pero cuando no estás jugando bien, pierdes esa sensación de confianza. Empiezas a hacerte conjeturas y tienes segundas y terceras suposiciones sobre tu siguiente golpe. Dudas de tus habilidades y cuestionas tu técnica. Empiezas a ser cada vez más vulnerable a los factores de distracción que te rodean antes de cada swing. Y si esta situación se va prorrogando, llega el momento en que te preguntas desesperadamente si alguna vez serás capaz de volver a tener aquellas buenas sensaciones de tu mejor forma.

No hay duda de que los golfistas que juegan bien se sienten cargados de seguridad y gozan de una excelente capacidad de concentración. Pero, ¿cómo podemos mantener nuestra confianza y concentración durante tantas vueltas de golf?, ¿y cómo podemos recuperar aquellas sensaciones de seguridad y capacidad de centrarnos cuando no se estamos jugando bien? Éstas son las cuestiones que vamos a plantear y desarrollar en este y siguientes artículos.

Cuando pierdes tu confianza y tu habilidad para concentrarte, tu primer paso para recobrarlas debería ser hacer una visita a tu profesor de golf habitual. Un par de lecciones, un reajuste de tu swing y alguno más de práctica en el driving range y/o el putting green puede ser todo y nada más que lo necesario para permitirte reconquistar aquella ansiada forma ganadora. Pero para muchos golfistas, la interferencia de emociones y de pensamientos problemáticos les impiden convertir sus clases de golf en anotar mejores resultados en la tarjeta.

Llegado este punto debemos recordar ser capaces de hacer que nuestros pensamientos y emociones trabajen a nuestro favor, en lugar de dejar que fluyan contra uno mismo. Ahora, pues, se trata de ver cómo nuestras estrategias nos pueden proveer con los fundamentos para mejorar nuestra confianza y concentración.

Para conseguir una confianza efectiva,
practica tus habilidades psicológicas
como lo haces con tus capacidades físicas

A menudo tú mismo te das cuenta de cómo está el nivel de confianza y concentración de los colegas con quienes compartes habitualmente tus vueltas de golf. Ves que hay una inspiración o un algo detrás de su confianza que parece ser importante. Un algo que tienen los golfistas que juegan bien, pero del que carecen quienes desarrollan aquel día un juego pobre. Por desgracia, conseguir la confianza no es como poner gasolina en el coche. Si estás un poco bajo de confianza, no puedes subírtela llenando tu depósito con una barrita energética en el campo.

Sin embargo, la confianza es algo que se puede aprender, y que se puede mejorar trabajando en ella. En el plano psicológico, dentro del concepto confianza podemos diferenciar varias partes: 1) estar bien preparado; 2) proponerse objetivos realistas; 3) sentirse relajado; 4) utilizar un auto habla positiva; y 5) emplear una memoria imaginativa positiva.

1) ¿Qué hay que entender por estar bien preparado?

Si tú pegas buenos drives con regularidad entrenando en el campo de prácticas, tienes muchas posibilidades de sentirte confiado para pegar buenos golpes con el driver mañana en el campo. Pero si no estás seguro de a qué dirección mandarás la bola cuando estás practicando el drive en el driving range, ten claro que te será muy difícil sentirse seguro cuando estés ahí, de pie, frente al tee del hoyo 1. Como en todos los deportes, la repetida demostración del dominio de las habilidades de un deportista ayuda a este deportista a sentirse seguro de desarrollar dichas habilidades con éxito en una competición.

De este modo, la práctica no solo ayuda al golfista a perfeccionar su técnica, sino que también mejora la confianza en sí mismo. En este sentido aquí cabe añadir que, además del entrenamiento puro y duro, también se debería practicar simulando situaciones reales en el campo y, si tu objetivo es un torneo, reproducir las condiciones propias de la competición.

No te pierdas nuestro próximo tema, que será el de marcarse objetivos realistas.

Fotos: ©LET

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PSICO GOLF – Practica en el putting green como en un green real

3 Junio 2018 – ¿Juegas cinco pats seguidos desde la primera distancia durante una vuelta? Nunca… Y en general tu segundo pat suele ser más corto que el primero. ¿Cierto? Con el fin de dedicar tu tiempo en el putting green a estar mentalmente preparado en el campo, una parte de tus prácticas de pat debería estar destinada a situaciones similares a las que te encuentras en el campo de golf.

Cuando vemos a la mayoría de golfistas practicar en el putting green antes de jugar, suelen dar tres o cuatro bolas hacia un hoyo desde una misma posición. Naturalmente, esa no es la manera en que luego van a jugar en el campo.

PREPARACIÓN MENTAL PARA PATEAR EN EL CAMPO

Para prepararse mentalmente a ti mismo para patear en el campo, es recomendable que una parte de tus prácticas de putting intenten reproducir las condiciones en que te vas a encontrar en el campo de golf. Si no sabes cómo hacerlo, a continuación exponemos varias fórmulas que te servirán de guía:

1) Coge una bola y juégala hacia diferentes hoyos hasta que la emboques: Con esa bola empieza unas veces con un primer pat largo, otras veces con un primer pat a media distancia y otras con un primer pat corto, igual que sucederá durante una vuelta.

2) Practica tu rutina previa de pat: Cuando juegas una bola hacia diferentes hoyos, aprovecha la oportunidad de ensayar tu autohabla en positivo y de mejorar la consistencia de tu rutina previa de pat. Recuerda que una de las diferencias entre profesionales y amateurs es que los pros tienen por lo general una rutina previa de pat mucho más consistente.

3) Coge una bola y con ella haz chip y pat hasta embocarla. Si coges varias bolas y prácticas pats de 1m, sin duda mejorarás. Pero una cosa es meterlas desde 1m después de varios pats de prácticas desde dicha distancia, y otra muy distinta es meter un pat de 1m para salvar el par después de chipear hasta esa distancia justo desde fuera del green. Con el fin de mejorar el acabar el hoyo en 2 justo desde fuera del green, necesitas practicar en condiciones similares a las que te encuentras en el campo. Elige un hoyo del putting green y haz un chip con una bola hacia tu objetivo justo desde fuera del green. Luego coge tu putter y el embócala. Dedicar una parte de tus prácticas de pat a esta rutina te reportará enormes beneficios en el campo.

4) Practica en situaciones de presión ficticia. No importa cuánto tiempo practiques en el putting green, porque sin duda es inevitable sentir presión para culminar determinados pats cuando estás en el campo. Practicar imaginando situaciones de presión te ayudará a rendir mejor en las condiciones reales y propias del juego. Un método es jugar una bola hacia cada uno de los 9 hoyos del putting green. Considera cada hoyo como un par 2, siendo tu objetivo final acabar en 1 bajo par. Sigue tu rutina previa de pat, y emplea tu autohabla positiva para cada parte.

Muchos jugadores pegan grandes pats en el putting green y luego parecen totalmente diferentes a la hora de jugar en el campo. ¿Por qué se supone que les pasa eso? La respuesta la tenemos, una vez más, en el más temido de los males del golfista, la tensión. En el green de prácticas, con menos complicaciones de lectura y con la posibilidad de probar una bola detrás de otra, no hay presión.

Dedica una parte de tu tiempo practicando el pat
a prepararte para patear en verdaderas
situaciones en el campo

Pero en el campo, encarando caídas complicadas, pats largos con escalones a superar y con la necesidad de mantener el resultado, la presión se acumula. Y cuanto más consciente se es de ello, peor te sale. Así que toma buena nota de las recomendaciones de esta página, porque te ayudarán. Y en el pat, como en cualquier otro golpe en el campo, juega como cuando te entrenas en el campo de prácticas.

Fotos: ©MyGolfWay

PSICO GOLF – Entrenamiento mental en el campo de prácticas
PSICO GOLF – Los golfistas inteligentes practican en el driving range con un propósito

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PSICO GOLF – Los golfistas inteligentes practican en el driving range con un propósito

27 Mayo 2018 – Existe un viejo dicho que dice… practicar te hará perfecto. Sin embargo, nosotros mejoraríamos la expresión diciendo: practicar bajo condiciones similares a las situaciones reales de juego te ayudará a hacerte perfecto. Supongamos que estás en el driving range y un amigo te dice: “Me gustaría ver si eres capaz de pegar un buen golpe con el hierro 5. Coges el 5, pegas unos cuantos golpes de calentamiento y, cuando estés listo, me avisas”. En estas circunstancias, ¿crees que podrías ejecutar un buen golpe? Luego, se te acerca de nuevo tu amigo en el campo de prácticas y te pide: “Quiero ver si puedes pegar otro buen golpe con el hierro 5. Pero primero pega un golpe con tu driver, y después un golpe con tu hierro 5”. ¿Podrías pegar un buen hierro 5 en esas condiciones? Puede que sí, pero las probabilidades son menores que en la primera situación.

¿Estamos acostumbrados a pegar una sucesión rápida de bolas en el campo de golf? Claro que no, ya que, en un recorrido de 18 hoyos, tienes un tiempo considerable entre golpe y golpe. ¿Pegamos 10 golpes seguidos con el hierro 5 en el campo de golf? Claro que no. Seguramente juegas un hierro 5 después de pegar el driver desde el tee. Con el fin de emplear tu tiempo en el driving range para estar mentalmente preparado en el campo, una parte de tu tiempo en el campo de prácticas debería de estar destinado a situaciones similares a las reales en el campo.

Te proponemos que alternes los palos después de cada golpe, como lo harías durante una vuelta. Practica diferentes secuencias de golpes que igualmente pegarías en diferentes hoyos sobre el recorrido. Por ejemplo, en un par 5 puedes pegar un drive, después una madera 3 y luego un wedge. Sigue esta secuencia en el driving range. Así, sí que puedes pegar un driver y después un hierro 5. Y en la siguiente secuencia puedes practicar jugando un hierro 3, seguido por un chip corto con el wedge, como te puede ocurrir en un par 3 largo….

Alterna golpes de prácticas apuntando a diferentes objetivos. Cuando estás en la misma postura en el driving range, golpe tras golpe, es natural perder la concentración sobre adónde estás apuntando, lo que es muy distinto de lo que pasa en el campo. Para ayudarte a practicar bajo condiciones similares a las del juego, haz rotar los golpes apuntando hacia diferentes objetivos. Supón que estás entrenando con tu hierro 7. Toma tres objetivos distintos y establece un reto práctico. Alterna cada golpe hacia tres objetivos diferentes y continúa practicando hasta que logres tus tres retos seguidos. Otra estrategia es apuntar a diversos objetivos con distintos palos. Puedes apuntar con tu driver a un objetivo, y luego apuntar con tu hierro 7 a otro totalmente diferente y en una dirección distinta.

Dedica una parte de tu tiempo en el driving range
a practicar situaciones reales en el campo

También puedes imaginar que estás jugando un hoyo concreto de un campo. ¿Tienes alguno en particular que parece que siempre se te atraganta? Imagina que estás jugando ese hoyo cinco veces seguidas. Imagina un área en el driving range con el mismo ancho de la calle. Entonces pega los golpes como quieres jugar ese hoyo. Sigue pretendiendo que estás jugando dicho hoyo hasta que consigas tu objetivo, como por ejemplo, alcanzar el green imaginario con un determinado número de golpes tres veces seguidas. La próxima vez que estés en el campo, te sentirás más preparado para jugar bien dicho hoyo, porque serás capaz de recordar tu resultado positivo previo en el campo de prácticas. Así, en el entrenamiento, puedes llegar a pensar en todos los hoyos del campo que vayas a jugar y para el que te estés preparando. Emplea tu imaginación para sacar el máximo provecho de tu paso por el driving range, donde puedes jugar cada hoyo del campo.

Sigue tu rutina previa para algunos golpes. Visualiza el área de aterrizaje del golpe desde el tee y pega el drive con el que querrías jugar ese hoyo, y luego el golpe de approach al green. Eso te ayudará a realizar en el campo ese golpe como quieres. De hecho, simular jugar en el campo en el driving range antes de cada ronda del torneo es una de las estrategias que emplean algunos profesionales como preparación para el juego real. Así, cuando salen a jugar para la ronda, es como si ya hubieran jugado cada uno de esos golpes. Las habilidades mentales son como las habilidades físicas, serás capaz de dominarlas solo si las prácticas.

Fotos: ©LET

PSICO GOLF – Entrenamiento mental en el campo de prácticas

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PSICO GOLF – Entrenamiento mental en el campo de prácticas

20 Mayo 2018 – Muchos aficionados reciben clases de golf para mejorar su técnica de swing, y luego utilizan el campo de prácticas para acabar de pulirlo y mejorar su juego. Pero muy pocos golfistas realizan sus entrenamientos con efectividad. Reconozcamos dos limitaciones principales en los hábitos de práctica en la mayoría de los jugadores.

En primer lugar, si contemplamos lo que sucede en cualquier driving range que visitemos, en todos observaremos prácticamente lo mismo: golfistas entrenándose a pegar explosivos drives sin parar, uno tras otro, hasta la extenuación. Y en segundo lugar, en esos mismos campos de prácticas también veremos a muy pocos jugadores usando con efectividad parte de su tiempo de prácticas en el driving range, a prepararse mentalmente para los golpes en el campo. Analicemos ambas cuestiones más a fondo.

Recuerda que el principal propósito de entrenar es establecer un swing digno y fructífero, que produzca los resultados deseados, y que estos puedan trasladarse al campo de golf. Practicar te ayuda a captar las sensaciones que produce un buen golpe. Lo sentimos, pero, desafortunadamente, pegar una rápida sucesión de drives en el campo de prácticas no te llevará a alcanzar dicho objetivo. El estar continuamente practicando hasta el agotamiento más bien provocará en ti un cambio en tu swing. Y un swing cansado no es lo mismo que un swing fresco. Cuando estás cansado tiendes a forzar tu swing, y tu ritmo es diferente.

Si aporreas bolas hasta quedar hecho polvo, estarás propiciando el adquirir malos hábitos, que luego pagarás en el campo. Una estrategia para aliviar la probabilidad de que esto pase es dejar tu cesta de bolas varios metros detrás tuyo. Caminar hacia atrás para coger cada nueva bola, entre golpe y golpe, te servirá para darte a ti mismo un respiro y pensar sobre lo que has hecho correctamente en el golpe anterior, te puedes incluso felicitar a ti mismo por ello, y te servirá para concentrarte en aplicar la técnica correcta en el siguiente golpe.

Practicar mientras te sientes fresco y enérgico es una
condición necesaria para establecer la memoria muscular

Practicar mientras te sientes fresco y enérgico es una condición necesaria para establecer la memoria muscular que te permita jugar bien en el campo. Pero eso en sí mismo no es bastante. Los golfistas inteligentes también dedican parte de su tiempo de prácticas en el driving range a mejorar sus habilidades mentales en el campo.

El objetivo es llegar a jugar en el campo como lo hacemos en el de prácticas. Muchos golfistas pegan grandes golpes en el driving range y se sienten totalmente distintos a cuando juegan en el campo. ¿Por qué se supone que pasa esto? La respuesta, una vez más, parte de ese mal endémico que es la tensión. El campo de prácticas es como una calle súper abierta, ya que carece de obstáculos, donde con una cesta puedes hacer volar una y otra vez las bolas sin sentir ninguna presión. Sin embargo, en el campo de golf, encarando calles estrechas, trampas de arena, riachuelos y largos… y anotando los resultados, se acumula la presión. Y cuanto más difícil se pone, peor es la situación.

Si tiendes a dejar tus mejores golpes en el driving range, tendrás que estar atento a las sugerencias de ayudar que vamos a proponer en los siguientes artículos. Pero aquí te adelantamos una de ellas, la estrategia de llevar el driving range al campo de golf. Es decir, mentalízate para jugar como cuando practicas. Sí, por ejemplo, encaras una calle estrecha, intenta visualizar el driving range. Recuerda lo relajado que te encuentras allí, y lo que disfrutas al propinar un buen drive después de otro. Piensa en los puntos de referencia a los que acostumbras a apuntar en el campo de prácticas, un árbol en concreto, una estaca amarilla, una bandera lejana… Y traslada esa marca, imagina que la tienes en medio de la calle. Si puedes hacer aparecer una imagen de ti mismo en el campo de prácticas, tienes posibilidades de sentirte más relajado en el campo. Y puedes aplicar esa estrategia para una variedad de golpes diferentes.

En el siguiente artículo hablaremos de cómo dedicar una parte de tu tiempo en el driving range a practicar situaciones iguales a las que te encuentras en el campo, y otra parte de tu entrenamiento en el putting green, para preparar el pat en el campo.

Fotos: ©MyGolfWay

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PSICO GOLF – Cómo rematar bien una rutina previa de putting

13 Mayo 2018 – Seguimos argumentando la necesidad de una preparación adecuada sobre el green, como continuación al artículo anterior, pero ahora para rematar eficazmente la rutina previa a tu golpe de pat. Si lo recuerdas, en el artículo pasado hablamos de cuatro frases donde requerimos evitar que entren en nuestra mente pensamientos negativos.

En quinto lugar, adopta una actitud razonable en la colocación, como si estuvieras en la preparación de uno de tus golpes desde la calle. Es evidente que cada jugador tendrá diferentes estrategias para conseguir cierta regularidad en sus pats. Aquí explicamos una que hemos visto que utilizan algunos buenos jugadores: haz una inspiración profunda, enfatiza la exhalación para liberar tensión.

Coloca el putter justo detrás de la bola y alinea la cabeza del palo de manera que quede cuadrada con el punto al que estás apuntando, a 1 ó 2 metros de la posición de la bola y en dirección hacia el objetivo. A continuación sitúa tus pies de manera que las puntas estén paralelas con la línea de putting y a la distancia adecuada de la bola.

Finalmente, sujeta el putter de la manera habitual, y echa el último vistazo al hoyo. Pero recuerda que, cuanto más tiempo pasas ante la bola, desde el momento que sujetas el putter colocando hasta que finalmente pegas a la bola, mayores serán las posibilidades de que entren pensamientos negativos en tu cabeza. Observa algunos de tus jugadores profesionales favoritos y síguelo como modelo. El que encaje con esta fórmula sería el que después de prepararse, el tiempo que se toma entre echar la última mirada al objetivo y a continuación pegar el golpe es, generalmente, entre uno y dos segundos.

Sexto, y acabamos, al igual que explicamos como paso final de la rutina previa al golpe antes de llegar al green, la última parte de una sólida rutina previa al golpe de pat sería: relájate, mira hacia el hoyo, mira hacia la bola y realiza el golpe.

Si para ti es básico mantener tu cabeza todavía encima del golpe con los otros palos, en el caso del putter es doblemente determinante. Es decir, aunque no lo hayas pensado nunca, también es importante mantener tu cabeza un momentito sobre tu golpe de pat. En los pats muy cortos, lo recomendable es no levantar la vista hasta escuchar el sonido de la bola cayendo dentro de la copa, y en los más largos, no levantar la vista hasta 2 ó 3 segundos después de haber completado enteramente tu golpe de pat.

La próxima vez que veas en un torneo a Tiger Woods pateando por televisión, comprueba como el ex-Nº1 del mundo mantiene el tronco de su cuerpo todavía en su posición, y sus ojos abajo, después de ejecutar un pat.

Relájate, pega y mantente mirando al punto de partida de la bola,
como si de un golpe desde la calle se tratara

Bueno, después de toda esta explicación debes preguntarte: ¿Tengo uniformidad en mis rutinas previas de preparación de cualquier golpe, incluso en el putting? La mayoría de los golfistas estarán de acuerdo en que deberían utilizar una rutina pre-golpe más consistente. Sin embargo, muy pocos handicaps medios y altos ponen en práctica una rutina definida para cada golpe durante una vuelta completa.

La mayoría también estará de acuerdo en que deberían ser más consistentes en su rutina previa al putting, aunque muchos de esos handicap medios y altos pueden seguir rutinas muy diferentes, ya se trate de pats largos en comparación con sus pats cortos.

Para ayudarte a utilizar tus rutinas previas consistentemente durante toda una vuelta de golf, te animamos a que describas y plasmes tus rutinas en unas tarjetas personales. Si les das un vistazo dos o tres veces a lo largo de tu vuelta, durante varias rondas seguidas, conseguirás que tus rutinas anteriores al golpe y al putting se vayan reforzando, hasta convertirse en automáticas.

Fotos: ©LET

PSICO GOLF – Plantéate desde ¡ya!, una rutina previa de putting
PSICO GOLF – Una rutina previa para ahorrar golpes en el campo de golf (II)
PSICO GOLF – Una rutina previa para ahorrar golpes en el campo de golf (I)
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PSICO GOLF – Una rutina previa para ahorrar golpes en el campo de golf (II)

29 Abril 2018 – Seguimos dándote consejos para reforzar tu rutina previa del golpe (ver artículo anterior). Ahora al situarte detrás de la bola, elige un objetivo y realiza un swing de prácticas…

Primero elige un objetivo en el campo, en línea con la dirección en que quieres pegar el golpe. A continuación, intenta imaginar el tipo de golpe que quieres dar y el vuelo de la bola a través de la línea que has trazado mentalmente hacia el objetivo. Recuerda algún golpe similar con el que recientemente te hayas quedado satisfecho. Entonces, realiza un swing de prácticas y siente el swing para el tipo de golpe que deseas jugar. Luego, fíjate bien en un punto de un 1,5 a 3 metros delante de tu bola, que esté en línea con el objetivo hacia el que estás apuntando. Y utiliza ese punto a fin de prepararte para tu golpe.

Por otro lado, justo antes de prepararte, olvídate de cómo te va a salir el golpe y solo piensa en realizar el swing suavemente. Imagínate, por ejemplo, un grupo de amigos jugando a golf: Pedro, Alfredo, Juan y Tomás. En el hoyo 16, Pedro todavía tiene la ocasión de pillar a Alfredo y ganarle la partida. Juan y Tomás colocan sus segundos golpes uno en el green y el otro está en problemas; mientras que Alfredo tiene un potencial putt para birdie y el par asegurado. Con el fin de asegurar el hoyo y mantener sus opciones, Pedro tiene que conseguir poner su segundo golpe cerca del hoyo. Justo antes de colocarse para su segundo golpe, sin pensar en que los demás estén cerca de él, se dice susurrando: “Sólo tienes que hacer un bonito y suave swing. Mantenla suave”. Como resultado, Pedro la deja a solo 5 metros de la bandera, empatando con Alfredo en ese hoyo, y a continuación ganará el campeonato. Ése es el tipo de autohabla de los campeones.

Relájate y ejecuta el swing concentrándote
en la bola hasta que el palo haga contacto con ella

La tensión se produce cuando te preocupas por el resultado de un golpe. Justo antes de prepararte para el golpe, practica el tipo de autohabla empleado por Pedro. Tu pensamiento final puede ser algo como: swing suave, o pon un buen swing en el golpe, o un ritmo fácil… En este punto algunos jugadores también se concentran en pensamientos de swing del tipo: despega lento, gira o pega a través de la bola. En cualquier caso, si decides utilizar pensamientos de swing, debes vigilar no quedarte paralizado por culpa de tanto analizar. Porque si piensas en demasiados detalles en mitad de tu swing, te saldrá un movimiento a trompicones y forzado, en lugar de suave y rítmico.

¿Cómo preparar el golpe de manera firme y uniforme? No existe una sola manera de acercarse a la bola que sea necesariamente la mejor. Sea cual sea, lo importante es que establezcas tu alineamiento adecuadamente, apuntando hacia el objetivo que quieres alcanzar. Esta es la manera en que lo hacen muchos pros. Primero, asienta la cabeza de tu palo detrás de la bola y alinéala de manera que se encuadre hacia el objetivo. Segundo, ajusta tus pies de manera que estén en paralelo con la línea del objetivo y a una distancia adecuada de la bola. Finalmente, sujeta el palo de forma adecuada y avívalo un par de veces para liberar cualquier tensión sobrante en tus brazos y manos, y realiza una respiración profunda.

La última fase de una sólida rutina previa al golpe debe ser: relájate, mira al objetivo y hace el swing mirando la bola hasta que la cabeza del palo haga contacto. Debería pasar solo uno o dos segundos entre tu último vistazo al objetivo y el momento de apretar el gatillo. A partir de ahí debes estar con el piloto automático conectado; es decir, debes estar en acción y no analizando. De lo contrario, cuando tienes que retener la imagen del objetivo, pueden irrumpir en tu mente pensamientos negativos. Con ello no decimos que mantengas tu cabeza agachada. Demasiado énfasis en mantenerte cabeza abajo puede restringir tu giro de hombros y el follow-through.

Por el contrario, un problema frecuente de los handicap medios y altos es que levantan la cabeza demasiado pronto. Están excesivamente ansiosos por ver adónde va la bola. Si te concentras en mirar la bola hasta que la cabeza del palo haga contacto, es fácil sostenerla un poquito más en esa posición y seguidamente dejarla que gire con naturalidad justo después de pasar por el área de impacto. Así, tras un par de swings de relajación del palo, mira el objetivo, concéntrate en la bola y ejecuta el swing suavemente.

Fotos: ©LET

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PSICO GOLF – Una rutina previa para ahorrar golpes en el campo de golf (I)

22 Abril 2018 – Los profesionales tienen una rutina pre-golpe mucho más constante que los hándicaps bajos. Los handicaps bajos tienen una rutina pre-golpe más constante que los handicaps medios. Y los handicaps medios tienen una rutina pre-golpe solo algo más constante que los handicaps altos. ¿A cuento de qué vienen estos comentarios? Pues porque para conseguir un buen resultado, necesitas combinar tu preparación mental con una sólida rutina previa al golpe. ¿Qué pasos nos pueden ayudar a ello? Para comenzar a introducir este tema, aquí tienes los dos pasos iniciales.

1ª) Primero, olvídate del resultado y piensa únicamente en el golpe inmediato. Un momento crítico de la preparación mental se produce cuando percibes la primera impresión del golpe que quieres dar. Es la situación más común en la que experimentar pensamientos negativos, aquellos que conducen a la dolencia más temida: la tensión. Entonces, en las primeras reflexiones de aproximación al golpe que deseas dar, ensaya pensamientos que te aporten sensaciones positivas, como los que sugerimos en los capítulos sobre “Piensa en positivo I” y “Cómo autohablarse en positivo”, en esta situación. Adopta el estado anímico que te permita dar lo mejor de ti mismo.

2º) Segundo, elige el mejor golpe para una buena gestión del juego. ¿Qué queremos decir con esto? A los diseñadores de campos de golf les encanta presentar sus recorridos como grandes retos para el golfista. Una parte importante de la preparación mental consiste en analizar cada golpe desde la perspectiva que más favorezca a tu juego en ese hoyo. La verdad es que algunos handicaps medios y altos no ponen demasiada atención en las estacas del fuera de límites, los obstáculos de agua, el espeso rough o las trampas de arena. Simplemente se dirigen hacia la bola, se plantan delante de ella, hacen el swing y la pegan… Éstos son los golfistas que no practican una buena gestión del juego. Para anotar un buen resultado en la tarjeta, necesitas evitar los obstáculos y mandar la bola a las áreas seguras de cada hoyo. Pero en la buena gestión del juego deben predominar dos factores diferenciados: elegir bien tu objetivo y elegir bien tu palo.

Los mejores golfistas emplean una firme rutina
para contribuir a su autoconfianza y concentración

El primer paso es identificar tu zona preferente de aterrizaje de la bola en ese golpe determinado. Por orden, deberías fijarte en: evitar el fuera de límites, evitar el rough profundo y evitar el agua. El siguiente paso sería identificar la zona secundaria del objetivo. Es decir, por si fallas el golpe, donde prefieres que se detenga tu bola. Por ejemplo, piensa que es mejor aterrizar en el alto rough que fuera de límites o detenerte en un bunker a media calle que visitar un rough espeso. El último paso es identificar la zona más segura a la que quieres apuntar. Es importante que finalices esta primera fase de la buena gestión del juego concentrándote en la zona del objetivo y no en los obstáculos. Es así como actúan los profesionales cuando están finos, ya que en su enfoque de la situación sólo consideran el área de su objetivo.

En cuanto a una buena elección del palo, para seleccionar el más adecuado puede seguir la siguiente pauta: distancia, viento, plano. Porque tanto el viento como el plano del terreno puede influir sumamente sobre la distancia a la que viajar a la bola. Después de haber considerado el palo apropiado para la distancia que quieres alcanzar con tu golpe, puede que todavía tengas que hacer un ajuste. Reconsidera el palo teniendo en cuenta el viento y el plano del suelo. A continuación, ya puedes tomar tu decisión final.

No te pierdas el próximo capítulo, donde seguiremos dando consejos sobre cómo reforzar tu rutina previa al golpe.

Fotos: ©LET

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PSICO GOLF – Cómo evitar caer en la susceptibilidad psicológica jugando al golf

15 Abril 2018 – Guerra a la guerra psicológica. El golf ya es de por sí un juego difícil como para tener colegas que te intenten desestabilizar psicológicamente. Desafortunadamente, algunos golfistas emplean estrategias de guerra psicológica contra sus compañeros de partido, ya sea a propósito o inconscientemente.

A veces, un intento de choque psicológico es un, en apariencia, inocente comentario como: “ la verdad es que tienes un gran giro de hombros”. Si tienes un buen giro de hombros sin pensar en ello, un comentario de tu oponente provocará que te concentres más en ello y sin querer harás girar tus hombros incluso más en tu próximo swing, con el casi seguro resultado de fallar el golpe. Mientras esperas en el tee a que el grupo de delante avance por la calle y al tener los metros necesarios para jugar, tu contrincante también te puede lanzar un apunte aparentemente sincero del tipo: “creo que ya puedes jugar”, sabiendo que todavía están dentro de tu radio de acción.

¿Cuál sería tu reacción más probable? ¿Esperar a que estén mucho más lejos de lo necesario y entonces forzar tu swing para intentar demostrar a tu rival lo fuerte que puedes pegar la bola? Si te ha pasado esto alguna vez, es que tu rival te ha vuelto ganar.

Otra forma de guerra psicológica puede ser susurrar audiblemente mientras pateas, moverse ligeramente en medio de tu backswing o actuar de algún modo para desbaratar tu ejecución. Y otra estrategia psicológicamente hostil es recibir un comentario negativo sobre tu juego de parte de un colega.

Alguna vez debes haber oído a un rival diciendo: “Hoy la suerte no te acompaña con el drive”, “hoy no tienes el día con los putts cortos”, “normalmente chippear es lo que mejor se te da, pero hoy te tiene amargado”, o cualquier apreciación similar.

¿Cómo deberías lidiar con estos intentos de guerra psicológica? Si el problema adquiere la forma de comentarios negativos sobre tu juego por parte de tu compañero de partido, la recomendación es sonreír al recibirlo. Para ello necesitas autocontrol, serenidad, auto evaluación y… ¡felicitarte a ti mismo!

Sonriendo a los comentarios de tu amigo es muy probable que consigas dos cosas: 1º) Transmitirás la actitud de que no te estás tomando sus comentarios muy en serio; y 2º) los estudios sobre las emociones demuestran que nuestras expresiones faciales influyen en cómo nos sentimos. Si fruncimos el ceño, seguramente no sentiremos enfadados y negativos. Si sonreímos, es probable que nos sintamos contentos y positivos. Aunque no te sientas positivo al fallar un golpe, sonreír te ayudará a tener mejor humor para preparar el siguiente golpe.

El componente de autoevaluación tiene que ver con revisar rápidamente tu juego hasta ahora, para identificar las cosas que has hecho bien. Si, por ejemplo, el comentario de tu rival ha sido sobre tu putt, puedes hacer un flash-back y recordar un hoyo anterior en el que pateaste bien. A su vez, la autofelicitación sirve para acentuar lo positivo.

Siguiendo con el ejemplo del putt, puedes contestarle a tu oponente algo como: “Allá en el hoyo 3 hice un gran putt y ahora sólo voy a pensar en ello”. En otras palabras, deseas comunicarle a tu adversario, así como a ti mismo, que pase lo que pase, te vas a concentrar positivamente en las cosas que estás haciendo bien.

Y otra manera de negociar con la guerra psicológica es pedir educadamente a tus rivales que se abstengan de practicar esos comentarios, especialmente si parecen deliberados. Si las prácticas persisten, ya te puedes empezar a plantear en serio el buscar nuevos colegas de partida.

De cualquier modo, quizás la mejor estrategia sea seguir tu propio esquema de preparación mental y no poner ni la mínima atención en ese experto de la guerra psicológica. Si te metes plenamente dentro de tu propio juego, y sigues el plan que de una manera firme, coherente y consistente te hayas establecido previamente, es muy probable que esos intentos de desestabilizar tu juego no te afecten.

Entonces, habrás dado la vuelta a la tortilla. Y el experto de la guerra psicológica estará tan preocupado en intentar influir negativamente sobre tu rendimiento, que su propio juego se verá trastornado. En este sentido, tendrás que trabajar en otras estrategias para mantener tu concentración firme y estable.

Fotos: ©LET

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PSICO GOLF – Cómo dejar de sufrir de indecisión en el campo de golf

8 Abril 2018 – ¿Cuántas veces en tu última partida has padecido de momentos de indecisión? Posiblemente no serás capaz de enumerarlas. Un problema frecuente en muchos golfistas es su indecisión durante la rutina previa al golpe, y más concretamente cuando permanecen delante de la bola. Por ejemplo, igual a menudo te encuentras cuestionándote a ti mismo: “Me pregunto si he elegido el palo correcto”; o bien: “Quizás debería estar apuntando un poco más a la derecha”; o si no: “No estoy del todo seguro de lo fuerte que debo pegar a esta bola”. Cuanto más tiempo estés delante de la bola, mayor será la probabilidad de dejar entrar pensamientos dubitativos en tu mente.

Los más jóvenes nunca habrán visto la forma de actuar de Lee Treviño durante un torneo, cuando él era el principal protagonista. El campeón del Open USA (1968 y 1971), del Open Británico (1971 y 1972) y del PGA Championship (1974 y 1984), a menudo anunciaba sus golpes a la audiencia antes de colocarse: “Voy a jugar un hierro 4 con un golpe cortado justo por encima de aquel pequeño y viejo bunker, para hacerla caer al borde de green y dejarla correr hacia el hoyo”. Cuando el tejano hacía semejante tipo de declaraciones no era porque se estuviera haciendo el listillo, ni el chuleta, ni el fanfarrón… muy al contrario. Ésa era su manera de auto convencerse totalmente del golpe que quería hacer.

Y si observabas la preparación de Treviño, sabías que no malgastaba ni un segundo pensando en qué debía hacer cuando estaba colocado ante la bola.

Durante el juego, no pienses demasiado por adelantado
sobre los golpes que te van a venir, ni tampoco te preocupes
por los que te acaban de pasar. Simplemente juega
permaneciendo en el presente

Los tres pasos básicos que existen para luchar contra la indecisión son:

1º) El primero tiene que ver con tu rutina previa al golpe. No te tomes demasiado tiempo meditando sobre el golpe que vas a pegar, por muy importante que sea.

2º) El segundo, al realizar la elección del palo, combina la acción con un compromiso verbal hacia ti mismo del tipo: “Ya sé el golpe que quiero dar y ahora voy a dejar a un lado el tema del resultado para concentrarme en realizar un buen swing, suave y con ritmo”.

3º) Y el tercero, no dediques mucho tiempo a permanecer delante de la bola. Prepárate como siempre y pégala igual que si estuvieras dando bolas en el campo de prácticas.

LA PERSONA, ANTES QUE EL RESULTADO

¿Juzgas tu valor como persona por tus resultados en el campo? Mal que nos pese, siempre encuentras algunos golfistas que parece que se juzguen a sí mismos en función del resultado de la tarjeta que obtengan en una ronda de golf. Una o dos malas partidas consecutivas se convierten fácilmente en un “soy un golfista pésimo”, lo que consecuentemente traducen en que “soy una persona desgraciada”. Esto va unido a menudo al hecho de ser supercrítico con uno mismo en el campo, como hemos descrito en el capítulo I y capítulo II anteriores de PSICO GOLF.

Pero la verdad es que nadie debería juzgarse o valorarse como persona en función del número de golpes que realice en una ronda de golf. No tienes que jugar bien al golf para ser buena persona. Y si has caído en esta situación, te animamos a que, con la determinación más firme posible, separes el nivel de los resultados de tu juego en la práctica del golf, de lo que tú eres como persona y de tu valía en este mundo. Hacerlo te ayudará a sentirte mejor contigo mismo, a pesar de que te decepcionen tus resultados en el campo.

¡Casualmente, también te ayudará a jugar mejor al golf!

Fotos: ©LET

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