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TaylorMade Golf – Cambio de estrategia, alargando a dos años el ciclo de vida de sus drivers a partir de 2027

18 Mayo 2026 – La multinacional estadounidense dejará de lanzar un nuevo driver cada temporada a partir de 2027, apostando por ciclos más largos de innovación, fitting y fidelización del golfista con la exitosa familia Qi4D.
El mercado del material de golf se prepara para uno de los cambios estratégicos más importantes de los últimos años. TaylorMade Golf ha confirmado que abandonará su histórico ciclo anual de lanzamiento de drivers para pasar a un nuevo modelo de cada dos años, una decisión que supondrá que en 2027 no aparecerá una nueva generación de maderas de la marca, por primera vez desde 2001.
La compañía norteamericana, que durante décadas construyó buena parte de su reputación sobre la innovación constante en la categoría de drivers, prolongará así la vida comercial de la actual familia Qi4D, una gama que ha recibido una acogida muy positiva tanto entre profesionales como entre amateurs.

El movimiento representa también un cambio de filosofía dentro de una industria, acostumbrada a renovar sus modelos estrella prácticamente cada temporada. Mientras fabricantes como Titleist o PING ya trabajan desde hace años con ciclos de dos temporadas en maderas, otras grandes marcas como Callaway Golf o Cobra Golf mantienen todavía lanzamientos anuales.
La decisión responde a varios factores estratégicos. El primero, el éxito de la gama Qi4D, que TaylorMade considera una plataforma suficientemente sólida como para mantenerse más tiempo en el mercado sin perder atractivo. El segundo, la creciente dificultad para generar mejoras de rendimiento realmente perceptibles en ventanas de desarrollo de apenas doce meses.
Brian Bazzel, vicepresidente de creación de producto de TaylorMade, reconoce que el contexto tecnológico y comercial del golf actual ya no es el mismo que hace una o dos décadas. “No somos la misma compañía que éramos hace 20 años, ni siquiera hace 10 años, y el mundo del golf también ha cambiado”, explica. “Ese ritmo anual de nuevos drivers pertenecía a otra era, cuando las ganancias de rendimiento eran mucho mayores y la innovación avanzaba a una velocidad muy alta”.
El directivo admite además que las mejoras año tras año son cada vez más complejas de conseguir. “Todo el mundo desea grandes ganancias de rendimiento. Eso es un hecho, pero cada vez es más difícil demostrar mejoras importantes cada año, y esa es la realidad que debemos asumir”, señala.
La nueva estrategia también pone el foco en el fitting, convertido hoy en una pieza fundamental del proceso de compra de un driver premium. TaylorMade considera que ciclos más largos permitirán a fitters y tiendas especializadas conocer en profundidad cada familia de productos, y ofrecer recomendaciones más precisas a los jugadores.
“Los golfistas llegan a enamorarse de su producto y quieren conservarlo durante más tiempo”, afirma Brian Bazzel. “Los datos lo demuestran y simplemente estamos prestando atención a lo que está ocurriendo”.
Según datos de Golf Datatech citados por la compañía, el ciclo medio de sustitución de un driver ronda actualmente los cinco años, frente a los aproximadamente tres años y medio registrados en 2012. Además, el incremento de precios en el segmento premium y el auge del fitting personalizado han cambiado por completo el comportamiento del consumidor.

Desde el punto de vista técnico, TaylorMade Golf defiende que los verdaderos saltos tecnológicos requieren ahora más tiempo de desarrollo, materiales más sofisticados y procesos de fabricación mucho más complejos. “Las mejoras reales de rendimiento requieren tal nivel de sofisticación tecnológica que conseguir ese siguiente gran salto exige mucho más trabajo en materiales avanzados, construcción y métodos de fabricación”, explica Brian Bazzel. “Comprimir todo eso en un solo año para ofrecer algo realmente significativo al golfista ya no es una fórmula viable”.
La decisión llega además en un momento en el que el mercado del equipamiento parece comenzar a estabilizarse tras el boom posterior a la pandemia. Las ventas de maderas muestran síntomas de desaceleración en 2026, aunque TaylorMade insiste en que este cambio no implica una reducción de su ambición innovadora, sino precisamente lo contrario: disponer de más tiempo para desarrollar productos capaces de marcar diferencias reales en el rendimiento.


