4 Agosto 2016 – Nike, Inc. anunció ayer que va a centrar su negocio en la innovación de su calzado y ropa de golf, y seguirá asociando su marca con varios de los mejores golfistas del mundo. Un nuevo enfoque que supone su transición y abandono de cualquier futuro en el negocio del material duro de golf, incluyendo palos, bolas y bolsas.
«Estamos comprometidos a ser líderes indiscutibles en calzado y la ropa de golf,» decía Trevor Edwards, Presidente de la marca Nike. «Y lo vamos a lograr mediante la inversión en un rendimiento innovador para los atletas y ofreciendo un crecimiento rentable y sostenible para Nike Golf».
«Atletas como Tiger, Rory y Michelle conllevan una tremenda energía en el golf e inspiran a los consumidores en todo el mundo,» señalaba Daric Ashford, Presidente de Nike Golf. «Durante el año pasado el polo MM Fly Blade, y las líneas Flyknit Chukka y Air Zoom 90, han conectado fuertemente con los golfistas. Vamos a seguir encendiendo el entusiasmo con nuestros atletas y ofreciendo lo mejor que Nike puede dar al golf».
Nike Golf cerró el año fiscal 2015/16 con unos ingresos de 706 millones de dólares, su peor año desde 2011, cuando la división generó 623 millones. Factores influyentes han sido las duras condiciones del mercado, que nunca se ha recuperado de la crisis económica que empezó a finales de 2008, al igual que la férrea competencia de las marcas con profundas raíces en la industria del golf. Pero también los contratos millonarios con grandes estrellas, que no le están dando el rendimiento esperado.
Tiger Woods renovó contrato en 2013 y lleva un año sin jugar, y sin pasar cortes en los Majors. Y Rory McIlroy, que renovó en 2014, no ha ganado ningún torneo del PGA Tour esta temporada, y perdió el corte en los dos últimos Majors. No está claro cómo quedarán los contratos con sus embajadores de largo recorrido, como Tiger, Rory o Michelle Wie, pero tampoco otros más recientes como con Brooks Koepka, Tony Finau, Tom Lewis o Lucas Bjerregaard, de este mismo año, ahora que no habrá palos que promocionar. La compañía negociará con cada jugador la manera más apropiada de hacer la transición.
Aquí parece acabar el ambicioso proyecto de Nike en el material duro de golf, que se introdujo en la categoría de bolas en 2000 y de palos en 2001, en la mejor época de Tiger Woods. Fuentes de la compañía aseguran que no existe intención de vender el negocio del material de golf en esta transición, y que como hay productos en campaña, su producción continuará y se completará durante los próximos meses.

