21 Marzo 2017 – Los palos de mujer de la nueva línea G Le llegan al LPGA Tour. Para quienes no estén introducidos en el golf femenino de alta competición, probablemente esta noticia no les llame la atención.
Pues claro… ¿Con qué van a jugar si no las chicas en los torneos femeninos?, pues con palos de mujer, ¿no?
Pues no… Lo habitual es que las jugadoras profesionales acostumbren a decidirse por los modelos de caballero o unisex, ya que los palos de señora suelen estar diseñados para golfistas amateurs con especificaciones más favorables a sus características de juego, facilitando la altura de la bola con lofts más abiertos y ayudando a acelerar su velocidad de swing con materiales más ligeros, por ejemplo.
Pues bien… En el último torneo del LPGA Tour, el Bank of Hope Founders Cup, celebrado en Phoenix, con una amplia representación de jugadoras de PING, parece haberse iniciado un cambio de tendencia. Casi una veintena de pros –Azahara Muñoz incluida- trabajaron en su material con el representante de PING en el Tour, Scott Wolpa, y otros fitters. Entre las jugadoras estaba la sueca Pernilla Lindberg (arriba) y la americana Ángela Stanford (abajo), las cuales ganaron de 5 a 7 metros (6/8y) en distancia al probar los nuevos drivers de la serie G Le de mujer sobre sus anteriores modelos. Ambas se llevaron el driver G Le configurado en 11,5º de loft.
Pues entonces… Que varias de las jugadoras de PING empiecen a jugar drivers de la serie G Le en el LPGA Tour dice mucho de las prestaciones de esta nueva línea, que siendo específicamente diseñada para señoras, sean tan competitivos como para que estas pros los pongan en su bolsa para jugar entre la élite.
El driver G Le de PING está diseñado con las mismas tecnologías de turbuladores en la corona y el Vortec que el driver G, pero con una cara más delgada y una cabeza más ligera, permitiendo añadir distancia y mayor permisividad.
Las jugadoras están experimentando las mismas prestaciones que ofrece el driver G, pero con una cabeza más ligera. Ello les permite, ejecutando el mismo swing, incrementar la velocidad de la cabeza del palo y, consecuentemente, aumentar su distancia. Unos palos bonitos donde tanto cuenta la estética como el rendimiento en el campo al máximo nivel.











