Majors
The Open 2025 – El Nº1 del mundo, Scottie Scheffler, triunfador en Royal Portrush con contundente superioridad
20 Julio 2025 – El golfista estadounidense Scottie Scheffler ha conquistado su cuarto Major. Con rondas de 68, 64, 67 y 68, para un total de 267 golpes (-17) en el Open Británico 2025, aventajando en la clasificación a sus compatriotas Harris English (-13), Chris Gotterup (-12) y Wyndahm Clark, empatado con el inglés Matt Fitzpatrick y el chino Haotong Li (-11).
Jon Rahm y Sergio García terminan con un sabor agridulce, ganándole al campo, pero muy lejos de sus aspiraciones. El vasco ha terminado su participación en el 153º Open Británico de Port Rush con mejores juego que días anteriores, y con otra tarjea bajo par (70) para acabar con -3 en total del torneo, empatado en el puesto 33º. Mejores sensaciones aunque no lo suficiente para la exigencia del vasco.
Por su parte, el castellonense ha terminado su actuación en el Open Británico con una vuelta bajo el par del campo de 68 golpes (-3), también el lugar 33º empatado y con buenas sensaciones. No todo está perdido para la Ryder Cup.
En Nº1 del mundo, haciendo cosas de Nº1 del mundo. Aunque en el Royal Portrush Golf Club, se he demostrado que Scottie Scheffler es humano. Lo demostró con el doble bogey del hoyo 8, un par de 405 metros, cuando envió su bola al búnker de calle y necesitó dos golpes para sacar la bola de la arena. Salía de ahí con dos golpes menos de ventaja (-15), abriendo una puerta a sus más inmediatos perseguidores, que hasta ese momento eran el chino Haotong Li y hasta el inglés Matt Fitzpatrick, con el héroe local Rory McIlory atacando fuerte.
Pero sólo fue un espejismo que duró eso, 405 metros. Porque al siguiente hoyo ya enmendó con un birdie y la solidez volvió a su juego, sin fisuras y dos hoyos más tarde, en el 12, ya había vuelto al -17, inalcanzable para nadie.
Y si es humano también lo demuestran con las lágrimas que le brotaron inevitablemente mientras caminaba por la calle del hoyo 18, aclamado por la multitud, que con su esposa y su hijo esperándole en el green. Scottie se secaba las lágrimas para poder ver bien la caída de un birdie que, no llegó pero que a nadie importó, sólo a los estudiosos de las estadísticas.
Por fin, toda la tensión acumulada explotó, lanzó el grito del guerrero, tiró la gorra al aire, que quedó en el ruedo, como los grandes toreros mientras el Nº1 del mundo se abrazaba a su mujer y a su hijo. Ese fue el gran dolor de Seve: que sus hijos nunca le vieran ganar un Grande, el último fue en 1988 y su hijo mayor nacía en 1990.
Un Sottie Scheffler que recordaba al mejor Woods: sólido, tranquilo, reposado, como si no fuera con él eso de ganar su primera Jarra de Clarete, uno de los trofeos de Grand Slam más ambicionados por todos los golfistas del mundo. 153º años de historia nos contemplan desde estos links legendarios de las tierras altas del norte de Irlanda. Donde los Gigantes ‘construyeron’ su Calzada, donde los atardeceres son eternos y cualquier campo de golf que juegues en la zona es centenario.
Tercer Major para Scheffler para colocar en su ‘mesita del té’, junto a los dos Másters de Augusta (2022 y 2024) y al PGA Championship (2025), y ante la gran cita que se presenta en Septiembre de liderar a los 12 hombres del Equipo USA de la Ryder Cup, que intentarán reconquistar la copa perdida en Roma. Además, de los poco más de 3 millones de dólares que se embolsará por su victoria.
Por REDACCIÓNJon Rahm: “Siempre que no se gana, es una oportunidad perdida”
“Contento, no he terminado contento. Un poco más agradable el día, pero sufriendo en el green. Esos dos putts finales ha sido buenos – sobre todo el birdie al 18 -, para irte con buen sabor de boca. Pero aun así… A ver, está bien ver alguno entrar, ¿no? Pero… No sé, no es que sienta que esté jugando mal. No estoy tan lejos de hacer pocas, pero me quedo con que la diferencia entre lo que yo siento y el resultado sea tan grande”,comentaba el vasco, que venía de jugar muy bien en Valderrama.
¿Sientes un poco como una oportunidad perdida esta semana? “Siempre que no se gana es oportunidad perdida. Pero sí, me fastidia no haber jugado mejor por lo bien que he jugado la semana pasada. Es lo que me molesta un poco más que otras cosas. Valorando los cuatro Grandes: tres buenos, uno malo. Y, bueno, con ese… destacando un poco más el PGA Championship, ¿no? En el que jugué muy bien y tuve oportunidad de ganar. A ver si puedo conseguir estar en ese grupo de jugadores que están para ganar más a menudo. Pero, bueno, pues es duro no terminar con mejor resultado”.
Halagos para Scottie Scheffler, que ha conquistado su cuarto Major. “Quizá no se habla suficiente del buen juego corto que siempre ha tenido. Lo que yo recuerdo de más joven es que no era mejor que el de Tiger; pero esas manos, ese juego corto, esa capacidad de salvar golpes la tenía. Y ahora juntas ese juego corto, que ha ido mejorando con la fuerza mental que ha ido adquiriendo, y se convierte en un jugador muy grande. Es capaz de llevar esos buenos y malos momentos muy bien, como si no pasase nada. Y, bueno, jugar y sacar lo mejor de sí cuando hace falta. Sin darte una respuesta mucho más larga: lo está haciendo todo bien”.
Sergio García: “Mi intención no era romper el palo, me ha sorprendido hasta a mí”
Terminó el periplo de Sergio García por el 153º Open Británico de Royal Portrush y al menos se despidió con la mejor vuelta de la semana con esos 68 golpes (-3) que le colocan en el puesto 33º de la tabla, lejos de sus aspiraciones de cara a llamar la atención de Luke Donald, capitán europeo de la Ryder Cup.
“No creo que sea ni la primera ni la última oportunidad. Quedan aún dos meses y mucho golf por delante. Todos sabemos que la experiencia en terrenos tan complicados como NuevaYork o Bostón, con un público un tanto ‘peleón’ es muy importante. Aunque hay otros jugadores con la misma o más experiencia que yo. No tengo que convencer a Luke Donald de nada. Si el considera que puedo aportar algo al equipo, yo estaré encantado de ayudar y aportar toda mi experiencia”, comentó Sergio García al terminar su última vuelta. Un torneo del que ha sacado muchas cosas: positivas y negativas.
“Siempre hay cosas positivas que remarcar en un torneo. Este es uno de mis Grandes favoritos. Siempre lo digo, que estar en un Open Británico es un gran privilegio. El público es maravilloso, respetuoso, con mucho conocimiento de golf. Es un torneo muy especial. Siento no haber estado a mi mejor nivel y ofrecido un mejor espectáculo, pero he dado todo lo mejor de mí. Las sensaciones esta semana, no sé por qué, no han sido buenas. Pero de todo se aprende”.
Y lo negativo fue ese arranque de frustración en el hoyo 2, tras un drive fallido, que acabó con el palo partido en dos.
“Yo me he sorprendido igual que todos. Si quieres romper un palo a propósito le hubiera dado de otra forma y, además, casi todos se rompen por el mismo sitio, por la cabeza. Pero con un giro fuerte que ha golpeado la hierba, se ha partido por mitad de la varilla, algo que no suele ser habitual. No sé, igual la varilla no estaba bien, tenía algún pequeño fallo. No sé. El caso que los 16 hoyos siguientes los he tenido que jugar sin drive y, ¡hombre!, es una nueva experiencia en el Open. Sí que he pegado buenas maderas 3, pero en el 17, por ejemplo, sí lo he echado en falta. En fin, accidentes que ocurren”, dijo el castellonense, que entre torneos y descansos está muy ilusionado con volver a Madrid al Open de España, que se disputará en Octubre en el Club de Campo Villa de Madrid.
Por Isabel Trillo







