12 Mayo 2020 – Día 11 de Mayo de 2020. Han pasado 57 días desde la declaración del Estado de Alarma. En el campo de golf Abra del Pas – Celia Barquín. Son las 8:10 horas de la mañana. El cielo está despejado y la temperatura es agradable. Todo parece normal, pero no. En el tee del hoyo 1 se encuentra la primera partida para disfruta del primer día de golf en Cantabria tras el parón por culpa del coronavirus.
A las 9 horas de la mañana, lo mismo en el campo de golf de Oyambre, otros cuatro jugadores pisan el césped del primer tee de salida. Solo piensan en comenzar su partida y así poder matar el gusanillo que todo golfista tiene ante la visión del primer hoyo. Son jugadores habituales del campo y están acostumbrados a abrir campo, pero ayer fue más especial. Son muchos días sin dar golpe, empezando por el drive.
Aunque como en Abra del Pas, asumiendo una nueva forma de relacionarse, manteniendo siempre la distancia social, vigilando respetar los dos metros entre uno y otro.
En Cantabria ayer fueron siete de los nueve campos los que abrieron sus puertas, coincidiendo con la entrada de la comunidad autónoma en la Fase 1 de la desescalada de la pandemia del Covid-19. En una jornada que ha destacado por la tranquilidad y la espectacularidad del día para la práctica del golf, Abra del Pas, Oyambre, Pedreña, La Junquera, Ramón Sota, Santa Marina y Rovacías, según ha informado la Federación Cántabra de Golf (FCG). Quedan pendientes Nestares, en labores de mantenimiento – cuya probable apertura llegue la próxima semana -, y Mataleñas, que se espera sea en breve, cuando el Ayuntamiento de Santander lo autorice.
En la Fase 1 en Cantabria se ha reanudado la actividad del golf en condiciones excepcionales, como asumir menos del 30% del aforo, las reservas online, y la rigurosidad en los horarios de juego. Por ejemplo, en Abra del Pas el cupo de jugadores se completo al poco de abrir inscripciones, con 96 jugadores – cuatro golfistas cada media hora -, demostrando que había muchas ganas de jugar entre los aficionados cántabros.
Estos se han encontrado los campos preparadas según los protocolos y normas de seguridad dictados por la RFEG y el CSD. Cada jugador debe llevar su propio material, el personal está provisto de los equipos de protección individual, las instalaciones han sido desinfectadas, y permanecen cerrados los vestuarios, bares y restaurantes, para evitar las aglomeraciones y posibles contagios.
Pese a la amenaza de lluvia, las reservas no se han hecho esperar de cara a los próximos días. Larga vida al golf en Cantabria.





