
10 Julio 2024 – La estrella española Jon Rahm no se siente cómodo con la comparación. Sobre todo, porque se trata del mejor golfista de su país, el legendario Seve Ballesteros.
“Es difícil compararte con tu héroe”, dice Jon Rahm, capitán del Legion XIII GC.
Pero hay un rasgo común que todos los grandes profesionales españoles – desde Ballesteros hasta José María Olazábal, Sergio García y ahora Rahm, ganador de dos Majors – parecen poseer durante el fragor de la batalla.
Es el ardiente deseo de ganar, y Rahm acepta con gusto el testigo emocional que impulsó a Ballesteros a ganar cinco Majors, con 90 victorias profesionales y una colección de momentos que definieron su carrera como jugador y capitán de la Ryder Cup. Nadie podrá jamás igualar la intensidad de Ballesteros, pero Rahm sabe que el mismo espíritu vive dentro de él.
“Quizás no traigo tanta pasión como él, pero definitivamente siento que hoy en día tengo tanta pasión por el juego como cualquier otro”, explica. “No creo que nadie tenga más que yo… No creo que mucha gente ame este juego tanto como yo”.
Es fácil para Jon Rahm y, francamente, para todos los demás competidores de LIV Golf Andalucía, pensar esta semana en Ballesteros, quien falleció en 2011 a la edad de 54 años debido a un cáncer.
El campo del torneo, el icónico Real Club Valderrama, acogió la Ryder Cup 1997. Era la primera vez que la competición bienal se jugaba en Europa continental y Ballesteros capitaneó al Equipo Europeo, logrando la victoria por un punto. También inició una racha dominante de Europa, que ya ha ganado siete veces consecutivas en casa.
Aunque Ballesteros no hizo swing con ningún palo dicha semana de 1997, esa victoria en la Ryder Cup se considera uno de los mayores logros de su carrera en el Salón de la Fama.
“La Ryder Cup de 1997 aquí fue muy especial y lo que pudo lograr como capitán”, señala Sergio García, el capitán de Fireballs GC, que ha ganado tres torneos profesionales en Valderrama y ahora es miembro honorario del club. “Siento la presencia de Seve en muchos, muchos lugares”.

Rahm, nacido en Barrica (País Vasco), tenía entonces sólo dos años, demasiado joven para apreciar plenamente el momento. Pero sus padres asistieron al evento y su padre quedó tan inspirado que se dedicó al golf. Obviamente, le transmitió ese interés a su hijo, quien, por supuesto, ha llevado las cosas al siguiente nivel, convertido en una de las estrellas más famosas del golf moderno.
Después de que Rahm ganara el Masters el año pasado, en el que habría sido el cumpleaños 66 de Ballesteros, y en el 40º Aniversario de la segunda victoria de Ballesteros en el Augusta National, hizo referencia a la Ryder Cup de 1997 durante su entrevista dentro del LIV Golf.
“La historia del golf es una gran parte de por qué juego, y una de las razones por las que juego, y Seve es una de ellas”, decía Jon Rahm. “Si no fuera por esa Ryder Cup en el 97, mi padre y yo hablamos de eso todo el tiempo, no sabemos dónde estaría yo ni dónde estaríamos como familia”.
“Para mí, lograrlo en el 40° Aniversario de su victoria, su cumpleaños, el domingo de Pascua, es increíblemente significativo. Para terminar como lo hice yo: un par inusual, muy parecido al par de Seve. Fue sin propósito, un testimonio de él, y sé que hoy estaba apoyándome”.
Rahm sigue canalizando el espíritu de Seve hoy, especialmente en lo que respecta al futuro del golf en España.
Cuando Rahm tomó la decisión de incorporarse a LIV Golf el pasado mes de Diciembre como capitán del equipo Legion XIII, habló de su deseo de hacer crecer el número de golfistas en el país, tal como lo hizo Ballesteros durante su carrera.
Recordó haber escuchado una historia de que cuando Ballesteros ganó su primer Major en el Open Británico 1979 en Royal Lytham, y la cadena que televisaba el torneo interrumpió prematuramente su cobertura para cambiar a las carreras de caballos, percibidas como un deporte más popular en ese momento. Pero gracias al éxito continuo de Seve Ballesteros, el golf se convirtió en una actividad obligada en España. Y, finalmente, un golf se hizo imprescindible para muchos de sus fans.
“No sé si alguna vez tuvo un plan para hacerlo directamente, pero cuando empezó a jugar al golf, creo que había 11.000 golfistas oficialmente en España”, decía Jon Rahm. “Y cuando murió, eran alrededor de 350.000. Es decir, 30 veces más”.
La cifra más actual de golfistas con licencia en España, según la Real Federación Española de Golf, en 2023, es de 298.959. Rahm espera lograr la mitad del impacto que tuvo Ballesteros. Desde el punto de vista puramente numérico, es un objetivo elevado, pero el jugador de 29 años cree que ahora tiene la plataforma adecuada que espera le ayude a lograrlo.
“Si cuando yo muera somos exactamente 15 veces más, entonces seremos millones en España”, continúa Jon Rahm. “Ese es obviamente un impacto enorme. Sí, es una tarea que intimida… pero la consideraría un gran éxito”.
Ballesteros y Rahm nacieron con 37 años de diferencia y sus caminos sólo se cruzaron una vez. Sucedió cuando Rahm era un joven adolescente que asistía a una ceremonia de premios. Allí estaban tanto Ballesteros como Olazábal. “No puedo decir exactamente cuántos años tenía, pero puedo decirles que era lo suficientemente joven como para no saber quién era Seve”, comentaba el de Barrica.
Tras recibir su premio de manos de Olazábal, Rahm empezó a alejarse. Ballesteros se acercó entonces a él y le ofreció un apretón de manos de felicitación. “Casi me olvido de darle la mano”, recordó Jon Rahm, “lo cual me habría arrepentido por el resto de mi vida”.
A Rahm le queda ahora el resto de su vida para dejar huella en su tierra natal. El primer gran paso comienza esta semana en Valderrama, donde podría decirse que será la mayor atracción, junto con Sergio García, para los aficionados locales. Nada le encantaría más que conseguir su primer título individual, después de celebrar tres victorias por equipos esta temporada.
Pero no se hace ilusiones sobre reproducir el atractivo que alguna vez tuvo Ballesteros en España.
“Seve, pues, su carisma será inigualable”, concluía Jon Rahm. “No creo que se pueda llegar a ese nivel en mucho tiempo, porque era un hombre muy especial”.




































