
3 Septiembre 2020 – Las condiciones ‘brutales’, según describía el golfista inglés Andy Sullivan, de la jornada inaugural del Estrella Damm N.A. Andalucía Masters 2020 en el Real Club Valderrama, han protagonizado el inicio del torneo, propiciando un nivel muy igualado entre los golfistas más hábiles jugando con viento.
Y entre los líderes empatados se encuentra el español Jorge Campillo, que se convierte en el favorito local. El extremeño, ganador dos veces en el Tour Europeo, tuvo un comienzo brillante con bridies en los hoyos 2, 4 y 8, para terminar los primeros 9 con un acumulado de 32 golpes. Dos bogeys en el 13 y el 17, más otro birdie en el 14, le otorgan este buen arranque de torneo con 69 golpes.
El único torneo del circuito europeo que se celebra este año en España ha vivido un magnífico día soleado de golf, asumiendo las previsiones de fuerte viento que ha dificultado el juego, especialmente por la tarde. Sin embargo, competir en el famoso campo de la Ryder Cup 1997 ha resultado incluso más duro para los participantes debido a las calles estrechas, al tamaño reducido de los greens y, sobre todo, a la firmeza y rapidez de los mismos.
Es por ello que Valderrama ofrece esta semana, sin duda, los ingredientes perfectos para desafiar a los jugadores a sacar el mejor golf que llevan dentro, si quieren aspirar a llevarse el título a casa.

Dada la situación, la primera ronda ha visto hasta seis jugadores – la mayoría en la sesión matutina – situados en algún momento en los puestos de cabeza, con tan sólo 3 bajo par como mejor resultado: el español Jorge Campillo, el italiano Guido Migliozzi, el estadounidense John Catlin, el francés Adrian Saddier, el belga Thomas Detry y el inglés David Horsey.
Al campo le pareció demasiado y no se resistió a dejarse vencer por tantos impactos. Mientras el viento hacía estragos conforme avanzaba el día, los únicos que han sobrevivido en cabeza, compartiendo el liderato pero con -2, han sido Campillo, Migliozzi y Catlin, con la incorporación del escocés Connor Syme, que ha logrado la mejor tarjeta del día en los segundos 9, con 32.
Así pues, los españoles mejor clasificados son el extremeño Jorge Campillo, primero empatado a 69 (-2), sexto es el catalán Pep Anglés con 70 (-1), y séptimo empatado es otro catalán, Pablo Larrazábal con 71 (par).
Atendiendo las estadísticas ningún hoyo, a excepción del 17, ha registrado un promedio de golpes por debajo del par. Veremos mañana si, con o sin viento, seguimos con emociones fuertes en el Real Club Valderrama.
LOS PROTAGONISTAS ESPAÑOLES

“En los primero 9 hoyos he jugado muy sólido, y en los segundos un poco peor, aunque salvé mis buenos pares, cuando el campo se estaba complicando mucho. Los greens se están poniendo muy duros. Alguno, como el del 17, extremo”, decía Jorge Campillo después de anotarse 69 (-2).
“Estoy jugando bien, pero quedan tres días en este campo y si se me ha hecho larga la vuelta de hoy, imagina 54 hoyos más. Prefiero que sople el viento, extremo no, pero sí complicado. Suelo jugar bien con viento, me defiendo bien”.

“Siempre es un placer venir aquí y tener bueno recuerdos de Valderrama. Este es el año que llego jugando mejor, aunque me falta rodaje y no me esperaba hacer una vuelta así. Creía que sería una semana de menos a más”, apuntaba Pep Anglés, tras su ronda de 70 (-1).
“Valderrama es diferente, pero en un torneo normal del Tour no tendría expectativas muy altas. Estoy jugando bien, técnicamente cada vez mejor, pero no estoy compitiendo al ritmo que debería. Sólo he jugado tres torneos en siete meses. A Austria llegué jugando muy bien, pero competí fatla y me quedé fuera”.

“No he pegado golpes espectaculares, pero he sabido jugar en las condiciones que había. Sabíamos que el jueves iba a ser así, con este viento, difícil, que había que abrocharse el cinturón, hacer pares y buscar esas oportunidades que te da el campo”, afirmaba Pablo Larrazábal, entregando una tarjeta de 71 (par).
“Valderrama se juega de otra manera, no hay que hacer 25 bajo par. Cuando sólo valen los birdies hay que tirar alto a bandera, y no me siento cómodo tirando alto. Aquí tienes esos golpes de hierro 6 a siete u ocho metros de altura, para ir a centro de green y tener opciones de birdie o salvar el par, que es el juego que me gusta. Cuando sólo valen los birdies, no es golf. En cambio, luchar y saber en el tee del 1 que no tienes que hacer 5 ó 6 birdies para estar arriba, es golf”.