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Real Aeroclub de Santiago – Cuando el croquet le gana la partida a la Esclerosis Múltiple

Un grupo de pacientes de la Asociación Compostelana de Esclerosis Múltiple participa en un curso de iniciación en el Real Aeroclub de Santiago

18 Diciembre 2021 – La Esclerosis Múltiple (EM) es una enfermedad neurológica que daña las células del sistema nervioso central. Afecta a unos 2,5 millones de personas en el mundo, 55.000 de ellas en España. Y tres de cada cuatro pacientes son mujeres. Entre los síntomas físicos de la esclerosis están la sensación de fatiga y el cansancio extremo. Quien convive con la enfermedad también padece dificultades al caminar, pérdida de equilibrio, debilidad y rigidez muscular, y problemas de atención. Diversos problemas físicos y neuronales que, no pocas veces, acaban precipitando al paciente de esclerosis también a la depresión.

Un aliado “desconocido” contra la esclerosis

Hace tiempo que la ciencia ha demostrado que el ejercicio físico puede aliviar muchos de los síntomas de la EM, aunque no todas las prácticas deportivas tienen las mismas ventajas para los pacientes. En el Real Aeroclub de Santiago, un grupo de miembros de la Asociación Compostelana de Esclerosis Múltiple (ACEM) ha podido comprobar que el croquet es una opción completa y divertida para ellos, una vez vencida la sorpresa del primer contacto. Porque el croquet sigue siendo un gran desconocido, incluso en una ciudad que cuenta con un campo tan magnífico como el del Aeroclub.

Deporte aérobico, valores y sonrisas

Tomás Díaz y otros cuatro compañeros de la asociación compostelana de esclerosis acuden a la cita en el campo de croquet de la ciudad deportiva del Aeroclub con cierto escepticismo. La primera sorpresa agradable se la da la propia cancha. Les espera un campo sin irregularidades y totalmente llano, que les facilita el movimiento y les da seguridad. Incluso, el llevar el mazo de croquet en la mano, les da estabilidad. Con un caminar decidido, y tranquilos ante posibles pérdidas de equilibrio, atienden a las indicaciones del monitor. En cuestión de minutos, los cinco están con sus bolas en juego, dispuestos a ser los primeros en hacerlas pasar por los aros. “Es un deporte que no conocía” admite después Tomás, añadiendo que “es divertido, al aire libre en un entorno fantástico”.

Un juego aeróbico para trabajar la fuerza

Los especialistas en programas de Esclerosis Múltiple insisten en que el ejercicio aeróbico es, para toda la población, el mejor neuro protector que existe. Cuando la movilidad está reducida o afectada, como en el caso de Tomás, el croquet puede ser la mejor opción, porque permite realizar ese deporte aérobico a muy baja intensidad, resguardando sus beneficios.

También una buena forma de trabajar la fuerza. El peso del mazo de croquet y de las bolas es razonablemente ligero (menos de un kilo y medio el mazo y menos de medio kilo las bolas) para que los pacientes puedan disfrutar y avanzar en las partidas. Al realizar muchas repeticiones cargando o lanzando a lo largo de un partido, el mazo funciona como una suerte de pesas que ayudan a fortalecer los músculos de las piernas, brazos, cadera, espalda y abdominales. Mejora también la coordinación entre las manos y la vista. Tomás lo tiene claro: “requiere concentración, estrategia y desarrolla una cantidad de aptitudes y valores que realmente engancha”. Para completar los beneficios, y no llevarse sustos musculares, es recomendable hacer 5 minutos de calentamiento al empezar el partido y 10 minutos de estiramientos al finalizar el mismo.

Un tanto contra la depresión

Cada año cientos de personas se enfrentan a un diagnóstico de Esclerosis Múltiple. Una tormenta de emociones se suma a la preocupación por el deterioro físico y las incertidumbres sobre el futuro.Pero no solo este “duelo” conduce a la depresión. Otra causa relevante está en el propio daño neurológico que la EM puede provocar en el cerebro. Frente a todos estos aspectos poliédricos de la enfermedad, el croquet puede ser un arma valiosa.

Porque el nuestro es un deporte al aire libre, que puede ser un pasatiempo solitario o una auténtica competición de equipo si lo deseamos, con el que se mejoran los vínculos de amistad, la confianza y la autoestima. El grupo de Santiago lo confirmaba al terminar su primer entrenamiento. “El tiempo se pasa sin notarlo, es un juego maravilloso, muy divertido… y solo sonreíamos. Repetiremos”.

Mejora de la espasticidad leve o moderada.

Los expertos aconsejan a las personas que padecen EM realizar movimientos inhibidores del tono muscular, como traspasar pesos entre las piernas y realizar inclinaciones hacia adelante. El movimiento del swing y del mazo de croquet entre las piernas se adapta al tipo de ejercicio recomendado por los expertos.

Mejora de la actividad cognitiva.

El croquet es un deporte de estrategia donde se mejoran las habilidades cognitivas. El jugador durante su turno y el periodo de golpeo debe visualizar e imaginar la resolución de cada jugada y eso requiere concentración y planificación, consiguiendo así la estimulación del cerebro.

Por Fran Gómez

Por REDACCIÓN