Salud

Golf con Parkinson – Arabella Golf Mallorca proporciona cuatro bolsas de palos para el proyecto de la asociación

24 Diciembre 2023 – Papá Noel se ha adelantado estas Navidades y le ha traído un regalo sorpresa a ‘Golf con Parkinson’. Desde Mallorca, la generosidad del equipo de Arabella Golf ha llevado a la cesión a la asociación de cuatro bolsas completas de palos, con lo que ahora ya dispone de material de golf de sobra para el desarrollo del proyecto.

“Un millón de gracias a Arabella Golf Mallorca y a su director de operaciones y amigo Jordi Sánchez Roca por la donación de cuatro bolsas completas de palos. Este material servirá para los pacientes que participarán en el estudio de ‘Golf con Parkinson’ y el Hospital Sant Pau realizarán en el Club de Golf Barcelona, con el apoyo de la Barcelona Golf Academy”, ha comentado Juan Carlos Campillo, director de la asociación.

Como primera acción ‘Golf con Parkinson’ está impulsando un estudio médico, pionero en el mundo, sobre los efectos y posibles beneficios cognitivos, motores y emocionales del golf en pacientes con Parkinson, partiendo de la premisa de que se pueden retrasar los efectos del Parkinson a través de la práctica del golf.

El proyecto ya cuenta con el respaldo de entidades como RFEG, Federació Catalana de Golf, o el Club de Golf Barcelona, y de golfistas españoles del Tour como José María Olazábal, Pablo Larrazábal, Gonzalo Fernández Castaño, entre otros.

Pacientes de Parkinson del Hospital de Santa Creu i Sant Pau de Barcelona realizarán durante dos meses y medio sesiones semanales de golf, con la tecnología y el software de la Barcelona Golf Academy, lo cual permitirá analizar la evolución de los participantes.

Con la supervisión médica de un hospital de prestigio, el lugar y la tecnología de golf adecuados, y el material de golf de uso, la asociación ‘Golf con Parkinson’ ha comenzado a recoger aportaciones económicas que faciliten el transporte de los participantes desde el hospital al campo de golf, y regresar al punto de partida, empleando las furgonetas de la academia.


Por MIGUEL ANGEL BUIL