Majors
The Masters 2025 – Rory McIlroy se escapa y prepara el duelo final del domingo con Bryson DeChambeau
13 Abril 2025 – Con un enérgico golpe de drive de 339 metros desde el tee del hoyo 1, en la tarde de ayer sábado, The Masters 2025 aceleraba el ritmo. Rory McIlroy, el hombre que aportaba la potencia y, en poco tiempo, también el toque, iniciaba lo que se convertiría en el mejor inicio de la historia en Augusta National: Birdie. Eagle. Birdie. Par. Birdie. Par.
La racha de -4 en tres hoyos consecutivos de McIlroy fue tan impresionante que parecía una error en la tabla, pero era un resultado real, transformándole de perseguidor a líder por tres golpes al salir del green del hoyo 6. Esta racha sin precedentes fue un sueño para un hombre que buscaba completar el Grand Slam de su carrera en su undécimo intento.
“Es sin duda el mejor jugador de nuestra generación”, decía Jason Day, quien firmó 71 golpes y se encuentra en con 211 golpes (-5), compartiendo el 6º puesto con el campeón defensor Scottie Scheffler y otros tres. “Hace que todo parezca tan fácil. Obviamente hay presión, pero la tiene cada semana. Parece muy concentrado, decidido a lograrlo. Desprende muchísima confianza y cree tanto en su juego, como si supiera que va a suceder, ese tipo de cosas. Y cuando juegas así, es muy peligroso”.
El sorprendente comienzo de la ronda de McIlroy, culminado con un chip embocado desde 16 metros en el hoyo 2, supuso un hito histórico para el torneo y una inyección de energía para el campeón de cuatro Majors. Eso catapultó a McIlroy a un 66 y le dio una ventaja de dos golpes, con 204 golpes (-12), sobre Bryson DeChambeau, quien embocó un putt de 14,6 metros desde el borde en el hoyo 18 para firmar 69. El canadiense Corey Conners, que jugó con McIlroy, firmó 70 y está en tercer lugar con 208 golpes (-8).
El emparejamiento de la ronda final entre McIlroy y DeChambeau llega 10 meses después de su gran batalla en el Open USA en Pinehurst, donde los fallos de McIlroy en los últimos minutos permitieron a DeChambeau ganar su segundo Open USA con una brillante recuperación desde la arena en el hoyo 72.
En aquel domingo trascendental, DeChambeau aventajaba a McIlroy por tres golpes después de 54 hoyos, y jugaban en grupos diferentes. En este esperado domingo, dos de las figuras más importantes del golf se verán las caras, en un duelo entre la realeza del deporte, cada uno buscando sumar un Masters a su palmarés de títulos importantes. Ocho de los últimos 10 ganadores en el Augusta National lo fueron por primera vez.
“Creo que lo importante es no convertirlo en una revancha, quedarme en mi pequeño mundo”, aseguraba McIlroy sobre cómo afrontaría la ronda final. Es la primera vez que lidera en solitario tras 54 hoyos en un Major desde el PGA Championship 2014 en el Valhalla Golf Club, su victoria más reciente en un ‘grande’.
“Será el escenario más grandioso que hemos tenido en mucho tiempo y estoy emocionado”, apuntaba Bryson DeChambeau. “Ambos queremos ganar. Va a haber un ambiente electrizante”.
Un emparejamiento en la ronda final de jugadores con múltiples Majors es poco común. Esta es solo la cuarta vez en los últimos 30 años que sucede. La única ocasión en el Masters en ese lapso fue en 1996, cuando Nick Faldo superó a un Greg Norman dubitatuvo.
Un día después de firmar un 66 para meterse en la contienda tras un 72 inicial, McIlroy impulsó el juego al comienzo de la tercera ronda. A los 30 minutos de comenzar, su eagle en el hoyo 2 le permitió superar al líder de la primera y segunda rondas, Justin Rose. Para cuando hizo birdie en el hoyo 5, su ventaja era de tres.
“Ha sido una gran manera de empezar, simplemente salir de esa manera”, apuntaba el norirlandés McIlroy. “Desde que terminé ayer por la tarde hasta que comencé hoy, ha pasado bastante tiempo. Hay mucha anticipación y una especie de ansiosa energía que se acumula. Solo quieres salir a jugar. Así que, con todo eso, y comenzar como lo hice, ha sido increíble”.
McIlroy se enfrió por un rato hacia la mitad de la ronda. La pequeña crisis consistió en bogeys en los hoyos 8 y 10. Pero salvó el par en el 11 y atacó los hoyos 13 y 15, par 5. Su birdie en el 13 fue relativamente rutinario (un chip y un putt corto), pero su eagle en el 15 representó uno de los golpes más majestuosos de su carrera.
Desde poco más de 180 metros, McIlroy pegó un hierro 6 alto que se centró en la bandera. Consciente de la precisión de su approach, comenzó a caminar por la calle inmediatamente después de completar su seguimiento. La bola terminó a dos metros del hoyo, y el eagle le daba una ventaja de cuatro golpes.
“Soy un jugador bastante dinámico”, decía Rory McIlroy. “Sin embargo, hay un equilibrio. Hay que aprovechar ese impulso al máximo, pero también moderarlo con un poco de razonamiento y lógica. Es una buena combinación. Ciertamente no quiero ser un robot, pero tampoco quiero estar demasiado animado”.
Bryson DeChambeau, en cambio, disfruta encendiendo a la gente, y lo consiguió haciendo birdies en tres de los últimos cuatro hoyos, concluyendo con su larga racha en el 18. “Me acerqué a un lado para ver si entraba, y efectivamente, entró”, dijo DeChambeau. “Sientes escalofríos. Sientes euforia. Es una sensación genial”.
Después de disfrutar de la aclamación de los aficionados y hablar con los medios, el estadounidense se dirigió a la zona de prácticas del torneo y pegó bolas bajo los focos y una luna imponente.
McIlroy también se siente animado por el apoyo que recibe, ya que muchos esperan que logre su doble objetivo: poner fin a su sequía de Majors, y convertirse en el sexto hombre en ganar el Grand Slam. Solo Gene Sarazen, en 1935, cuando el Masters estaba en sus inicios, ha completado el logro en Augusta National. Ben Hogan, Jack Nicklaus y Tiger Woods alcanzaron un nivel excepcional en el Open Británico. Gary Player ganó el Open USA para culminar su hazaña.
“Es un placer jugar frente a ellos y tener ese ambiente y ese apoyo”, añadía McIlroy sobre el público que lo anima con fuerza. “Mañana, en ese grupo final, habrá un poco de ruido y bullicio. Simplemente tendré que acomodarme e intentar mantenerme en mi pequeña burbuja, y mantener la cabeza baja. Afrontar mañana con la misma actitud con la que he intentado afrontar los últimos tres días”.
No será tarea fácil. ¡A disfrutar del espectáculo!
Fotos: The Masters








