25 Abril 2017 – Sergio García, flamante ganador del Masters de Augusta, ha comparecido hoy ante los medios de comunicación en el Club de Campo del Mediterráneo, en Borriol (Castellón), donde no solo le esperaban medio centenar de periodistas sino también su familia, amigos, los socios y todos los empleados del club, para rendirle un emotivo homenaje.
A su llegada al club en el que se ha formado “como jugador y como persona”, el castellonense ha sido recibido con pancartas, flores, tarta (coca fullá de Borriol), confetis y una sentida ovación. A continuación, en un salón abarrotado y luciendo orgulloso la chaqueta verde, ha respondido a todas las preguntas, siendo interrumpido varias veces por los aplausos de todos los asistentes.
MGW: ¿Qué sensaciones tiene tras el triunfo?
SERGIO GARCIA: Fue muy bonito. Estas dos semanas y media han sido muy intensas. Este recibimiento en mi club es increíble. Esta chaqueta verde es un poquito de todos, del club, de los socios, de mi familia y mi equipo, y de toda la gente que me conoce. Ha sido muy bonito y hay que disfrutarlo porque esto es un poco de todos.MGW: El nuevo Sergio García… ¿cuánto ha cambiado?
SG: Soy el mismo Sergio de siempre. Jugar al golf es lo que más me gusta del mundo, me hace feliz. Soy un perfeccionista y me gusta hacerlo lo mejor posible. Tengo un Masters y a lo mejor de confianza estoy mejor que hace un tiempo, pero no he cambiado nada…MGW: Pero se has quitado mucha presión de encima, ¿no?
SG: A ver, sí, algo de presión me he quitado. Siempre dije que no necesitaba ganar un Grande para ser feliz, aunque ayuda, no voy a mentir.MGW: ¿Compartirá taquilla en el vestuario de campeones de Augusta con Olazábal?
SG: Esperemos que sí, que nos pongan juntos, pero no lo sabré hasta que llegue allí el año que viene.MGW: ¿Qué es lo que más valora de este éxito?
SG: Me vienen muchas cosas y muchas personas a la mente. Mi familia, mi novia, su familia… Todos los que me han estado apoyando estos años. Me siento muy orgulloso de haber hecho realidad un sueño, ¡y encima en Augusta que lo hace aún más bonito! Es un premio al trabajo, a la consistencia, a la perseverancia y a no dejar de creer. Siempre he creído que llegaría. Cuando gané me vinieron tantos flashes y tan seguidos en tan poco tiempo; sentí euforia, rabia, alegría, emoción… Lo celebré como lo sentí.MGW: ¿Qué ha cambiado desde 2012, cuando dijo que no era lo suficientemente bueno para ganar un Major?
SG: Sinceramente, no muchas cosas. La semana del Masters ya comenté que estaba trabajando en aceptar las cosas, en ser más paciente, en cómo tomar los momentos buenos y malos de la mejor manera. Lo de 2012 me cogió en un momento complicado, un sábado que salía con posibilidades, no jugué bien, no era la primera vez, me frustré y luego… Ya sabéis que yo suelo decir lo que siento. Pero aquello fue sólo un momento de gran frustración, porque después, en el siguiente torneo, fui con todas las de la ley. Tras aquel Masters he hecho muchas cosas buenas, he ganado torneos.MGW: Su victoria en Augusta, ¿ayudará para el desarrollo del golf en España?
SG: Si esto no ayuda, no sé qué hay que hacer. Sabemos que el golf en España es, entre otras cosas, un gran reclamo de turismo y hay que seguir luchando porque cada vez hay más competencia de otros países. Ojalá que los políticos ayuden y la Federación ayude también.MGW: ¿Cómo fueron los preparativos del Masters?
SG: En Dubai ya fue muy bien. Aquella victoria contra Henrik Stenson me dio mucha confianza. Después, la semana antes del Masters, estuve trabajando en Austin con mi padre y me dijo que me veía muy bien, que creía que iba a hacer algo importante en Augusta. La combinación del entrenamiento y mentalidad fue perfecta.MGW: ¿Cuál fue el momento clave del domingo del Masters?
SG: Para mí fue importante no volverme loco en el hoyo 12 y querer ser más agresivo de lo que tocaba, porque si me vuelvo loco y me voy al agua, ahí sí que se acababa el torneo. Después, en el 13, los dos hicimos par, pero tal y como se dio el hoyo y los problemas que tuve, creo que más bien yo hice medio birdie y Justin medio bogey. Yo sabía que me quedaban hoyos para hacer cosas buenas y dar buenos golpes. Creo que en ese momento Justin Rose también vio que no me escapaba.MGW: En el play-off, ¿se le pasó por la cabeza el fantasma de Carnoustie?
SG: No, por una razón muy sencilla. Allí hice bogey en el último hoyo y entonces la sensación es de haberlo dejado escapar un poco, pero en Augusta estaba jugando muy bien y tenía la sensación de haber hecho todo lo que podía hacer; fui al play-off pensando: estoy bien, feliz, tranquillo, jugando de maravilla. Mi novia me chocó los cinco y dijo: “Vamos, que es tuyo”. Mi madre me dio un beso y dijo: “Vamos, que puedes”. Salí a jugar el play-off con la mentalidad de hacer un birdie.MGW: ¿Cómo fue su relación con Justin durante el partido?
SG: Somos muy buenos amigos, hemos pasado mucho tiempo juntos y compartido buenos y malos momentos. Jugar juntos, probablemente nos ayudó a los dos. Fuimos celebrando los buenos golpes; él me dio con el putter en el 15, luego yo le di una palmadita en la espalda. Si hubiésemos jugado a cara de perro me habría sentido mal, prefiero ser como soy y actuar como actúo. Lo bonito es ganar jugando un poco mejor que el otro. Cuando gané me dijo: “Si hay alguien que merecía esta victoria ese eras tú”. Si no te llevases bien con tus compañeros… no te dirían eso.MGW: ¿Y cómo fue la noche tras la victoria?
SG: Algo dormimos, pero no mucho. Había mucho que hacer en el campo. Acabamos de jugar a las 7h y hasta las 11:30h no nos fuimos del Augusta National, entre ceremonias, entrevistas, la cena con los socios… Al llegar a la casa que teníamos alquilada tuvimos una pequeña fiestecilla con la prensa española. No nos fuimos a dormir hasta las 4 ó las 5. Fue una noche bonita y muy intensa. Tampoco dormimos mucho en Nueva York, tuve que hacer muchas entrevistas desde muy temprano. Fueron tres días muy intensos.MGW: ¿Cómo ha influenciado su novia, Angela Akins, en su éxito?
SG: Ella me ha ayudado muchísimo. No es la única. Todo mi equipo, mi familia, su familia, ellos desde hace menos tiempo. Ella ha puesto mucho de su parte y me ha ayudado mucho, pero también es verdad que los golpes los pego yo… Siempre es importante tener a alguien que te quiere y te apoya, en lo bueno y lo malo.MGW: ¿Se han cumplido aquellos sueños de grandeza cuando entrenaba en este club de pequeño?
SG: Cuando era pequeño a lo mejor estaba en el putting-green y sí que pensaba a ver si gano esto, lo otro, o que tenía un putt para ganar el British, el Masters… Son sueños de chavalines. Pero luego las cosas se dan como se dan, nada es fácil, todo el mundo practica duro y nadie te regala nada. No todos pueden ganar. Ya dije en su día que estaba muy orgulloso de mi carrera por la consistencia: He estado 19 temporadas entre los 15 o 20 primeros del mundo. Este dato a veces se mira un poco por encima, quizá no se valora, pero yo siempre lo valoré antes de ganar el Masters, y sé que losMGW: ¿Se siente capaz de ganar más Majors?
SG: Estamos a buen nivel. Nunca se sabe lo que va a ocurrir pero tengo confianza en seguir haciendo cosas buenas; me veo con capacidad para seguir mejorando. Todo el mundo sabe lo que mucho significa para mí el Open Británico y me gustaría ganarlo. Sí, me siento con posibilidades de ganar más de un Grande.MGW: ¿Se ha sentido más motivado por la irrupción de Jon Rahm en el PGA Tour?
SG: Me llevo muy bien con Jon, con Rafa y estoy orgulloso de los españoles que compiten en el Tour, y si lo hacen mejor que yo, mejor. Que Jon haya sido el cuarto español en ganar en el PGA Tour es un orgullo, todo lo bueno que haga un español me enorgullece, no voy a estar celoso ni me va a picar. Lo más importante es que Jon siga jugando bien, que Rafa recupere su nivel de los últimos años, fue bonito ver que Gonzalo ha tenido una buena semana, o Larrazábal… Cuando Pablo me ganó aquel desempate en Alemania, lógicamente yo quería haberlo ganado, pero estaba encantado de que ganara un español.MGW: El domingo pasado chutó el saque de honor del Clásico, entre el Real Madrid y el Barça, aunque no ganó su equipo favorito.
SG: Fue un partido bonito. Los dos equipos estaban algo tocados por la Champions. La ovación que me dieron fue lo que más me gustó, me emocioné. Me he llevado muchas y buenas ovaciones en muchos torneos, en la Ryder Cup, en el British, en Augusta, pero entrar a un estadio como el Bernabéu y que 90.000 personas coreen tu nombre… Se me pusieron los pelos de punta. Fue muy emocionante. Le doy mil gracias al Real Madrid por darme esa oportunidad y por hacerme socio de honor, porque somos muy poquitos.
Fotos CC Mediterráneo: ©FotoEstudioBreva

































