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PGA Championship 2025 – La valiente remontada de Jon Rahm se ve frustrada por un amargo final en Quail Hollow

19 Mayo 2025 – El jugador español Jon Rahm brilló el domingo en Quail Hollow, luciendo cómodo y en su salsa durante los 12 hoyos primeros hoyos de la última ronda del 107º PGA Championship. Sin embargo, varios rebotes malos, errores mentales y malos swings en los últimos nueve hoyos acabaron con sus esperanzas de ganar su tercer Major.

De haber sido líder empatado con Scheffler en su hoyo 11 (con Scottie en el 9), y de poder establecerse en un meritorio segundo puesto final, su 73 (+2) lo dejó en el 8º lugar, y con dudas sobre qué habría sido de haber cerrado el torneo con su estilo habitual.

“Creo que es la primera vez que estoy en posición de ganar un Major tan apretado, y no lo he logrado”, dijo un Jon Rahm decepcionado. “Las únicas veces que creo que he liderado un Major un domingo, he podido lograrlo, pero esta es una situación muy diferente. Así que no sé con exactitud qué es lo que ha pasado. Pero si alguna vez llega ese momento, es para lo que está la familia. Por suerte, quizás llegue a casa a tiempo para acostar a los niños, o no”.

El jugador de 30 años impresionó al entrar en la contienda, comenzando el domingo a cinco golpes del eventual ganador, Scottie Scheffler, con -6. Para el hoyo 11, estaba empatado en el liderato con -9 con Scheffler gracias, a tres birdies en cuatro hoyos, para ponerse a la altura del Nº1 del mundo.

Rahm luego pasó un tramo difícil para seguir su ronda del 13 al 15, entrando en la última fase del campo antes de la complicada Green Mile. En el hoyo 13, par 3, embocó un putt de siete metros para birdie. En el manejable hoyo 14, falló un putt para birdie de metro y medio que necesitaba. En el par 5 del hoyo 15, el vasco no acertó con el globo desde detrás del green. Y en la Green Mile fue donde Rahm entró en crisis.

Rahm terminó el tramo final de tres hoyos con un impactante +5. El error fatal llegó en el tee del hoyo 17, par 3, cuando su bola con el hierro salió desviada a la izquierda del green. La bola de Rahm rebotó en el green isla hasta caer en el lago, llevándose consigo sus posibilidades de ganar el torneo.

El camino hacia el doble bogey fue desalentador. Volvió a encontrar agua desde el tee en el 18, lo que provocó otro doble bogey y un descenso vertiginoso en la clasificación. De poder ser al menos subcampeón, pasó al 8º puesto empatado. Fue un final amargo, difícil de prever, considerando su buen estado de forma inicial.

“Muchos aspectos positivos de esta semana”, decía Jon Rahm. “La herida está bastante fresca ahora mismo. Pero ha habido muchas cosas buenas esta semana y muchas sensaciones positivas para el resto del año”. El vasco considera los contratiempos en los hoyos 14 y 15 como los más costosos, considerando que estaba tan cerca de la cima de la clasificación en ese momento.

“Si alguna vez sentí que se me escapaba algo, fue fallando el birdie en el 14 y el 15. Ese fue definitivamente el error, antes, obviamente, de terminar de manera tan pobre”, añadió.

Y terminó reflexionando sobre la oportunidad perdida de ganar un Major manteniendo la perspectiva en lo que más le importa, su familia. “A ellos, lo que haya hecho hoy, gane o pierda, les da igual. Así que esa siempre es una buena perspectiva”, sonrió Jon Rahm.

Por REDACCIÓN