Majors
The Masters 2026 – Se repite campeón, y Rory McIlroy conquista dos Chaquetas Verdes consecutivas

13 Abril 2026 – McIlroy se convierte en el primero norirlandés en conquistar dos Chaquetas Verdes consecutivas, y el segundo europeo desde Nick Faldo (1989-90). Jon Rahm se va más contento de Augusta; y Sergio García, con un ‘aviso por mala conducta’ y un palo menos en la bolsa.
La última ronda de este 90º Masters de Augusta no defraudó. Se comportó como los viejos tiempos, con un liderato cambiante, que en momentos parecía que se decantaba por Justin Rose, y en otros se inclinaba por Cameron Young y Scottie Scheffler, siempre al acecho.

Todos presionando al líder desde la primera ronda, Rory McIlory, que en ocasiones parecía que se iba a venir abajo, pero que luego era capaz de regalarnos una genialidad de las suyas.

Así, Rory ya ha entrado en el Olimpo de los cuatro grandes campeones que han ganado dos Chaquetas Verdes consecutivas, junto a Jack Nicklaus, Nick Faldo y Tiger Woods.
McIlroy al final terminó con un bogey, en ese flash intrascendente del hoyo 18, ya que todos sus rivales más directos ya habían concluido su juego. Concluía con rondas de 67, 65, 73 y 71, para un total de 276 golpes (-12). Uno menos que Scottie Scheffler (-11), quien se anotó una magnífica tarjeta de 68 golpes, aunque le faltó un birdie para asustar, más si cabe, al irlandés.

Tyrell Hatton, increíble con una tarjeta de 66 golpes (-6 en el día y -10 en total), sin duda protagonizó una gran escalada que le sumará muchos puntos del Ranking Mundial, y que le anima a seguir esa buena racha de juego esta semana que empieza el LIV Golf de México.
Hatton empataba con Russell Henley en tercera posición, junto a Justin Rose, quien después de ponerse líder con -12 en el hoyo 10, se fue desinflando a medida que avanzaba la ronda, al igual que Cameron Young desde el hoyo 5.

Después de pensar que McIlroy ganaría de forma abrumadora, al final ha resultado ser un gran torneo, de nuevo, y podemos decir que Augusta nunca defrauda. La pena es no haber disfrutado de una ronda final con españoles en liza.

Los españoles, una de cal y otra de arena
Con una vuelta de 68 golpes, Jon Rahm se fue un poco más contento de Augusta. Con mejores sensaciones, se le vio más cómodo en el campo y vimos un juego que nos recuerda más al Rahm de 2023, cuando se vistió de verde. Terminó el 38º con +1.
El bogey del 18, después de irse al búnker y quedarse corto, y otro putt que pasó rozando, no parecía justo por cómo estaba jugando el de Barrika. Su momento más álgido llegó con los tres birdies consecutivos: al 7, el 8 y sobre todo el del 9, un aprochito corto que entró directo, y que puso una sonrisa en el rostro del Maestro Vasco.
“Ha sido un gran día de golf, aunque me fastidia haber terminado sobre par, pero bueno. El balance en general de la semana es malo; terminar de jugar cuando los líderes aún no han salido a jugar y no estar ahí, pues fastidia, sobre todo cuando te miran como uno de los favoritos a ganar. Llevo así tres años, y me gustaría jugar con opciones de ganar, que es para lo que entreno”, comentó el jugador vasco, que valoró las palabras de Sergio García, sobre esos ‘pensamientos negros que tiene sobre abandonar el golf’.
“No lo creo, no creo que diga eso en serio. Será fruto del calentón. Yo vi jugar a Sergio a primeros del año pasado y jugó como nunca. No he visto a nadie dar esos golpes con esa calidad, y tiene mucho golf que dar. Tiene talento de sobra para competir donde él quiera. Mi consejo es que no diga más chorradas de esas y que se concentre en volver a encontrar su gran nivel de juego”.
Las dos caras de una misma moneda
Sergio García terminó por fin su calvario en Augusta, y la semana que viene le espera el LIV de México, más relajado, ambiente entre amigos, y una semana para poder las cosas en orden. Vimos un Sergio fuera de sí, como hacía tiempo que no le veíamos, hasta el punto de romper su driver contra la nevera en el tee del hoyo 2, tras una mala salida que acabó en el búnker de la derecha. Aunque salvó el hoyo e hizo par. El castellonense acabó firmando 75 golpes para ocupar el puesto 52º (+8).
“Hoy he terminado con peores sensaciones que ayer. Si te soy sincero, creo que he hecho menos golpes jugando con la madera 3 que con el driver, aunque sí lo he echado de menos en…”, y comenzó a enumerar casi todos los hoyos excepto los pares 3. Y es que jugar en el Augusta National, este Augusta tan largo, sin el driver en la bolsa porque lo has roto en el hoyo 2 es ponerte a los pies de los caballos y jalearlos.
“Se ha puesto él mismo en una situación muy difícil”, ha comentado Jon Rahm sobre esa otra forma de Sergio de enseñarnos cómo se juega Augusta National sin driver. Aunque es de suponer que, en la mente del ganador del Masters en 2017, terminar el ante penúltimo con +8 da un poco igual que acabar el último, el puesto 54º, que le correspondió a Charl Schwartzel con +12.
“De momento sé que todo está en mi mente. Tengo que asimilar cosas, ir pasito a pasito. En la cancha de prácticas o cuando juego en casa con mis amigos todo es perfecto, pero la actitud en competición es diferente, No sé. Lo dicho pasito a pasito”, concluyó Sergio García.
Desde Augusta, por Isabel Trillo Amores






