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PING – La Serie G aterriza en España y nos seduce con el vuelo de la libélula

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21 Enero 2016 – Como ya sucediera hace poco menos de dos años con el lanzamiento de la familia G30, la nueva Serie G de PING aterriza y comienza a extenderse por todos los rincones – léase tiendas, campos de golf, el Tour y las bolsas de pros y amateurs – del planeta.

Esta semana hemos sido testigos de ello en la presentación que PING España ha celebrado en el Centro Nacional de Golf de Madrid, permitiéndonos poner ‘las manos en la masa’ de unos palos recién horneados y llegados desde Gainsborough (Inglaterra), el cuartel general de la marca en Europa.

Muchas novedades son, sin duda, las que nos trae PING en este inicio de 2016, para ponernos los ‘dientes largos’ a los golfistas con ansias de mejorar nuestro juego, y que a buen seguro os sorprenderán al probarlas, tal como nos ha pasado a nosotros en su preestreno en nuestro mercado organizado por el equipo de PING España. La fecha oficial de su lanzamiento mundial es el próximo 11 de Febrero, cuando llegará a todos los puntos de venta autorizados de la marca, así que ya puedes reservar hora en tu tienda de golf habitual.

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Tras el rotundo éxito de la familia G30 y la Tecnología Turbulator de los últimos tiempos, acudimos a Madrid con intención de saber hacia dónde han ido los pasos más recientes de la ingeniería de PING. Con todo el historial acumulado desde la primera Serie G2, y el progreso que vivimos a través de los G5, G10, G15, G20, G25 y G30, “ahora pasamos a la Serie G, que es ni más ni menos que una evolución sobre todo lo que nuestro departamento de I+D ha ido aplicando a la ciencia del golf en estos últimos años”, comenta David Cambronero, gerente adjunto de PING España.

DRIVER SERIE G

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F04-PING-Serie-G-David-CambroneroLa cabeza del nuevo driver Serie G es más rápida que la del G30. “A la tecnología de turbuladores introducida en el driver G30, lo que hemos añadido es una idea que procede de la mera observación”, explica David Cambronero.

“Observando el vuelo de la libélula, nuestro presidente John Solheim, que también es ingeniero, llegó a la conclusión de que podíamos aprovechar la estabilidad y rapidez del movimiento de sus alas, casi imperceptibles al ojo humano”.

Ese es el origen la Tecnología Dragonfly, mediante la cual se reducen 8 gramos de peso de la bóveda de la corona. “La corona se ha aligerado con una estructura que se sostiene con unas líneas visibles de la parte superior, de manera que ese peso ahorrado se reparte en otras zonas del palo para conseguir mayor estabilidad”.

Con este diseño PING consigue que el palo tenga menor resistencia aerodinámica, generando un mayor flujo de aire, a lo que se añade un segundo elemento ya empleado en la industria automovilística, que es un Vórtice en la parte posterior de la cabeza. “Este hace que el mismo aire que estamos desplazando se reutilice, formando unos remolinos por detrás que canalizan toda esa energía hacia delante”, prosigue David. “Al final lo que logramos es que con el mismo esfuerzo en el movimiento del palo estemos ganando del orden de 3 millas por hora”. El centro de gravedad también se ha reubicado un poco más atrás y más abajo, lo cual incrementa el momento de inercia, hace el palo más tolerante y, en definitiva, mejora su rendimiento.

El driver G sale en tres versiones, el G estándar; el G SF Tec (Tecnología Straight-Flight), con el peso hacia el talón para generar un draw dinámico; y el G LS Tec, para el jugador que necesita un spin bajo de salida de la bola.

MADERAS DE CALLE SERIE G

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F05-PING-Serie-G-Lluis-MauriCon las maderas de calle Serie G, PING pasa a tener gamas para tres tipos distintos de jugadores. La gran novedad es la G Stretch, de 13º, con un poco más de volumen que una madera normal, destinada al hándicap medio-bajo que busca una madera strong que levante muy fácilmente la bola.

“Luego tenemos la madera G SF Tec, con la misma tecnología ya aplicada al driver, que ayuda a corregir el golpe de quienes entran con la cara abierta y necesitan un poco más de rotación para cuadrar el impacto”, comenta Lluís Mauri, representante comercial de PING en el Noroeste de España y Levante. Están disponibles las G SF Tec 3 (16º) y 5 (19º).

Y luego está la G estándar, con las maderas 3 (14,5º), 5 (17,5º) y 7 (20,5º). “PING ha trabajado muncho para que cualquier jugador pueda pegar bien la bola con una madera de calle, que le permita ganar altura y hacer distancia desde el suelo”, añade Lluís. “Hemos quitado un poco de bounce de la suela y la G queda más pegada al terreno que la G30, con lo que puedes atacar y levantar la bola con mayor confianza”.

Además, se ha suavizado la transición entre la cara y la suela, de forma que la parte baja de la cara es más flexible y genera más efecto muelle, absorbiendo mejor los golpes y resultando más estable. En resumen, las maderas de calle G son mucho más fáciles que las G30.

HÍBRIDOS SERIE G

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Por su parte los híbridos Serie G incorporan por primera vez la Tecnología Turbulator, “que en este caso ayuda al jugador sobre todo al alinear la bola en el centro del palo”, continúa Lluís Mauri. “Cabe destacar que este híbrido es fruto de la mezcla del diseño de los anteriores híbridos que hemos tenido en PING, y al que más se parece es al Anser, aunque con un poquito más de offset”.

En este caso también se ha suavizado la transición de la cara a la suela, escalonando internamente la parte baja del palo, haciendo una cara mucho más elástica “que nos permite tener más velocidad de salida, y esto lo hemos conseguido aplicando una cara de acero Carpenter 455”.

Están disponibles los híbridos G 2 (17º), 3 (19º), 4 (22º), 5 (26º) y 6 (30º).

CROSSOVERS SERIE G

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Otro de nuestros focos de interés de la presentación en Madrid ha sido el descubrimiento del Crossover Serie G, una nueva categoría de palo que nos ha explicado Borja Loustau, fitter de PING y responsable comercial de la Zona Centro y Noroeste de España.

“Puede parecer un driving-iron, pero en realidad es una nueva categoría con la que PING ha querido crear un palo con la misma velocidad de bola, distancia y trayectoria que un híbrido, pero buscando un golpe más de hierro con el que la bola pueda detenerse mucho mejor en el green, y con mayor manejabilidad. Para esto ha nacido el Crossover”, apunta Borja Loustau.

El diseño es como el de un hierro, con algo más de volumen, pero con el mismo acero Carpenter 455 que se utiliza en la cara de maderas e híbridos. “Es un acero muy duro con mucha elasticidad, y por eso la bola sale despedida a mayor velocidad. Además, hemos situado el centro de gravedad más abajo, con un músculo bajo y retrasado que ayudar a elevar la bola con facilidad”.

“Aquí también hemos suavizado la transición entre la cara y la suela. Al hacer esto, le damos mucha más elasticidad a la cara y la bola sale más rápida. También hemos puesto un peso interno, situado hacia la punta, que aumenta el momento de inercia y ayuda a hacer llegar la cara cuadrada en el impacto”.

El Crossover G está disponible en versiones 3 (18º), 4 (21º) y 5 (24º).

HIERROS SERIE G

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F08-PING-Serie-G-Borja-LostauPor último – y no por ello menos atractivos e interesante -, PING también presenta los hierros G, fabricados con acero inoxidable Hyper 17-4 y disponibles del 4 al LW. “Este acero pasa por un tratamiento de calor con el que conseguimos hacerlo un 40% más duro”, continúa Borja Loustau. “Esto nos permite tener caras un poco más finas, con lo que su elasticidad es hasta cuatro veces mayor que en modelos anteriores”.

Ello viene relacionado con la Tecnología COR-Eye, que hace de él un ‘hierro con el corazón más grande’. Ese disco en la cavidad, justo detrás del centro de la cara, aumenta el punto dulce y hace que la bola salda despida con mucha más potencia. Además, su peso perimetral crea un mayor momento de inercia que junto a un centro de gravedad más bajo y retrasado favorece la altura de los lanzamientos.

“Incluso con lofts un poquito más fuertes en los hierros largos, gracias a esta tecnología conseguimos más altura que antes. Con el hierro G la bola sale con mucha más velocidad y con un poquito más de altura, por lo que estamos produciendo unos hierros más fáciles, con los que vamos a llegar más lejos”, concluye Borja Loustau.

En cuanto a las varillas, este componente daría para otro artículo separado, pero destacaríamos las ALTA y TOUR de PING en las maderas y el Crossover, y las AWT de acero y CFS de grafito de PING para los hierros, además de una serie de opciones custom after-market sin coste adicional. Aunque bien es cierto que las varillas de serie de PING son con las que la marca garantiza el mejor rendimiento en cada modelo de palo.

Bueno, llegado el momento más esperado, nos vamos a comprobar toda esta teoría a la práctica. En el driving range del Centro Nacional de Golf de Madrid tenemos la primera toma de contacto con la nueva Serie G, con todos estos palos de primerísima calidad y cargados de tecnología, que irradian funcionalidad y brillan por su excelente acabado.

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  • Empezamos con el hierro G. Nos dan un 8 punto amarillo, y funciona ¡espectacular! Los golpes nos salen fuertes y sólidos, fieles al swing de jugador, con una alta dosis de precisión. La cabeza me resulta estéticamente atractiva, yo diría que muy ‘tecno’ pero con cierto encanto ‘retro’ por el rayado de la cavidad.
  • Luego probamos el Crossover 5, el más abierto para favorecer mi baja velocidad de swing. ¡Vaya caña! Súper fácil de mover, como un híbrido con la varilla un poquito más corta, y la pegada de un hierro 5 pero con una salida de bola explosiva y una aterrizaje más controlable que te deja más que satisfecho.
  • Y por último el driver G estándar de 10,5º. Bonito, con la estructura dragonfly en la corona disimulada por el color negro. Se nota ligero pero fácil de manejar. En la bajada del palo se acelera de maravilla, controlado, y pega igual de bien que el G30, con el sonido quizás algo más apagado, pero con una sensación notable de velocidad. Aunque yo no lo muevo tan rápido como las alas de una libélula, ¡ja, ja!

No hubo tiempo para más. Magníficas nuestras primeras sensaciones, y confiamos en probarlos con un fitting más a fondo en una nueva ocasión.