13 Agosto 2024 – ECCO Golf ha anunciado que las tres medallistas del evento de golf olímpico femenino compitieron con zapatos híbridos ECCO Golf, lo que marca un hito especial para la marca.
La embajadora de ECCO Golf, la neozelandesa Lydia Ko, calzaba los ECCO GOLF Tray, para asegurarse la medalla de oro con un birdie en el hoyo 72, añadiendo una joya brillante a la corona de una carrera verdaderamente espectacular. Su oro olímpico se suma a las medallas de plata y bronce ganadas en Río 2016 y Tokio 2020 respectivamente, y también significa que es la última jugadora en ingresar al codiciado Salón de la Fama de la LPGA.
“Me decía: ‘Estoy muy orgullosa de mí misma’. En realidad, nunca digo eso. Siento que es algo extraño que te lo digas a ti misma, pero me decía a mí misma que estaba orgullosa de mí misma sin importar lo que sucediera. Tener el oro en mis manos ahora es una locura. No lo puedo creer”, decía Lydia Ko después de su emotiva victoria.
En segundo lugar quedó la también embajadora de ECCO Golf, la alemana Esther Henseleit, que calzaba los ECCO S-Three para asegurarse la medalla de plata con una brillante ronda final de 66, que incluyó un final birdie-birdie. “Tuve un poco de problemas al principio de los últimos nueve hoyos, pero logré hacer algunos pares geniales y luego terminar birdie-birdie, es increíble”, decía Henseleit.
Finalmente, la jugadora que terminó en posición de medalla de bronce, la china X.Y. Lin, compitió en París con los zapatos ECCO BIOM H4, lo que significa que las tres jugadoras en el podio usaron zapatos Hybrid ECCO GOLF en el campo esta semana.
Timo Vollrath, Director de Marketing Global en ECCO Golf, comenta sobre el increíble logro de las tres medallistas: “Ver a las tres medallistas olímpicas en el podio con zapatos ECCO Golf es un momento de orgullo para todos los involucrados con la marca. Esto pone de relieve nuestro compromiso de proporcionar a los golfistas el mejor calzado posible, que les permita rendir al máximo nivel en los escenarios más importantes”.
“La medalla de oro de Lydia Ko y su incorporación al Salón de la Fama de la LPGA son momentos de los que nos sentimos increíblemente honrados de formar parte; estamos muy orgullosos de ella”.
Michael Waack, vicepresidente de ECCO Golf, añade: “Los Juegos Olímpicos han sido trascendentales para el golf, y estamos encantados de que las tres medallistas compitieran con nuestros zapatos. La reacción emocional a sus éxitos demuestra que el golf verdaderamente es más que un juego para muchas personas en todo el mundo”.
10 Agosto 2024 – Se puede ganar de muchas formas, pero la elegida por la neozelandesa Lydia Ko para construirse a sí misma su propia leyenda, ha sido de las más bonitas que se recuerdan. El objetivo era conseguir un hito inalcanzable, convertirse en la única golfista que cuenta en su palmarés con las medallas de oro, plata y bronce en Juegos Olímpicos.
Se colgó el metal de plata al cuello en Río de Janeiro 2016 y obtuvo el bronce en Tokio 2020(2021), pero para acaparar todos los metales era preciso ser la mejor en París 2024. A semejante y difícil reto se agarró con aparente sosiego, discreta durante las dos primeras jornadas antes de alcanzar un liderato compartido en la tercera.
En la ronda final, las principales aspirantes reunidas en torno a la gloria protagonizaron un furibundo ataque más que esperado, plasmándose en tarjetas parciales que intentaban socavar la posición de privilegio de Lydia Ko.
Primero fue la china Ruoning Yin quien propuso 4 bajo par en 6 hoyos; luego fue la australiana Hannah Green quien acechó el liderato con otra opción igualmente brillante, otros 4 bajo par en 8 hoyos… y así muchas, las candidatas más agresivas, propuestas y más propuestas que resultaban fallidas ante una Lydia Ko imperturbable.
La alemana Esther Henseleit, con 7 bajo par en el último día, y la china Xiyu Lin con 3 bajo par, también se unían a la fiesta, poniendo en aprietos a quien seguía exhibiendo la serenidad como filosofía de vida. Incluso cuando un doble bogey de Lydia en el hoyo 13 parecía socavar todos sus cimientos construidos a lo largo de tres jornadas y media, su calma permanecía impasible.
El aprieto, sin embargo, fue un espejismo. La germana Henseleit, autora de la mejor ronda de la jornada (66 golpes), se comía las uñas en la casa club durante los 45 minutos de obligada espera antes de que Lydia Ko acabase su ronda.
Separadas por apenas un golpe, ansiaba algún error adicional, algún desfallecimiento siquiera temporal, pero la neozelandesa apostó de nuevo por el sosiego y la discreción. Alejada de gestos tensos o de euforia, la neozelandesa protagonizó un transcurrir tranquilo en sus cinco hoyos finales, permitiéndose el lujo de inscribir birdie en su hoyo final para reafirmarse como acaparadora de los tres metales olímpicos. Posiblemente la forma más bonita para construirse una leyenda propia que va a perdurar en el tiempo.
Decimotercer puesto de Azahara Muñoz, mejor española
No muy lejos de esas posiciones de privilegio, relacionadas con las medallas y los diplomas olímpicos, Azahara Muñoz, 13ª clasificada, brilló con luz propia en la jornada final con su tercer 69 consecutivo.
La golfista española fue un ejemplo de convicción y coraje, de serenidad y aplomo, sacando provecho de las oportunidades creadas por su propio buen juego. Se trataba de completar una paciente reacción iniciada en la segunda jornada para compensar una ronda inaugural de 78 golpes, que le condujo casi a los infiernos.
La remontada afloró definitivamente en una última ronda donde los aplausos con que fue recibida tras acabar el hoyo 18 contenían su merecido premio. Era momento de disfrutar, de exteriorizar todo lo bueno, de proclamar a los cuatro vientos la satisfacción por el trabajo bien hecho.
Atrás había quedado un bogey en el hoyo 8 compensado largamente mediante cuatro birdies que llevaron a la malagueña a la consideración de mejor española, a pelear seriamente por un diploma… a sentirse verdaderamente satisfecha. “He realizado una remontada espectacular”, resumía Azahara Muñoz con el brillo del orgullo instalado en sus ojos.
Por el contrario, alejada de los focos se encontró una vez más Carlota Ciganda, también en la última jornada, en la que se había planteado como mal menor rebajar el par del campo. La navarra lo intentó con un juego que no adquiría el lustre necesario, alternando peligrosamente aciertos con errores. Todo hasta que llegaron los tres últimos hoyos, una dolorosa sucesión de tres bogeys que enterraron definitivamente su vuelta.
La embrollada experiencia, plasmadas en tarjetas de 73, 78 y dos 75 para 13 sobre par, tuvo reflejo en sus palabras: “Me da mucha pena, pero el campo me ha ganado todos los días y me queda un mal sabor de boca”.
La actuación final de las golfistas españolas en el torneo olímpico femenino de París 2024 se rodeó del sabor agridulce propia de un rendimiento finalmente positivo, el 13º puesto de Azahara Muñoz, su mejor resultado en sus tres participaciones olímpicas, y otro más discreto, el puesto 49º conseguido por Carlota Ciganda, su peor.
La malagueña era la viva imagen de la satisfacción tras realizar, entre aplausos, el paseo que va desde el hoyo 18 a la oficina de entrega de tarjetas. “Estoy muy contenta por el rendimiento que he tenido, aunque también me da un poco de pena haberme quedado tan cerquita del diploma y no haberlo conseguido”, reconocía la golfista española.
Azahara Muñoz echaba la vista atrás para reafirmar su buen juego. “Después del resultado del miércoles, de 78 golpes, he realizado una remontada espectacular, he jugado muy bien desde entonces. Este campo es supercomplicado y superarlo ha sido estupendo”, manifestaba antes de reincidir en un asunto que siempre quedará en el tintero, ya que “nunca se sabe lo que hubiese pasado con un mejor resultado el primer día. Todo ocurre por algo, y sí, fue una pena haber empezado tan mal, de perder opciones de hacer grandes cosas, pero estoy orgullosa de haber remontado como lo he hecho”.
Por su parte, seria, pero asumiendo perfectamente la situación en base a la experiencia acumulada en decenas y decenas de torneos, Carlota Ciganda expresaba de manera directa el amargor producido por una actuación “que ha sido mala. El campo me ha ganado todos los días y me queda un mal sabor de boca.”
Los 75 golpes de la última jornada (+3), también le impidieron cumplir con el reto de rebajar el par en los últimos 18 hoyos: “No he jugado del todo mal, pero el resultado no es bueno, ni mucho menos. He acabado con tres bogeys y no queda otra que seguir adelante”.
En un contexto tan negativo, el orgullo vuelve a su rostro cuando recuerda que “estar aquí es un honor, sobre todo representar a España, y con eso me quedo. Me da pena haber jugado tan mal, pero así es el golf. Fuera del campo la experiencia ha sido buena, viendo a muchos deportistas españoles ganar medallas”. “¿Los JJOO de Los Ángeles 2028? Me gustaría jugar, pero vamos a ir viéndolo año a año”.
Curiosidades de la campeona olímpica Lydia Ko
JJOO de Río de Janeiro 2016JJOO de Tokio 2020 (2021)JJOO de París 2024
La golfista neozelandesa ha integrado el partido final del torneo olímpico femenino por tercera vez consecutiva, lo que le ha reportado una medalla de oro en los Juegos de París 2024, una plata en Río de Janeiro 2016 y un bronce en Tokio 2020.
Única golfista con varias medallas olímpicas en la historia moderna del golf, Lydia Ko puede vanagloriarse de superar todos los registros, hombres incluidos, que en las primeras ediciones, con participación muy reducida, también inscribieron hitos en este deporte. Fue el caso de los estadounidenses Chandler Egan, oro en 1900 y plata en 1904; Burt McKinnie, plata en 1900 y bronce en 1904; y Frank Newton, plata en 1900 y bronce en 1904.
La medalla de oro olímpica le ha otorgado el punto necesario para entrar en el Salón de la Fama de la LPGA, donde se requieren 27 para consumar el acceso en base a determinados méritos. Su vigesimosexto punto lo obtuvo con la victoria en el Hilton Grand Vacations Tournament of Champions de 2024.
Única golfista amateur que ha ganado dos torneos en la historia del LPGA Tour, su precocidad le llevó a establecer el récord de ganadora más joven cuando se impuso en el CPKC Women’s Open de 2012 con 15 años, 4 meses y 2 días.
Lydia Ko atesora 20 triunfos en el LPGA Tour, entre ellos dos Majors, el Amundi Evian Championship 2015 y el Chevron Championship 2016.
8 Agosto 2024 – El contraste se ha instalado en el trasncurso del golf femenino español en la cita olímpica parisina. Azahara Muñoz y Carlota Ciganda han protagonizado una segunda sesión de claroscuro, la técnica pictórica que mejor representa las luces y las sombras, en las que se han echado en brazos las representantes españolas en su experiencia olímpica.
Más acertada la navarra en la jornada inaugural, lastrada por más errores la malagueña en aquellos primeros 18 hoyos, las españolas invirtieron los papeles de manera drástica, una dualidad sancionada con los puestos 29º y 47º, a once y quince golpes de la líder provisional, la suiza Morgane Matroux.
Un mundo con dos rondas por delante que no minan el inquebrantable aliento de las españolas. “Vamos a seguir luchando, hasta el final, pase lo que pase”, manifiestan ambas camino del vestuario.
La actuación de las españolas se debatió por segundo día consecutivo entre la satisfacción y la amargura. En esta ocasión fue la malagueña Azahara Muñoz quien fabricó el resultado más esperanzador, 69 golpes producto de la confianza. El mejor síntoma, que el gesto cariacontecido de la primera ronda dio paso a una abierta sonrisa.
Nueve golpes de diferencia entre uno y otro día (+6 por -3), constituyeron un salto físico y anímico muy importante para la golfista española. “Me tengo que quedar con lo bueno”, dijo tras la complicada jornada del miércoles, y eso bueno se tradujo en un comienzo demoledor plasmado mediante tres birdies consecutivos.
Azahara Muñoz había vuelto. Allá donde en la jornada anterior había sombras amenazantes, la luz del sol brillaba con fuerza. Otro birdie en el hoyo 5 otorgaba a su convincente comienzo el calificativo de vendaval. Por si fuera poco, la intensidad lumínica apenas se redujo cuando llegaron los problemas, esos puntos del recorrido donde es preciso estar tremendamente fina para pasar si es posible de puntillas.
Ocurrió dos veces seguidas, en el hoyo 7 y en el 8, cuando dos bogeys iban camino de encender unas alarmas mitigadas por un buen birdie en el 9. Luego, a partir de ahí, llegó la calma, con nueve hoyos finales en los que la monotonía se apropió de la vuelta de la malagueña. Par, par, par, par… y así hasta nueve veces, nueve ocasiones para mantener una buena vuelta con opciones de poder haber sido, exigentes todos, incluso un poco mejor.
Tres horas después, en uno de los últimos partidos de la jornada, Carlota Ciganda entregaba tarjeta. No estaba contenta, un sentimiento incompatible con una vuelta de 76 golpes para quien tiene el instinto ganador recorriendo sus venas.
En la segunda jornada todo salió mal desde el principio, donde cada hoyo constituía un muro de altura infranqueable. Hasta en siete ocasiones firmó el bogey, y un solitario birdie en el 13 apenas restauró una vuelta para el olvido. Incluso pudo ser peor, porque la navarra salvó algunos pares o firmó algunos bogeys realizando auténticas proezas. No fue, se mire por donde se mire, su día.
Ajenas a todas estas dificultades, la suiza Morgane Metraux y la china Ruoning Yin demostraron que se le pueden hacer muchos desgarrones al campo, protagonistas de las mejores vueltas de la jornada. A fe que fueron buenas, 66 y 65 golpes respectivamente para disfrutar de un estrellato tras esta segunda ronda, hasta el punto de que la golfista suiza maravilló al mundo con una primera parte con caracteres de ciencia ficción (28).
Un 8 bajo par en nueve hoyos de récord la condujeron con todo merecimiento a la cúspide del torneo, aprovechando además el clamoroso desfondamiento de la francesa Celine Boutier, primera líder con 65, que con 76, once golpes más, ponía de manifiesto que en Le Golf National nadie está a salvo de la quema.
Tras su heroica exhibición, Morgane Matraux se introdujo en parámetros más humanos, +2 en los segundos nueve hoyos, que sin embargo no le impide mantener el liderato.
La china Ruoning Yin, con experiencia ganadora en el LPGA y un Major en su haber, lo intentó con una propuesta más potente aún, 65 golpes, el mejor registro de la alocada jornada. No lo consiguió, pero ya le ha transmitido el mensaje a la suiza, lo mismo que la neozelandesa Lydia Ko, que aspira a su tercera medalla consecutiva (plata en 2016 y bronce en 2020), sin duda aspirando a ganar la medalla de oro olímpica que le falta.
El Ying y el Yang. Un día bien, al siguiente mal. O viceversa. La actuación de las españolas en las dos primeras jornadas del torneo olímpico femenino se ha caracterizado por alternar papeles, lo que ha provocado la ausencia por el momento de una racha de juego verdaderamente positiva.
En esta segunda ronda, Azahara Muñoz reflejaba alivio en su rostro. Tras las complicaciones del primer día y un resultado arisco que exigía rectificación, la golfista malagueña completó la segunda jornada con un esperanzador 3 bajo par que cortó de raíz el atisbo de mala racha. “Estoy contenta, sí, las sensaciones son muy buenas, en este campo una vuelta bajo par es un buen resultado. Empecé como una moto, con tres birdies consecutivos”.
Azahara Muñoz encontró la fórmula para eliminar de su cabeza los pensamientos negativos y centrarse en los aspectos positivos, que por supuesto fueron mayoría en la segunda ronda: “Estoy orgullosa porque no me he venido abajo. No es que ayer jugase mucho peor que hoy, sino que esta vez no ha habido golpes que me hayan penalizado de manera tan grande”.
La golfista malagueña sacó a relucir capacidad de reacción, “ha sido muy importante sobreponerme a los dos bogeys del 7 y 8 con un birdie en el 9”, aprovechando de paso la positividad generada por la suiza Morgane Metraux, autora de una ronda de 6 bajo con una primera vuelta de 8 bajo par en 9 hoyos: “Que creo que es historia. De libro, no podía hacerlo mejor. Ves que se puede hacer tan bien y eso ayuda”.
Mucho peor le fue a su compañera Carlota Ciganda, que acumuló siete bogeys en su vuelta de manera tan dolorosa como poco habitual. “Día duro sin duda. En la primera vuelta no he sentido que haya jugado tan mal, pero en la segunda parte no he cogido calles, he tenido que sacar la bola como podía… Son días en los que las cosas no salen”, reconocía sin tapujos la navarra.
“Llevo un mes haciendo muchos bogeys, no sé qué está pasando. Este es un campo difícil y cuesta hacer pocas. El objetivo es quedar bajo par al final del torneo, hay que seguir luchando, no queda otra.”
Nelly Korda y el halo que desprende su impresionante palmarés
El hecho de que la competición masculina acabase en manos del estadounidense Scottie Scheffler, en su condición además de Nº1 del Ranking Mundial, hace que las miradas se centren en la norteamericana Nelly Korda por la posibilidad de repetir este importante hito en el torneo femenino. Korda, Nº1 en categoría femenina, llega a París como defensora del título conseguido en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 y con seis victorias acumuladas en el LPGA Tour en 2024, cinco de ellos consecutivos, lo que empató ese récord en el LPGA Tour. Se encuentra en el puesto 12º con 2 bajo par, que pudo ser bastante mejor de no mediar un doble bogey y un bogey en sus dos últimos hoyos.
Marioajo Uribe dice adiós a su carrera deportiva
Cuarta por el momento, una de las jugadoras destacadas de las dos primeras jornadas a solo 4 golpes de la suiza Morgane Matraux, los Juegos Olímpicos de París 2024 suponen el punto final de la carrera deportiva de Mariajo Uribe, según ha anunciado la golfista colombiana, que ha participado en tres citas olímpicas consecutivas. Debutante en el LPGA en 2010, Marioajo Uribe consolidó su clasificación olímpica en Parías tras obtener su primera victoria en el Ladies European Tour, en el Women’s NSW Open, durante el pasado mes de Marzo. En Noviembre de 2023 ganó la medalla de plata para Colombia en los Juegos Panamericanos, la tercera en su prolífica carrera deportiva.
Cinco semanas consecutivas jugando y el valor de los JJOO en las redes
La 14ª con 1 bajo par, Aditi Ashok es la jugadora que acumula más torneos consecutivos de cuantas participan en esta cita olímpica parisina. La golfista india suma su quinta competición consecutiva, incluidos los Juegos, una nutrida actividad. Su presencia en París lleva adherida una curiosidad familiar: su padre le llevó la bolsa en Río de Janeiro 2016, su madre en Tokio 2020, y de nuevo su padre en París 2024. Además, la popularidad de Aditi Ashok en las redes sociales se ha disparado, con un crecimiento del 204% en la cuenta X, y un aumento del 873% en Instagram, ya que en India es una personalidad muy seguido.
Los privilegios adicionales de ganar una medalla de oro olímpica
Al margen de la gloria inherente e imperecedera que otorga ganar una medalla de oro olímpica, aquella que se suba a lo más alto del podio al término del torneo obtendrá una serie de interesantes beneficios adicionales, entre los que se encuentra una plaza para disputar el AIG Women’s Open de 2024, el Chevron Championship de 2025, el U.S. Women’s Open de 2025, el KPMG Women’s PGA Championship de 2025 y el Amundi Evian Championship de 2025. Además, la ganadora suma méritos para formar parte del Salón de la Fama del LPGA, al margen de sumar una cantidad de puntos significativa en el Ranking Mundial Femenino de Golf
7 Agosto 2024 – Cuando todo estaba negro, llegó la luz. Y cuando el juego era ortodoxa y objetivamente positivo, llegó la oscuridad. Una ronda de +1 protagonizada por Carlota Ciganda, y otra de +6 firmada por Azahara Muñoz, constituyó el desenlace del estreno olímpico de las representantes españolas en Le Golf National, un campo que se mostró despiadado con la práctica totalidad de las participantes, sólo superado por un selecto grupo de once jugadoras que le rebajaron el par.
Todo ello en el marco del auténtico recital de birdies que ofreció la heronía local Celine Boutier para poner tierra de por medio con el resto de las rivales en estos primeros 18 hoyos de competición. La golfista gala, un compendio de seguridad, acierto y decisión, que solo se quebró por un bogey en el hoyo 12, diluyó ese solitario error para construir una primera vuelta de fábula, de 65 golpes.
Y fue fantástica atendiendo no sólo a la valoración objetiva que se puede realizar cuando quien ejecuta la acción entrega una tarjeta de -7, sino, más importante aún, por comparación. No en vano, la jugadora gala ha establecido una ventaja de tres golpes con respecto a la segunda clasificada, la sudafricana Ashleigh Buhai, que ganó en su momento un Open Británico Femenino, y de cinco con respecto a un cuarteto de rivales: la mexicana Gaby López, la suiza Morgane Metraux, la colombiana Mariajo Uribe, y la estadounidense Lilia Vu.
Esta última salvó el honor de los EE.UU. ya que sus compañeras Nelly Korda y Rose Zhang, se tuvieron que conformar con el par. Ambas, candidatas también a medalla olímpica, forman parte del inmenso grupo de jugadoras que sucumbió a un recorrido cruel que castiga con error el más mínimo descuido. Para todas, menos esta vez para una imperial Celine Boutier.
Volviendo a las españolas, Carlota Ciganda y Azahara Muñoz no estuvieron incluidas en ese conjunto de elegidas. Ambas se fueron a descansar con decenas de ideas y pensamientos revoloteando en su cabeza, como consecuencia de conducir su estreno olímpico por vías bastante parecidas, que sin embargo acabaron en lugares bien distintos.
La golfista navarra salió como un ciclón, tuteó al campo – bogey para ti en el 2, birdie para mí en el 3 – antes de introducirse por un túnel de destino catastrófico. Cinco bogeys en siete hoyos constituían un balance desolador. En una situación sumamente comprometida, con riesgo evidente de concluir su vuelta en la UCI, la navarra aplicó como antídoto lo que tantas veces le ha funcionado: capacidad de reacción.
“Lo doy todo, lucho hasta el final. Jugar por España, jugar por algo más grande que tú, me anima”, citaba con los ojos relucientes de emoción al comprobar que el revulsivo había surtido efecto, tres birdies en los cinco últimos hoyos que le dan mucho oxígeno de cara a todo lo que resta de competición.
Peor le fue a su compañera Azahara Muñoz, autora de una ronda de 78 golpes (+6) afectada por la incomprensión que genera echarse en manos del manual sin encontrar la solución a los problemas. “Lo peor de todo es que he jugado bien, pero dos bolas al agua me han penalizado en exceso”, lamentaba la golfista malagueña. No en vano, un birdie y tres bogeys forman parte de lo normal en una vuelta de golf… Si no entran en juego dos dobles bogeys que hundieron la ronda de la española.
Una laboriosa reacción y una honda incomprensión fueron las sensaciones transmitidas por Carlota Ciganda y Azahara Muñoza su paso ante los micrófonos, una vez concluidas sendas rondas con marcadores dispares: 73 y 78 golpes.
La golfista navarra arregló casi en su totalidad, en la segunda parte de la vuelta, una ronda complicada en exceso en sus primeros 10 hoyos, mientras que la malagueña sucumbió al efecto devastador de enviar la bola dos veces al agua.
“En los tres primeros hoyos empecé bien, pero del 4 al 8 se me ha atragantado. Este es un campo que penaliza mucho si no coges calles, porque luego no tienes casi opción a birdie”, analizaba Carlota Ciganda, que remarcaba que “en el hoyo 8 lo he visto muy negro, me decía qué está pasando, no veía la luz. Luego me he tranquilizado y he ganado en confianza. De ahí los 3 bajo en los cuatro últimos hoyos”.
Fue ahí, en la parte final del recorrido, cuando salió a relucir la peculiar capacidad de reacción de Carlota, que revelaba la clave: “Lo doy todo, lucho hasta el final. Jugar por España, jugar por algo más grande que tú, te anima y voy a hacerlo lo mejor posible. El resultado no es malo del todo, se puede arreglar en las tres rondas que quedan”.
Apenas unos minutos después, su compañera Azahara Muñoz no podía dejar de transmitir su pena por un resultado, 6 sobre par, que no acaba de entender “porque lo peor de todo es que he jugado bien, he dado buenos golpes y he controlado a mayor parte de la vuelta”.
Se refería, por ejemplo, a su golpe inaugural del torneo olímpico, un golpe largo que desafortunadamente ha acabado en el agua. Luego no he sacado partido de muchas opciones de birdies, que se me han escapado por poco. “Es frustrante no haber jugado mal pero que dos errores me hayan penalizado tanto”, resumía una compungida Azahara, que recurría “a afrontar lo mejor posible la próxima jornada y quedarme con lo bueno de hoy”.
Veteranas en lides olímpicas…
La competición femenina de los JJOO de París alberga en su seno un nutrido grupo de golfistas que han disputado tres citas consecutivas, primero en Brasil, luego en Japón y ahora en Francia. Se trata de una selecta representación del golf mundial, formada por quince jugadoras, que pone de manifiesto que la calidad de su juego perdura en el tiempo. Es el caso de las españolas Carlota Ciganda y Azahara Muñoz, y también de la india Aditi Ashok, las canadienses Brooke Henderson y Alena Sharp, la neozelandesa Lydia Ko, la danesa Nanna Koerstz Madsen, la australiana Minjee Lee, la china Xiyu Lin, la mexicana Gaby López, las irlandesas Leona Maguire y Stephanie Meadow, la checa Klara Davidson Spilkova, la colombiana Mariajo Uribe y la suiza Albane Valenzuela.
… y novatas en lo que son unos Juegos Olímpicos
Por el contrario, veinticuatro jugadoras han realizado su debut olímpico en esta primera jornada, tres de ellas ubicadas entre las 10 primeras del Ranking Mundial: la Nº2, la estadounidense Lilia Vu; la Nº5, la china Ruoning Yin, y la Nº9, la también estadounidense Rose Zhang.
Con experiencia en lo que es ser Nº1 del Ranking Mundial
No es condición imprescindible, ni mucho menos, para ganar la medalla de oro, pero tener como credencial hacer sido en alguna ocasión Nº1 del Ranking Mundial Femenino es un buen indicio sobre la calidad del juego de quien lo atesora en su currículo deportivo. Es el caso de seis jugadoras que son o han alcanzado esa extraordinaria cota, la vigente Nº1, la norteamericana Nelly Korda, y, en su momento, la coreana Jin Young Ko, la neozelandesa Lydia Ko, la tailandesa Atthaya Thitikul, la estadounidense Lilia Vu y la china Ruoning Yin.
Curiosidades olímpicas
La golfista marroquí Ines Laklalech fue elegida por su país para portar la bandera durante la espectacular ceremonia de apertura. La golfista más veterana es la finlandesa Ursula Wikstrom, con 44 años. Por el contrario, la jugadora más joven es Shannon Tan, con tan solo 20 años, de Singapur.
6 Agosto 2024 – Nº1 del Ranking Mundial, 14 triunfos en el LPGA Tour, dos Majors y tres participaciones en la Solheim Cup es el escueto pero temible resumen que lleva adherido la estadounidense Nelly Korda como tarjeta de visita.
Por si fuera poco, seis de esas victorias se han producido este mismo año antes de llegar a París, lo que constituye un inquietante paralelismo con el caso de su compatriota Scottie Scheffler, acaparador de primeros puestos en 2024 antes de colgarse el pasado domingo la medalla de oro al cuello en la competición masculina.
Su compañera Lilia Vu acumula asimismo éxitos de enorme valor, cinco triunfos en el LPGA, dos ‘majors’ y decenas de buenas actuaciones que le distinguen como Nº2 del Ranking Mundial.
Ese prestigioso listado, que sirve para pulsar el rendimiento de las jugadoras a lo largo de la temporada, también contiene en su interior a la coreana Jin Young Ko, Nº3 del Ranking Mundial, la primera de un nutrido y siempre peligroso grupo de golfistas asiáticas, caracterizadas por dominar las primeras posiciones de numerosos torneos profesionales a lo largo de los últimos años.
En el caso de Jin Young Ko, con un currículo deportivo que quita la respiración, quince triunfos en el LPGA entre los que forman parte, faltaría más, dos ‘majors’.
Se podría citar a las Nº4 y Nº5 del Ranking Mundial, la china Ruoning Yin y la coreana Amy Yang, o a la sexta, séptima y octava de esa relación de excelentes jugadoras. Éstas últimas responden al nombre de Celine Boutier, Hannah Green y Charlie Hull, francesa, australiana e inglesa, respectivamente, que ponen un toque de color europeo y de las antípodas antes retornar a las nacionalidades que dominan hoy en día el golf femenino mundial.
Es el caso de la joven norteamericana Rose Zhang y de la japonesa Yuka Saso, que cierra el Top-10 de golfistas con capacidad más que demostrada para convertir el torneo olímpico femenino en un auténtico tiovivo de emociones desde el primer momento.
Se podría continuar enumerando rivales de las españolas Carlota Ciganda y Azahara Muñoz, de entidad más que avalada, que están presentes en Golf National. Y es que las quince mejores jugadoras del mundo en la actualidad se encuentran en París, todas ellas capacitadas para ganar cualquiera de las medallas, poniendo de manifiesto que los vaticinios y predicciones sirven de bien poco a escasas horas del comienzo del torneo olímpico femenino.
Al igual que en el caso de la competición masculina, los Juegos Olímpicos forman parte muy importante de los intereses de las mejores golfistas del mundo en apenas tres citas, desde que el deporte del golf se integrara en el programa olímpico en Río de Janeiro 2016. Así se han encargado de destacarlo, una tras otra, las principales protagonistas en las ruedas de prensa previas al inicio de la competición.
Más aún, si se amplía un poco la cota, los datos son asimismo turbadores, ya que en este torneo olímpico participan veintiuna de las treinta mejores del mundo, precisamente el puesto que ocupa en el Ranking Mundial la española Carlota Ciganda.
La enumeración de registros y nombres que constituyen auténticos personajes del golf mundial se anteponen en los intereses de la jugadora navarra y de su compañera malagueña Azahara Muñoz, conscientes de la hercúlea tarea de obtener una buena posición en un torneo que, se mire en la dirección que se mire, uno se encuentra con alguna de las mejores jugadoras del mundo.
ALREDEDOR DEL GOLF OLÍMPICO
París constituye la quinta edición del golf femenino en unos Juegos Olímpicos. Al margen de los celebrados en Río de Janeiro en 2016 y en Tokio 2020, tras la reintroducción de este deporte en el programa olímpico en 2016, con anterioridad se disputaron en dos ocasiones a principios del Siglo XX, en concreto en 1900 y 1904.
Treinta y tres países están representados en una competición en la que participan 60 golfistas. En 2016 hubo 34 países y en 2020, 35 en 2020. Singapur contará por primera vez con representación en la competición olímpica femenina gracias a la presencia de Shannon Tan.
Todas las medallistas de las dos últimas competiciones olímpicas de golf femenino estaban clasificadas entre las 20 primeras del Ranking Mundial de Golf.
Tanto en la cita de Río de Janeiro como en Tokio, quienes acudían como Nº1 del Ranking Mundial obtuvieron importantes trofeos. La neozelandesa Lydia Ko, la mejor del mundo en 2016, acabó con la medalla de plata al cuello, mientras que la norteamericana Nelly Korda, Nº1 en Japón 2020, ganó la medalla de oro.
Por el contrario, la jugadora con el puesto más bajo en el Ranking Mundial de Golf que consiguió una medalla fue la japonesa Mone Inami, Nº19 en aquel entonces que no le impidió ganara la medalla de plata.
La australiana Minjee Lee sumará su tercera participación olímpica tras el debut asimismo olímpico de su hermano Min Woo en la competición masculina la semana pasada. Los Lee son la única relación hermano-hermana existente en este torneo.
La madre de la estadounidense Nelly Korda, Regina, compitió por la antigua Checoslovaquia en los Juegos Olímpicos de Verano de 1988 en Seúl. Perdió en la primera ronda contra Leila Meskhi.
Mariajo Uribe ha anunciado que se retirará del golf profesional tras su tercera participación olímpica en París. La golfista colombiana concluyó en los puesto 19 en 2016 y 50 en 2020. Ella es una de las cuatro golfistas madres que compiten en París junto con la española Azahara Muñoz y las finlandesas Noora Komulainen y Ursula Wikstrom.
5 Agosto 2024 – “No nos asusta ni la competencia, ni la calidad de las jugadoras, ni las dificultades que plantea el campo. Estamos acostumbradas a jugar con las mejores y vamos a hacerlo lo mejor posible porque nos encanta representar a España”.
Esta es la firme declaración de intenciones de Carlota Ciganda y Azahara Muñoz, las representantes españolas de golf que afrontan desde este miércoles, en París, su tercera participación en unos Juegos Olímpicos.
Ambas lo hacen en un momento de máxima madurez deportiva, con la experiencia de lo ocurrido en las ediciones anteriores celebradas en Río de Janeiro 2016 y Tokio 2020 (2021) pero, sobre todo, con la experiencia acumulada durante muchos años ya de enfrentarse a las mejores jugadoras del mundo casi cada semana en el LPGA Tour.
“Estar aquí, en nuestros terceros Juegos Olímpicos, dice mucho de la carrera que llevamos, de lo consistentes que hemos sido, de todo el trabajo que hay detrás. Tenemos muchas ganas de hacer cosas grandes esta semana”, comentaba Carlota Ciganda, un pensamiento ratificado con gestos por Azahara.
La presencia de las 15 mejores golfistas del Ranking Mundial supone un acicate para las dos jugadoras españolas. “En casi todos los torneos que jugamos están las mejores 40 del mundo, y esto no es muy diferente: hay que jugar muy bien para ganar a las mejores”, manifestaba con convicción Azahara Muñoz.
“Precisamente, jugar contra las mejores nos motiva. Como en casi cualquier torneo que jugamos durante la temporada en el LPGA, hay mucho nivel. Pero cuanto más difícil es, algo más sacamos lo mejor de nuestro juego. Tenemos el nivel para estar ahí arriba”, apoya Carlota.
Al margen de las rivales, el torneo cuenta con otro enemigo a tener muy en cuenta, el fiero recorrido de Le Golf National, que ya se mostró exigente en la reciente competición masculina. “El campo es muy abierto, el viento puede ser un factor clave, aunque es verdad que estos días no ha soplado nada. Será importante coger calles de cara a tener un buen segundo golpe. Yo he visto las calles muy estrechas, aunque Azahara le pega muy recta. Pero en general es un campo muy justo, y si de tee a green estás fina, vas a estar ahí arriba”, analizaba Carlota Ciganda.
“Efectivamente, es un campazo, es un gran test para todas. Si no coges calles no hay opciones”, remarca Azahara Muñoz, que no ve del todo claro, como su compañera Carlota, el proyecto de variar el sistema de competición olímpica en un futuro. “Hay que estudiarlo muy bien para que sea realmente justo”, decía.
Atentas al desarrollo y desenlace del torneo masculino, cuyo triunfo acarició Jon Rahm durante 10 hoyos, ambas solo tienen palabras positivas sobre el jugador vasco: “Es un gran jugador que nos va a dar muchas alegrías. No se le puede pedir más, siempre lo da todo. Y Scheffler no ganó con -2, sino que hizo una tarjeta de -9 y es el número uno del mundo. Ganar fácil no es posible y los últimos hoyos da para mucho. Es golf, es deporte y hay que seguir adelante”, asentían las dos.
Por tercera vez consecutiva, Carlota Ciganda y Azahara Muñoz vuelven a representar a España en una cita olímpica. Su actuación en Brasil en 2016 se saldó con los puestos 21º – en el caso de Muñoz – y 39º – en el caso de Ciganda –, mientras que en Tokio 2020 se invirtieron los papeles en la clasificación: puesto 29 de la navarra y 50 de la malagueña.
Jugadoras habituales en el LPGA Tour desde hace varios años, tanto Carlota Ciganda como Azahara Muñoz se han convertido por méritos propios en referencias imprescindibles del golf femenino español, avaladas en ambos casos por una trayectoria adornada por numerosos éxitos.
ALREDEDOR DEL GOLF OLÍMPICO
La neozelandesa Lydia Ko, a por su tercera medalla olímpica
La neozelandesa Lydia Ko aspira a conseguir en París la que sería su tercera medalla olímpica, un hito histórico posible gracias a sus excelentes prestaciones en las dos últimas citas de Río de Janeiro y Tokio. En la primera cita Lydia Ko ganó la medalla de plata, sólo superada por la coreana Inbee Park, mientras que en la cita japonesa se colgó la medalla de bronce, compartiendo en este caso el podio con la norteamericana Nelly Korda y la japonesa Mone Inami, ausente ésta última en esta ocasión en París.
10:22 y 11:06, horarios de salida de Carlota Ciganda y Azahara Muñoz
La organización del torneo olímpico femenino ha dado a conocer los horarios de salida de las jugadoras, que inician la competición el miércoles 7 de Agosto a las 09:00 horas. La francesa Perrine Delacour, la irlandesa Stephanie Meadow y la belga Manon de Roey tendrán el honor de inaugurar la competición.
Casi hora y media después, en concreto a las 10:22 horas, la española Carlota Ciganda golpeará la bola desde el tee de salida del hoyo 1, junto a la tailandesa Patt Tavatanakit y la sueca Linn Grant; mientras que su compañera Azahara Muñozromperá el hielo a las 11:06 horas, en su caso con la filipina Bianca Pagdanganan y la suiza Morgane Metraux. La última salida está programada para las 12:06 horas.
5 Agosto 2024 – El estadounidense Scottie Scheffler y su insaciable voracidad ganadora se han cobrado un nuevo hito: ganar la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de París 2024. Su leyenda, engrandecida este año a base de éxitos de enorme prestigio, se cimenta a partes iguales en el qué y en el cómo, en el listado de victorias que le distinguen como el mejor del mundo en la actualidad, y en la manera devastadora de obtenerlos, en esta ocasión ofreciendo una clase magistral de golf que perdurará en el tiempo.
Scottie Scheffler venía a París con una mochila cargada de triunfos – seis en la presente temporada, incluido el siempre deseado The Masters – y se lleva otro preciado tesoro que incrementa su halo de jugador indestructible en el presente 2024.
Su ronda final, una impoluta demostración de buen juego, incluyó 9 birdies sin fallo alguno, un 9 bajo par demoledor que cumplía con los vaticinios de Jon Rahm en la jornada previa: “Para ganar no basta con hacer 1 o 2 bajo par, hay que hacer muchos birdies”.
El golfista vasco cumplió asimismo con esa obligada promesa durante diez hoyos, cuando quien ejercía de faro de todos los demás era el jugador español, que exhibía al mundo su indudable talento. Golpes de drive largos y precisos, approaches extraordinarios y putts demoledores conseguían su objetivo.
Uno, dos, tres… hasta 6 bajo par atravesado incluso algo más allá del ecuador del recorrido, y 4 golpes de ventaja sobre el mejor de sus rivales, incapaces todos de dotar a su juego de la eficacia ciclópea que exhibía un hoyo sí y otro también un Jon Rahm infranqueable.
Pero llegó el hoyo 11, un par 3 acabado en 4 golpes. Y luego el 12, un par 4 acabado en 5 golpes. Y sólo un poco más tarde el par 5 del hoyo 14, que se negó a entregarse hasta que Jon Rahm ejecutó su séptimo golpe.
Algo en su interior se había roto, un clic doloroso que le condujo a un abatimiento prolongado más allá de la conclusión de los 18 hoyos. “Tengo que analizarlo, de todo se aprende. Lo siento mucho por la gente que en España ha seguido el golf y nos ha apoyado”.
La amplia ventaja de cuatro golpes se había evaporado de un plumazo, demasiadas concesiones para quienes, desde atrás, ejercían de perro de presa y aprovechaban para clavar el colmillo en cuanto se presentaba la más mínima ocasión.
Los gestos de alegría, entusiasmo y felicidad cambiaron drásticamente de bando. El monopolio de Jon Rahm fue cedido a un Scottie Scheffler inflexible y despiadado, protagonista de una remontada histórica que sobrepasó asimismo a velocidad de vértigo a quienes se hicieron merecedores de las medallas de plata y bronce, el británico Tommy Fleetwood y el japonés Hideki Mitsuyama, a uno y dos golpes del ganador, a uno y dos golpes de esa gloria olímpica que durante 10 hoyos de la última jornada perteneció en exclusiva a Jon Rahm.
Un hoyo aciago que dinamita una notable actuación
Durante buena parte de esta última jornada, David Puig cooperó a incrementar las buenas sensaciones españolas, construyendo personalmente una actuación brillante que le permitió acariciar el Top-10 y, quién sabe, un posible diploma olímpico de haber mantenido su loable racha de aciertos inicial.
Sí, falló en el 4, un bogey que durante mucho tiempo se convirtió en anécdota, compensado largamente por una ristra de birdies que parecían no tener fin (en losmhoyos 6, 7, 9, 10, 11 y 14), hasta el punto de que, por momentos, se distinguía como el jugador más acertado de la ronda con 5 bajo par.
Pero llegó el hoyo 15, un lugar del campo con destacada presencia de agua donde David Puig, literalmente, se ahogó. Tres veces la bola al líquido elemento generaron una enorme penalización, 9 golpes que diluyeron el sobresaliente trabajo realizado hasta ese desdichado punto. Peor aún, la conmoción parecía no tener fin, con dos dobles bogeys finales que empañaron su juego, y un puesto final 40º, que pudo ser mucho mejor.
Visiblemente tocado y con la mirada en el suelo por momentos, pero profesional como siempre, Jon Rahm ha lanzado un mensaje a los miles de aficionados que le han apoyado desde España en estos cuatro días de golf: “Estoy decepcionado, este final ha sido muy doloroso, y me fastidia más por todo el apoyo recibido desde España dentro y fuera del campo. Quería darles esa alegría, pero no ha podido ser”.
El adjetivo “doloroso” se ha repetido varias veces en su comparecencia ante los medios. Y es que Jon no oculta que, pese a que en ningún momento ha visto la medalla “hecha”, sí la veía ahí, a su alcance con ese -20 en el 10. “Con lo bien que había jugado, pensar en no tener opciones de nada al final… Cuesta pensar en ello, la verdad”, ha señalado.
¿La clave? Al revés de lo que algunos puedan pensar, no ha estado en los bogeys del 11 y el 12: Para el vasco ha estado en el doble bogey del 14. “El problema ha sido más el tercer golpe de ese hoyo. Hay cosas que en este campo no se pueden hacer. Eso me ha costado dos golpes. Si ahí hago par tengo opciones de llegar a los últimos hoyos bien, pero…”, suspiraba el jugador de Barrika en un esfuerzo de intentar comprender qué ha pasado en ese tramo.
Jon ha admitido que ha sufrido una desconexión mental tras ese hoyo 14, y eso le ha pasado factura en el 15, resuelto con par, e incluso en el 16, con birdie. Pero a pesar de todo ha seguido luchando por una presea, aún a sabiendas de que el oro se escapaba.
Posiblemente hablándose más a sí mismo que para los medios, Jon Rahm ha repetido que “de todo se aprende”, pero ha concluido que reponerse de lo sucedido en ese tramo final en Le Golf National le va a costar “bastante más” que en otras ocasiones.
A pesar de todo, de la decepción y de ese dolor que tanto ha salido a la luz, siempre enmarcado dentro de lo que es esto, deporte, Jon ha dejado dos notas positivas: el deseo de estar dentro de cuatro años en Los Ángeles – aún dejando claro que “queda mucho por hacer hasta entonces” – y el buen balance que arroja su semana y las cosas positivas que le ha reportado. “Por más que me cueste pensar en eso ahora mismo”, casi susurraba el campeón español en su agridulce despedida de sus primeros Juegos Olímpicos.
David Puig, penalizado “por ser agresivo hasta el final”
“Tenía que ser agresivo desde el primer hoyo, y eso me ha penalizado”, lamentaba un David Puig notabilísimo toda la semana… Hasta que en el hoyo 15 fue todo lo valiente que requería la situación, y lo pagó con un doloroso 9.
El golfista catalán desveló su estrategia sin tapujos: “Intentar llegar lo más arriba que pudiese, y para ello había que ser agresivos”. Mostró un nivel excelso durante más de la mitad de la vuelta, pero el hoyo 15 supuso un punto de inflexión, en este caso negativo. David lo explicó con claridad: “Hice un mal swing de salida y la bola me botó relativamente mal. Me fui al agua y a partir de ahí… La bandera estaba corta y tenía que seguir siendo agresivo para salvar el par y seguir con esa racha. Y me fui al agua un par de veces más”.
Con rostro de evidente resignación, David reconoció estar “decepcionado” por ese final, pero no por ello ha dejado de valorar la experiencia que ha vivido en París. “Tengo ganas de repetir en cuatro años. Representar a España es un orgullo, espero tener la opción de volver. Estar aquí es un orgullo, hay mucho trabajo detrás para poder llegar a estar aquí. Me hubiese gustado hacerlo mejor, pero el hecho de estar aquí y compartirlo con Jon ha sido un orgullo”, indicaba un David Puig que hace seis meses apenas soñaba con disputar estos Juegos, y que ha firmado un papel de notable alto durante gran parte de ellos.
El vaticinio del campeón: “Ganar la medalla de oro es una de las razones por las que esta semana estoy aquí”
El pasado lunes, Scottie Scheffeler, Nº1 del Ranking Mundial y nuevo campeón olímpico, no se andaba por las ramas en su primera comparecencia ante los medios de comunicación en el centro de prensa de Le Golf National. El golfista norteamericano aseguraba, repleto de ambición, que “ganar la medalla de oro es una de las razones por las que esta semana estoy aquí”. Seis días después, Scottie Schffeler ha conseguido sumar la tercera medalla de oro para Estados Unidos en la competición masculina de golf tras las conseguidas por Charles Sands en París 1900 y Xander Schauffele en Tokio 2020.
Nº1 del mundo y campeón olímpico, un nuevo hito histórico
No se había producido hasta ahora, pero la extraordinaria actuación de Scottie Scheffler en la última ronda del torneo, plasmada en una sensacional tarjeta de 9 hoyos, ha llevado al norteamericano a conseguir un hito histórico en el marco de una temporada de ensueño. No en vano, el objetivo de Scheffler era convertirse en el primer jugador con esa distinción que además se colgase la medalla de oro olímpica al cuello. Dicho y hecho, Scottie Scheffler, que acudía a París con un bagaje impresionante, nada menos que seis victorias a lo largo de 2024, entre ellas The Masters, añadió esa nueva muesca a su cinturón, el oro olímpico.
El récord de resultado individual más bajo sigue en poder de Rory Sabbatini
El danés Nicolai Højgaard y el estadounidense Scottie Scheffler completaron con 62 golpes su tercera y cuarta vuelta de la competición, respectivamente, un impresionante registro que ha supuesto el segundo resultado más bajo en una vuelta de 18 hoyos en la historia de los Juegos Olímpicos. Únicamente han sido superados por los 61 del sudafricano-eslovaco Rory Sabbatini, que acabó recibiendo la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.
3 Agosto 2024 – Dos jugadores empatados, uno separado por 1 golpe, dos más por 3 y cuatro más por 4. Nueve opciones reales en total de un conjunto de jugadores con amplias posibilidades de ganar la medalla de oro, encabezados por el español Jon Rahm y el estadounidense Xander Scheffele, en Le Golf National, la sede del golf de los Juegos Olímpicos de París 2024, en un campo abarrotado de público.
La ronda final del torneo de golf masculino se empapa de espectáculo e incertidumbre en el desenlace más incierto de la historia del golf olímpico, un conjunto de emociones que enfrenta, en el último partido, a quien aspira a ganar el título olímpico que sería el segundo, y a quien, en el caso de Jon Rahm, opta a seguir escribiendo de su puño y letra la historia del golf español, europeo y mundial.
La denominada jornada de movimiento se cumplió a rajatabla en París, donde el proceso de selección natural que caracteriza el desarrollo de un torneo de golf se puso de manifiesto con toda su crudeza.
Hubo satisfacción a manos llenas para los que consiguieron mantener o remontar, caso sobre todo de Rahm, Schauffele, Fleetwood o Matsuyama, metidos de lleno en la gran batalla. Su alegría, en la vorágine de montaña rusa que se convirtió la ronda desde el primer momento, con continuos cambios de liderato a cada hoyo, contrastó con la decepción y ansiedad de quienes se descolgaron de manera inexorable, resignados a protagonizar una proeza futura para colgarse una medalla al cuello.
“Va a ser muy difícil”, declaraba Jon Rahm con la sinceridad que le caracteriza tras una batalla cruenta por alcanzar un merecido liderato. El jugador español, protagonista de un buen debut y una mejoría en la segunda ronda, consolidó su juego al alza exhibiendo máxima confianza.
A excepción de un bogey en hoyo 8 – maldito, es el único punto del recorrido donde no ha obtenido ni siquiera el par por el momento – y otro error en el 15, todas las acciones de Jon Rahm estuvieron caracterizadas por la máxima eficacia, salvando las pocas situaciones comprometidas que generaba su juego y aprovechando de manera maravillosa la innata calidad que le lleva a ser considerado como uno de los grandes del golf en el mundo.
“Hay que hacer birdies, no vale con 1 o 2 bajo en la última ronda”, vaticinaba Jon Rahm tras haber completado una vuelta solidísima donde el espectáculo emanó de manera natural del talento que lleva dentro.
Ocurrió en la primera parte de la vuelta, cuando comenzó a cincelar su vuelta de 5 bajo par al arrebatarle golpes al campo en los hoyos 3, 4, 7 y 9, preludio de lo más brillante e increíble de su juego, un putt largo para birdie en el 13 antes de repetir registro, en lo que iba a ser eagle en el 14. Y traca final, un putt de más de 10 metros en el 17 que emplaza a Jon Rahm y Xander Schauffele a mirarse a los ojos desde el primer momento en una ronda final que promete las sensaciones más fuertes.
No en vano, al festival de birdies que se precisa para ganar la medalla de oro se suman otros muchos candidatos, todos muy apreciables, ninguno desdeñable. ¿Quién puede frenar a alguien que, como el danés Nicolai Hojgaard, se descuelga con una vuelta de 9 bajo par (62) en la tercera jornada?
Especulaciones al margen, el rostro del vasco exhibe una indisimulada sonrisa cuando se le plantea que es candidato a la medalla de oro en los Juegos Olímpicos. “Hay muchos rivales”, contesta, pero no puede evitar que se le ilumine la mirada, el efecto exclusivo de quien tiene capacidad para escribir parte de la historia del golf, en este caso aspirando a la medalla de oro en la ronda final más incierta de la historia de los Juegos Olímpicos.
David Puig, de nuevo bajo par
Eclipsado por el magnetismo acaparador de Jon Rahm, David Puig también ha dado motivos para monopolizar protagonismo. Se trataba, como manifestó el barcelonés en la ronda previa, de arriesgar, de forzar situaciones para remontar. La valiente actitud generó réditos muy positivos en la primera parte del recorrido, donde un espectacular eagle en el hoyo 3 y un birdie en el 6 situaron a Puig en las proximidades del Top-10.
No obstante, su audaz remontada requería de más aciertos que sin embargo no llegaron, un transcurrir por el campo ortodoxo, atado al par de cada hoyo, que no restaba pero que se mostraba poco efectivo cuando de lo que se trata es de seguir escalando posiciones en un torneo donde los competidores, a brazo partido, forman parte mayoritaria de un festival de birdies.
Un bogey en el 13 y otro en el 17 frenaron en seco las expectativas del barcelonés, que volvió a rebajar el par del campo pero que quedó lejos de sus propias expectativas. “Sólo me queda atacar y arriesgar en la última ronda, tengo claro que es lo que hare”, declaraba David Puig con convicción.
Falta sólo una jornada para la resolución del torneo de golf olímpico más espectacular de los celebrados hasta la fecha. Serio aspirante a ganar la medalla como consecuencia de tres rondas de juego al alza, Jon Rahm aparenta calma en un momento donde es preciso gestionar situaciones de máxima tensión a las que está acostumbrado gracias a la calidad de su juego.
“Cada día voy un poco mejor, sí. Es un campo que me gusta y en el que estoy cómodo, pero no he conseguido ganar aquí ni disfrutar de esta buena posición en la que estoy ahora. Hacer birdie del 15 al 18 es un alivio, es como robarle un golpe al campo. Hoy me han entrado los putts, el del 17 ha sido muy bueno, de más de diez metros. Es un putt para darme una oportunidad mañana e irme con una sonrisa del campo. Si mañana no sale el viento, cualquiera de los que hay por detrás nos puede pegar un susto. No puedes tener un día mediocre e ir a asegurar. No se va ganar haciendo -1 ó -2”, comenta Jon Rahm.
Por su parte, David Puig también sentía visible satisfacción por la actuación de su compatriota en el marco de una actuación personal que le hubiese gustado que fuese más positiva.
“De tee a green he estado muy bien, pero luego no he sabido leer las caídas y he fallado muchas oportunidades de birdie que obviamente me hubiesen venido muy bien. Han pasado muchas rozando y ha sido un poco desquiciante. Me quedo con la sensación de que he jugado bien, de que he dado buenos golpes. En la última jornada me toca ser agresivo de verdad para restarle el mayor número de golpes al campo. ¿Jon? Me alegro mucho por él, por su juego, para mí no hay 59 rivales, sino sólo 58 porque Jon es parte del equipo y ojalá tenga un buen día mañana y gane la medalla de oro”.
Tommy Fleetwood y su buena relación con Le Golf National, imbuido del espíritu olímpico
Tommy Fleetwood es uno de los jugadores que más han destacado en las primeras jornadas de este torneo masculino. El británico se convirtió en colíder tras los primeros 36 hoyos y pudo llegar a liderarlo de no ser por un inoportuno bogey en el hoyo 18. No en vano, su tarjeta de 64 golpes es su mejor registro en Le Golf National de todas sus participaciones, incluida la Ryder Cup 2028 -con un balance de 4 victorias, 1 empate y 0 derrotas- y los Open de Francia, donde es participante habitual y donde ganó en la edición de 2017. Por si fuera poco, Fleetwood, tercer clasificado provisional, está encantado de la experiencia olímpica: “El ambiente es fantástico. Es muy diferente al apoyo que nos muestran en los torneos semana a semana. Aquí generan una fuerza que anima a jugar mejor”.
Un 9 bajo par de Hoojgaard para aspirar al título
El danés Nicolai Hoojgaard deslumbró durante la tercera jornada, hasta el punto de que se ha convertido en serio aspirante al triunfo final gracias a una sensacional tarjeta de 62 golpes, 9 bajo par, récord del torneo. Su magisterio incluyó 7 birdies y un eagle en una ronda que, como suele ser habitual en estos casos, no contuvo error alguno. Su todo de cara le reportó la cuarta plaza provisional a falta de 18 hoyos para la conclusión.
La primera vuelta de An Byeong Hun, puro espectáculo
El coreano An Byeong Hun saltó a las primeras posiciones tras completar una primera vuelta espectacular de 6 bajo par, un registro impresionante que siguió ampliando en los siguientes hoyos, donde asimismo rubricó otros dos birdies consecutivos. Semejante acumulación de aciertos le incrustó en la parte alta de la clasificación. No en vano, con 8 bajo par en 10 hoyos, parecía que An Byeong Hun iba a dinamitar todos los registros, pero su excepcional actuación se desinfló en la segunda parte del recorrido. Al final, sólo 5 bajo.
Un récord olímpico empatado
El resultado acumulado por el japonés Hideki Matsuyama, el norteamericano Xander Schauffele y el británico Tommy Fleetwood en el ecuador del torneo olímpico, 131 golpes en concreto, 11 bajo par, supuso empatar el récord olímpico establecido en la cita de Tokio 2020 precisamente por Schauffele, que acabó ganando entonces la medalla de oro. Este dato estadístico tiene valor si se tiene en cuenta que el golfista estadounidense ha liderado provisionalmente siete torneos del PGA Tour tras los primeros 36 hoyos de competición, dos de ellos convertidos en victoria, como ocurrió en el reciente PGA Championship 2024, un precedente a tener en cuenta… ya que está empatado con Rahm a falta de una jornada para la conclusión.
2 Agosto 2024 – Dos zarpazos de los que perduran en el tiempo, tres birdies consecutivos entre los hoyos 2 y 4, y otra ristra de tres aciertos seguidos entre el 14 y el 16, constituyeron la guerrera declaración de intenciones de Jon Rahm durante la segunda jornada del torneo olímpico en los Juegos de París 2024.
Un debut positivo y una segunda ronda mucho más sólida aún han tenido consecuencias muy positivas en la clasificación para el golfista español, que ocupa el cuarto puesto, al acecho de quienes de una forma u otra se han convertido, por el momento, en inexpugnables.
Es el caso del trío de jugadores: el norteamericano Xander Schauffele, el japonés Hideki Matyusama y el británico Tommy Fleetwood, que comanda la tabla con 11 bajo par, dos golpes menos que Jon Rahm conseguidos en todos los casos por vías semejantes, pero distintas.
La paciente y metódica actuación de Matsuyama, que le permitía mantener el liderato en solitario adquirido el día anterior, durante toda la jornada, se quebró en el último instante al firmar un doble bogey como consecuencia de una bola empotrada en el rough, un golpe en la práctica de solución imposible que condujo a la doble penalización.
El inesperado tropiezo del jugador asiático fue aprovechado de inmediato por Xander Schauffele y Tommy Fleetwood. El estadounidense, vigente campeón olímpico y con dos Majors en su haber este mismo año, añadió un valiosísimo 5 bajo par a sus -6 de la primera jornada, una suma de aciertos adquirida igualmente por el británico a base de un juego de precisión.
Un eagle y seis birdies precedieron un hoyo final asimismo aciago para Fleetwood, autor de un inoportuno bogey que lastró ligeramente sus opciones al tiempo que, triple empate en la cabeza, y con el vasco al acecho, eleva la emoción del torneo a cotas verdaderamente olímpicas.
Efectivamente, muy cerca de todos ellos, dando la sensación de que hay que tener muy en cuenta a Jon, se encuentre a la distancia que se encuentre, el golfista español soltó el puño al aire en el hoyo 18 tras embocar un putt complicado que redondeó su fiesta. “Ha sido un gesto más de alivio que otra cosa”, reconocía Jon Rahm al término de su notable jornada, 66 golpes para 133 en total, que le ubican en la zona donde ya empieza a oler a medalla a falta de 36 hoyos para la conclusión.
El golfista español, en la segunda jornada, cumplió de sobra, manejando de manera sobresaliente todo tipo de golpes para convertir en anécdota el único error del día, tres putts en el hoyo 8, tras dejarla en green desde el tee de salida. Por detrás y por delante de ese solitario bogey, muchas acciones positivas para asentarle en un grupo que ha adquirido una corta pero significativa ventaja sobre el resto de participantes.
Con ganas de acceder a ello, sin dar nada por perdido, el español David Puig también hacía una atrevida declaración de intenciones tras repetir el mismo resultado, 69 golpes, que en la primera ronda. “Hemos venido a por una medalla, no a hacerlo bien”, manifestaba el barcelonés con convicción al término de su ronda, en señal clara de que ha estado atacando en cada hoyo.
Bien al principio, con un final más discreto y complicado en la primera jornada, el barcelonés invirtió su actuación para llegar al mismo sitio, una vía en cualquier caso más adecuada, aciertos al final, para mantener el ánimo al alza. Situado en el puesto 19º, el coraje y el empuje del español continúa intacto. Su maestro y amigo Rahm le ha enseñado el camino.
La satisfacción de Jon Rahm y David Puig: “si hay que arriesgar, se arriesga”
Con el gesto tenso por la dura batalla desarrollada sobre el campo, 18 hoyos sin tregua alguna para mantener el ritmo de una competencia extrema, tanto Jon Rahm como David Puig transmitían satisfacción por el trabajo bien hecho al término de la segunda jornada.
A dos golpes del trío de colideres, el León de Barrika mantiene intactas todas las opciones de medalla, consciente en cualquier caso de que para alcanzarlas quedan muchos obstáculos en el camino por delante. “Sí, hoy ha sido un gran día, no me ha hecho falta rubricar con golpes espectaculares algunos hoyos como en la primera jornada para alcanzar un buen resultado. Muy contento por cómo han salido las cosas. Me he colocado en muy buena posición, a ver si sigo jugando bien de tee a green, que es la clave de este campo”, decía Jon Rahm en la conclusión de la ronda, resaltando además que “el puño al aire en el hoyo 18 ha sido más por alivio que otra cosa, por celebrar las 17 calles y todos los greens alcanzados anteriores y lo bien que había tirado los putts del 13 en adelante”.
Satisfecho igualmente se mostraba David Puig: “Tengo mejores sensaciones que el primer día, a pesar de haber conseguido el mismo resultado. Lo he pasado peor al principio, pero luego he pegado mejores golpes y ha sido en la última parte cuando los resultados han salido. Hacer por debajo del par en este campo significa que lo has hecho bien. Estamos en unos Juegos Olímpicos y tengo claro que quedar cuarto, quinto o decimosexto puede estar bien a título personal, pero luego nadie se acuerda. Quiero aspirar a más, optar a medalla, y si eso significa jugar más agresivo, pues lo haré”.
El vibrante paseíllo de los jugadores
En apenas dos jornadas se ha convertido en un ritual del agrado de jugadores y espectadores, que se relacionan con intensidad creciente cada vez que inician la competición. La organización de los Juegos Olímpicos ha diseñado un camino original y exclusivo para que los jugadores accedan al tee del hoyo 1 tras concluir su práctica en el putting green. El paseo incluye transitar por un pórtico elevado antes de descender por unas escaleras hasta el citado tee del hoyo 1. La caminata, como es fácil de imaginar, se realiza entre atronadoras ovaciones del público, que reciben a los jugadores como auténticos gladiadores.
Indumentaria de color negro por parte de los españoles
Los representantes españoles eligieron indumentaria de color negro para disputar la segunda jornada tras el color rojo del polo empleado durante la primera ronda. Lo que no varió, en cualquier caso, fue la gorra con el nombre de España bordada en el frontal, a juego con las bolsas de palos personalizadas para esta cita olímpica de Jon Rahm y David Puig.
Matsuyama y Detry comparten la segunda mejor tarjeta olímpica de la historia
El japonés Hideki Matsuyama sorprendió a todos sus rivales durante la primera jornada al presentar una tarjeta de 63 golpes, 8 bajo par, en la que no figuró error alguno. El sobresaliente rendimiento de Matsuyama puso de manifiesto su deseo de hacer bien las cosas en los torneos olímpicos. No en vano, el golfista japonés acabó cuarto en la cita de Tokio 2020, donde participó en un play-off de desempate multitudinario, de 7 jugadores, en pos de la medalla de bronce, que concluyó en manos del taiwanés C. T. Pan.
Nº9 del Ranking Mundial en la actualidad, con nueve triunfos del PGA Tour en su haber, el 63 de Hideki Matsuyama supone la segunda mejor tarjeta olímpica de la historia, sólo superada por el 61 de Rory Sabbatini, conseguida en los JJOO de Tokio 2020. A este hito de 63 golpes se ha unido el belga Thomas Detry en esta segunda jornada
El vigente campeón se mantiene firme
Compañero de partido en las dos primeras jornadas de Jon Rahm, el norteamericano Xander Schauffele busca en París afianzar su gloria olímpica, con la posibilidad de escribir de puño y letra un capítulo inalcanzable para todos. No en vano, el golfista estadounidense ganó la medalla de oro en Tokio 2020 y ganar ahora en París supondría la primera reedición de la historia.
Schauffele era Nº 3 del Ranking Mundial cuando participó en la capital japonesa, habiendo mejorado un puesto en esta ocasión. El estadounidense llega con vitola de campeón, la que le confieren los recientes triunfos este año en el PGA Championship y el Open Británico, dos referencias que generan el máximo respeto. Segundo clasificado al término de la primera jornada en París 2024, Xander Schauffele terminó duodécimo en la ronda inaugural en Tokio 2020, cuando luego ganó.
1 Agosto 2024 – Jon Rahm y David Puig han aprobado con nota en su debut olímpico en Le Golf National parisino, una amalgama de sensaciones plasmada finalmente en un registro simple con buenas connotaciones: 4 bajo par para Rahm y 2 bajo par para Puig, emplazados en los puestos 6º y 21º, con todo todavía por decidir.
“Estoy satisfecho con el debut” fue la frase curiosamente repetida por los dos españoles en un lapso de tiempo diferido por tres cuartos de hora, cuando cada uno concluyó su ronda.
Los representantes españoles vivieron en la primera jornada, como los mejores, la felicidad de rachas de juego plenas de acierto, y la decepción puntual de errores que empequeñecieron sendas actuaciones generales más que encomiables.
David Puig se convirtió durante buena parte de la ronda en el estandarte español más destacado, aprovechando tres birdies consecutivos en la primera parte del recorrido que le llevaron a la parte alta de la tabla. Otro acierto más justo en el ecuador de su ronda, y otro más en el hoyo 11, inscribían en su tarjeta un más que ilusionante 5 bajo par.
Embalado, con el liderato a tiro, abrazado eso sí de forma permanente por un Hideki Matsuyama ajeno a los fallos, David Puig, de tan solo 22 años y un desparpajo meridiano, generó máximas expectativas que perdieron sin embargo terreno, a causa de tres bogeys en su recta final, dos de ellos en los dos últimos hoyos por sendos inoportunos tres putts para embocar que generaron sensaciones agridulces, donde antes todo era puro dulzor.
Jon Rahm, por su parte, ejerció de escudero durante gran parte de la vuelta antes de pasar a acaparar el papel de comandante en jefe. El golfista vasco provocó la explosión de sus seguidores cuando en el hoyo 3 rubricó un espectacular eagle en su tarjeta, que quedó sin embargo sin efecto por dos bogeys consecutivos en los hoyos 7 y 8, que devolvían al español a la casilla de salida.
El coraje y la calidad que le caracteriza salieron al poco en cascada, como una erupción volcánica. El mejor Rahm llevaba al éxtasis a los miles de espectadores que acudieron a presenciar la primera jornada con acciones no solo buenas, sino envueltas en máximo espectáculo. Dos birdies y un eagle consecutivos – este último mediante un increíble golpe desnivelado desde fuera de green – pusieron el torneo patas arriba con cuatro hoyos para la conclusión.
La racha, sin embargo, se frenó en seco en el momento más inoportuno: bola al agua en el par 3 del hoyo 16, que le costó un doble bogey, preludio de un vaivén de montaña rusa en el que se convirtió la recta final de la ronda, a causa de una inesperada tormenta.
El juego, suspendido momentáneamente en dos ocasiones, cercenó la posible continuidad de otro birdie que añadir a la cuenta de Jon Rahm en el hoyo 17. “La suspensión me pilló en el peor momento, cuando iba a salir del 18, uno de los lugares tensos del recorrido”, reconocía un Jon Rahm que no podía evitar su satisfacción al haber completado con nota su debut olímpico.
La parte más alta de la clasificación es su objetivo, acaparado en primera instancia por alguien sin errores que campó a sus anchas durante 18 hoyos. Amparado sin duda por Amaterasu, la poderosa diosa del Sol de Japón, Hideki Matsuyama protagonizó una auténtica marcha militar, birdie tras birdie, hasta ocho en total, para convertirse en líder indiscutible de la primera jornada, aunque con todo un mundo por delante.
Completado este arranque espectacular de torneo, es cierto que los Juegos Olímpicos no tienen todavía consideración de Major en el mundo del golf, pero han bastado apenas dos citas olímpicas para que a la tercera, el multitudinario público le haya conferido esa distinción a las primeras cambio. Y, visto lo visto en las calles y greens de Le Golf National, con todos los participantes luchando a brazo partido por el máximo objetivo, parece claro que ganar en París, para el golfista que lo consiga, bien valdrá más que una misa.
Jon Rahm y David Puig: “Es un buen debut, y podemos mejorar”
Jon Rahm y David Puig, separados por casi una hora con motivo de la conclusión de sus respectivas jornadas, no podían reprimir su satisfacción por sus respectivos debuts olímpicos. Incluso sabiendo, por la habitual ambición que les caracteriza, que el resultado podía haber sido mejor, en especial el de David Puig, lastrado por un final discreto que ensombreció muchas acciones positivas previas.
“Al final, terminar bajo par es un resultado positivo, pero un poco decepcionado por el final que he tenido. Me quedo con lo bueno, le he golpeado bien a la bola y he hecho buenos birdies que siempre dan confianza”, reconocía el golfista barcelonés tras sus primeros 18 hoyos, quien asegura que cree que va mejorando y creciendo poco a poco como jugador en una jornada “que considero positiva”, decía David Puig.
Casi una hora después, tormenta incluida, era Jon Rahm quien repetía el sentido de esas palabras. “Uff, cómo suena eso de debut olímpico… Pues estoysatisfecho, muy satisfecho, ha sido un buen día, un buen resultado. No he estado todo lo cómodo que hubiese querido, pero he salvado situaciones muy complicadas mediante muy buenos golpes y una pena el tiro al agua en el 16, culpa mía”, resumía con satisfacción el golfista español.
“Una de las cosas que más me ha sorprendido es el apoyo del público, en el hoyo 1 y en todo el campo. Pensaba que la presencia de Xander Schauffele, el vigente campeón, lo iba a acaparar todo, pero he agradecido mucho el cariño que me han dado en todo momento”, destacaba Jon Rahm.
El honor de abrir la competición olímpica
Son muchos los jugadores que debutan en estos Juegos Olímpicos, entre ellos Jon Rahm y David Puig. Cada uno de ellos guardará para siempre en la memoria ese primer golpe desde el tee del hoyo 1 de Le Golf National como parte de su anecdotario personal. No obstante, uno de ellos ha adquirido un honor adicional, el ser el protagonista del primer golpe de la competición olímpica masculina en París 2024. Se trata del francés Víctor Pérez, que tuvo el privilegio de dar el impacto de salida de todo el torneo a las 9:00 horas.
Gran producción televisiva desde el tee del hoyo 1
El deporte del golf se caracteriza por una plasticidad y una belleza que lo convierte en óptimo para las retransmisiones televisivas. El seguimiento del juego que realiza la cadena oficial a lo largo de los 18 hoyos es espectacular, captando todos los detalles de la trayectoria de la bola y de los gestos generados por los jugadores en función del resultado de sus golpes. Eurosport y RTVE ofrecen una amplia cobertura del torneo de golf olímpico en España.
Muy importante afluencia de público en Le Golf National
Desde primera hora de la mañana, significativamente antes de que la competición diese inicio, largas riadas de personas acudían en transporte público o andando desde los parkings para no perderse el más mínimo detalle de la jornada inaugural. La afición al deporte del golf está muy arraigada en Francia desde que se disputó la Ryder Cup 2018, precisamente en las instalaciones del Golf National, que ha albergado miles de personas ávidas de presenciar las acciones de los mejores golfistas del mundo en esta primera ronda de competición. Al margen de franceses, el campo acogió a miles de personas de todas las nacionalidades que le dieron un color muy especial.
Los españoles, de rojo vibrante
Jon Rahm y David Puig vistieron la camiseta roja en esta primera jornada, una consigna que, ya anunciaron ambos en la rueda de prensa previa al inicio del torneo, volverán a emplear en la última jornada. El rojo español hizo vibrar con fuerza a miles de espectadores a lo largo de una primera ronda espectacular. A Jon Rahm le sorprendió la efusividad y el cariño cuando fue recibido con una enorme ovación en el tee del uno, una reacción que volvió a repetirse muchas veces a lo largo de un recorrido abarrotado de público.
Agua por todas partes
Le Golf National se caracteriza, entre otras cosas, por la existencia de grandes y numerosos lagos que hacen que el agua esté presente, estratégicamente, en muchos hoyos, lo que dificulta las acciones de los jugadores. Muchos de ellos acabaron relacionándose con el húmedo elemento para su desgracia a pesar de que son perfectamente conscientes de los peligros que entraña en determinados hoyos.
Y es que el agua está por todas partes, como se pone de manifiesto si se tiene en cuenta que su presencia es destacada en los hoyos 1, 2, 3, 9, 10, 11, 13, 15, 16 y 18.
Mención especial para ese parte final del recorrido, unos hoyos que constituyen un anfiteatro natural bajo la tribuna principal del green del 18, donde a buen seguro se verán finales de competición espectaculares… con bolas al agua como destino. Destacar además que, en esta época del año, los lagos de Le Golf National están llenos de algunas de las carpas más grandes del mundo.