23 Febrero 2024 – TaylorMade Golf sigue haciendo crecer su posición en la categoría de los putters. Y en camino a atraer a un mayor número de jugadores, hoy ha presentado la TP Black Collection, una extensión de su popular gama de putters TP. Esta incluye seis formas de cabeza, tres de las cuales regresan a la línea por primera vez en años, y un nuevo acabado negro anodizado.
La multinacional marca distinciones claras entre sus diferentes líneas y diseños de putters, por lo que está convencida de tener margen para seguir ofreciendo variaciones que encajen con los gustos y preferencias de los golfistas.
Para los jugadores que quieren un putter que ofrezca el máximo rendimiento y estén dispuestos a utilizar una forma única, ya tiene los famosos putters Spider Tour. Y para los golfistas que exigen formas clásicas y diseños intemporales, la marca ya lanzó la TP Collection. Para quienes se sienten mejor en el green con el acabado negro, la nueva colección les ofrece hasta 10 modelos: Juno #1, Juno #2, Del Monte #1, Del Monte #7, Soto #1, Ardmore #6, Ardmore #7, Palisades #3, Palisades #7 y Balboa #8, disponibles para diestros (en longitudes de 33”, 34” y 35”) y zurdos (34”, 35”), y con un PVP aprox. de 259€ por unidad.
Todos son toe-hang excepto el Ardmore #7 y el Palisades #7, que tienen la cara equilibrada. Y presentan seis hosels diferentes: L-Neck, Long Neck, Single Bend, Short Curve, Small Slant, y Long Curve. Vienen montados con la varilla escalonada KBS 120 Chrome Stepped, y el grip Lamkin Sink Fit Skinny (Black/Silver) de 70g.
En el origen de la nueva extensión TP Black Collection – abreviatura TP que TaylorMade emplea para reflejar el sello ‘Tour Preferred’ -, se encuentra la misma cara con tecnología Pure Roll. Un inserto blando de Surlyn negro, previamente utilizado en los Spider X, que llega a la colección TP de Blades y mallets técnicos. Las estrías presentan un ángulo inclinado de 45º, diseñadas para agarrar la bola en el momento del impacto, y lanzarla favoreciendo la rodadura hacia delante.
El acero inoxidable 303 estaba destinado al fresado, y a estos putters le sienta de maravilla. El metal blando pero duradero ofrece una sensación superior y una estética artesanal.
Ese fresado mecanizado les proporciona unas líneas fluidas con curvaturas naturales que les ofrecen un aspecto excepcional, digno de admirar en la colocación, así como cuando coges la cabeza con la mano. Si la perfección existiera, se fresaría a máquina.




