Psico-Golf

PSICO GOLF – Programa de palabras clave y refuerzos positivos

11 Febrero 2018 – Hablando de palabras clave, simplemente decidirte a adoptar una determinada actitud, como todas las promesas que nos hacemos cada principio de año nuevo, no es garantía de que lo vayas hacer. Supongamos que te has propuesto el objetivo de practicar con 25 swings al día. Una manera de aumentar las posibilidades de hacerlo es proveerse de frecuentes avisos. Puedes ponerte notas en los lugares que frecuentas, pedirle a la persona con quien vives que te lo recuerde a diario, si te sobra un palo puedes dejarlo en un lugar visible para encontrártelo nada más entrar en casa… Cuantos más avisos, más posibilidades tendrás de cumplir tu objetivo.

La segunda parte del proceso es asegurarte de recibir algún refuerzo positivo cada vez que alcances tu objetivo. Una opción es tomarte un vaso de tu bebida favorita cada vez que realices los 25 swings. Anotarte los resultados en tu calendario es otra forma de retroalimentación positiva. Una tercera vía podría ser apoyarse en otros (por ejemplo, al comienzo de cada semana puedes darle 25 euros a un colega de tu oficina con el compromiso de que te devuelva 5 euros cada día que consigas tu objetivo).

Como puedes ver, existen muchas formas de sumar refuerzos a tu plan. Sobre todo hay qué: 1) hacer posible el poder ganar reforzadores específicos a diario; 2) establecerse premios que conseguir según el progreso semanal; 3) variar los refuerzos de un día para otro y de una semana a otra, para evitar aburrirse con el método; 4) si es posible, utilizar a otras personas para que te ofrezcan los refuerzos para alcanzar tus objetivos, y 5) comentar los progresos con otros jugadores.

Las palabras clave inician la acción,
y preceden al comportamiento deseado,
que da paso a los refuerzos positivos

Hasta aquí, bien. Supongamos que has conseguido un buen progreso a través de la autogestión de tu programa: cumples y realizas 25 swing al día durante dos meses seguidos. Ahora la cuestión es: ¿cuánto durarás?, ¿serás capaz de continuar a largo plazo? Por desgracia, en los planes donde uno mismo pretende modificar una actitud, la recaída es algo común.

Hay muchas situaciones, conductas y consecuencias posibles, y hay que analizar las causas para prevenir las recaídas. Lo típico es fallar por no anticiparse a situaciones donde uno está en riesgo de regresar a patrones de comportamiento no deseados. Si, por ejemplo, te planteas la necesidad de perder esos kilos de más con el fin de ganar resistencia, y sabes que difícilmente te puedes resistir a visitar la bollería que hay en el camino de vuelta casa desde el campo de prácticas, la solución sería cambiar de ruta, ya que evitando pasar por allí aguantarás mejor la tentación. Si tu objetivo es realizar 25 swings de golf al día, el retraso podría venir provocado por esos días de estar extremadamente ocupado, cuando viajas y no tienes acceso fácil a un palo de golf, o si te lo impiden las inclemencias del tiempo. Piensen formas de arreglártelas en esas situaciones, y anótalas para tenerlas a mano en caso de necesidad.

Otras recaídas suceden porque no hemos definido con suficiente precisión en la conducta a mejorar. Por ejemplo, te estableces el objetivo de mejorar tus habilidades golfísticas, y después de un mes de práctica regular en el driving range no tienes claro si has progresado o cuánto has progresado.

El problema es que “desear mejorar” es demasiado impreciso. Deberías especificar el objetivo con suficiente precisión, como pegar cinco drives seguidos de 175 metros, o colocar tres hierros 7 rectos entre las marcas de 50 y 100 metros, o meter cuatro pats seguidos de 1 metro, y serás capaz de evaluar tu progreso con mayor facilidad. ¡Vale!, un objetivo difuso es un punto de partida aceptable, pero enseguida debes aclarar el objetivo reformulándolo de manera que cuando lo alcances puede ser fácilmente reconocido.

Por último, cabe añadir que muchas personas comienzan sus programas de autogestión con una buena dosis de entusiasmo. Sin embargo, después de un tiempo, el trabajo extra de anotar los resultados y seguir con el plan puede convertirse en una carga. Para prevenir recaídas de este tipo puedes vincular el programa de autogestión a tus actividades más gratificantes. Por ejemplo, ir al cine a ver una película de estreno solo después de felicitarte un mínimo de cuatro veces a la semana. Y si se trata de hacer 25 swings de golf por día, piensa en cómo podrías vincularlo a tu actividad de ocio favorita.

Los programas de auto refuerzo y autoayuda son potentes estrategias de mejora personal. Puedes aplicarlas a todos los aspectos de tu vida, incluida tu afición por el golf.

Fotos: ©LET

PSICO GOLF – Aprende del autohabla de los grandes campeones de golf
PSICO GOLF – En el campo de golf, piensa en positivo (Parte I)
PSICO GOLF – Cómo autohablarse en positivo en el campo de golf
PSICO GOLF – Autorreforzarse, la clave del éxito también en el campo de golf
PSICO GOLF – Cómo autorreforzarse: Identificar el problema y establecer los objetivos
PSICO GOLF – Cómo autorreforzarse: 25 swings al día, por favor (2)
Más píldoras de PSICO GOLF.

Por REDACCIÓN