
26 Mayo 2020 – Barcelona y su área metropolitana entraron ayer en Fase 1 de la desescalada por la pandemia del Covid-19, y es por ello que sus aficionados, después de más de 70 días confinados, desde el lunes 25 de Mayo ya pueden volver a jugar al golf. Con los protocolos y restricciones establecidos, los golfistas se han volcado desde bien temprano en los campos barceloneses, y como muestra de ello, el gran ambiente registrado en el Club de Golf Vallromanes.
Con una puntualidad británica, a partir de las 8:04 horas, han estado saliendo en grupos de 3 ó 4 jugadores (manteniendo la distancia social de 2 metros entre sí), y cada 8 minutos por los tees del 1 y del 10 hasta un total de 261 jugadores, en un día de reapertura reservado en exclusiva a los socios.
Después de casi dos meses y medio sin pisar el campo, tan sólo con el equipo de mantenimiento operativo (que ha desarrollado una labor extraordinaria aprovechando la ausencia de clientes), los jugadores han reestrenando el campo en unas condiciones espectaculares, sin chuletas ni piques, como cuando se presenta Augusta para el Masters, por lo que los afortunados han disfrutado como nunca.
Para jugar había que pedir cita previa. Los greenfees se han organizado a través del software online Imaster.Golf de GolfSpain, en un 80%, y el 20% restante vía telefónica, con lo cual no se ha producido ningún atasco.

“Ayer lunes inauguramos una nueva forma de gestionar las salidas al campo, que requiere del compromiso y colaboración de todos para que funcione, y la respuesta de los golfistas ha sido magnífica”, comenta Josué Mascuñán, Director Comercial del Club de Golf Vallromanes.
“La puntualidad ha sido norma de cortesía al empezar, al cruzar los primeros 9 hoyos, y al terminar los 18 hoyos, respetado las normas establecidas, lo cual ha hecho posible que todos hayan disfrutado de una grata experiencia en el campo”.
Desde este lunes los jugadores encuentran a la entrada del club el protocolo a seguir, recogen la bolsa de palos ya preparada en el caddy master (que tienen que devolver con la capucha puesta), y tienen un servicio de bar en la terraza (siguiendo la normativa para el sector de restauración). Eso sí, vestuarios, duchas y pro-shop permanecen cerrados, mientras que el campo de prácticas está abierto con el aforo limitado.

Con el recorrido de golf en plena ocupación durante toda la jornada de ayer, en un día soleado con la temperatura ideal para la práctica del golf, los jugadores se han protegido con mascarilla desde el parking hasta el momento de jugar, tal como indica el protocolo propio del club, y en el tee de salida se han saludado a distancia en un gran ambiente que no escondía las muchas ¡ganas de golf!
Por supuesto, el recorrido estaba preparado al máximo detalle con elementos como señales de acceso y movilidad; bancos, rastrillos y lavabolas eliminados o inhabilitados; puestos con gel hidroalcohólico para lavarse las manos; el permiso de colocar bola en el bunker y alisar la superficie con el pie; los servicios cerrados; o la normativa de no tocar las banderas, con los hoyos de base elevada para recoger la bola sólo con dos dedos.
Y para su sorpresa, los golfistas se han encontrado con novedades que en breve estarán disponibles como las nuevas plataformas del hoyo 4, la del 9 ampliada, o las rediseñadas del 18, que ofrece una perspectiva diferente para acabar la ronda. Además, han podido ver los avances de la nueva zona de approach, detrás de la casa club, pendiente de estrenar.
Con cerca de 650 miembros, significa que ayer lunes jugaron el campo casi el 40% de los socios, un dato extraordinario. Pero la satisfacción del CG Vallromanes viene por partida doble. “Les estamos muy agradecidos a los jugadores, porque durante esta crisis del Covid-19 nuestros socios han aguantado muy bien, se han mantenido fieles al club y no hemos registrado bajas. Incluso podemos decir que, a pesar de estar parados, hemos acogido nuevos socios”, apunta Josué Mascuñán.
Quién sabe, puede ser una prometedora tendencia para la industria del golf, que en una época donde la gente no puede viajar de vacaciones al extranjero tanto como antes, se registren nuevos socios y altas en los clubs de golf.
