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AECG – El mundo del golf aspira a hacer sostenible el ‘boom’ experimentado a raíz de la pandemia

25 Marzo 2021 – Expertos de reconocida talla mundial del sector del golf debatieron ayer en un webinar organizado por Arum Group y la Asociación Española de Campos de Golf (AECG) sobre el futuro de este deporte, que en estos momentos vive un auténtico ‘boom’ de nuevos socios y abonados a los clubs y greenfees para jugar, incluso cuando aún se mantienen restricciones internacionales y nacionales que impiden la llegada de aficionados de otros países.

El redescubrimiento del golf por parte de muchos jugadores que habían abandonado su práctica y por nuevos aficionados que se sienten atraídos por la seguridad que tiene con respecto a otros en época de Covid-19, se ha vivido prácticamente en todos los campos del mundo, sorprendidos por un incremento de la petición de abonos, y que también están procesando nuevas fórmulas de reserva de campo para jugar sin necesidad de estar abonado ante un incremento de la demanda en este sentido.

Presentado por Jesús Abellán, CEO de Arum Group, y moderado por Brendan Breen, director de Abama Golf, campo localizado en el sur de Tenerife, el webinar contó con cuatro expertos de talla internacional en el mundo del golf, como Jeremy Slessor, director general de European Golf Design; Elisa Gaudet, fundadora de Executive Golf International y del Women’s Golf Day; Javier Reviriego, director general del mítico campo de Valderrama; y Patrick Rahme, CEO de la red social de golf All Square.

El encuentro, en el que se registraron casi 200 personas tanto de origen nacional como internacional, arrancó cuestionando cómo este deporte debe “repensarse” tras la pandemia, ya que si bien ahora el sector del golf está disfrutando de un boom de nuevos afiliados en los clubs y campos, que incluso se multiplicará con el fin de las restricciones, el gran reto será fidelizar en el tiempo a todos estos nuevos consumidores; es decir, hacer sostenible el incremento a lo largo del tiempo.

Según Jeremy Slessor, la pandemia ha generado para la gente obligada a teletrabajar “más tiempo en casa, la desaparición del tiempo que se empleaba desplazándose al trabajo y, por lo tanto, la disponibilidad de más horas de ocio y la posibilidad también para muchos de poder trabajar desde cualquier lugar del mundo; algo que favorece a un deporte como el golf, cuya práctica siempre se reduce en la medida que sus practicantes tienen estilos de vida ajetreados e intensos”. La pandemia, además, ha provocado que la gente ansíe “más conexión social, algo que es precisamente lo que ofrece un club de golf” y, sobretodo, “salir, estar al aire libre de forma segura, que es una de las ventajas de este deporte”.

En opinión de Slessor, la clave estará en comprender que los nuevos jugadores, especialmente los jóvenes, quieren “más flexibilidad” en las condiciones de inscripción a un club, no tener que comprometerse a todo un año de fidelidad, y apostar más por la fórmula del “pay as you play”, de las reservas online e incluso por la suavización de los ‘dress codes’ y viejos hábitos de este deporte. Él ve una oportunidad si se sabe canalizar a largo plazo la permanencia de esta nueva demanda que ha llegado a raíz del coronavirus. La clave será ‘cómo’.

Este debate en torno a la flexibilización de las normativas de los clubs para captar nuevos targets generó diferentes opiniones entre los ponentes. Para Javier Reviriego, es cierto que el sector deberá hacer algunos cambios para encontrar nuevo público, pero recordó que cambiar el modelo “requiere tener mucho cuidado y ser muy analítico”, por el peligro que supone “proponer cambios permanentes para problemas temporales” como lo ha sido esta pandemia. En el Real Club Valderrama, explicó, en este último año de pandemia, pese a la reducción y parón en la llegada de jugadores venidos del extranjero por las restricciones, “hemos tenido más solicitudes de afiliarse al club que en los últimos 10 años”. La pandemia, en su opinión, ha provocado que la gente “piense mucho en su estilo de vida” y en la necesidad de disponer de más ocio, lo que ha recuperado “la estima y el deseo por jugar al golf”.

En un sentido similar se expresó Patrick Rahme, que sostuvo que el golf “es un deporte seguro, que la gente puede practicar con la máxima distancia, al aire libre y sin mascarilla, lo que les supone una vuelta al mundo prepandemia de manera segura”.

Los ponentes coincidieron en que este ‘boom’ constituye una inmensa oportunidad para la captación de nuevos públicos: los jugadores más jóvenes, las mujeres y los niños. En este terreno, la estadounidense Elisa Gaudet, explicó que el éxito que ha tenido el Women’s Golf Day, que se celebra cada 6 de junio desde hace seis años de forma coordinada en ya más de 900 campos de 68 países del mundo ha evidenciado el inmenso potencial que hay si se trabaja en extender la práctica de este deporte “entre el grupo que conforma más de la mitad de la población mundial”, el de las mujeres. Para Gaudet, es imprescindible “llevar la diversidad al juego: tenemos que parecernos más al mundo para que el mundo se parezca más al golf”, dijo recordando una célebre cita de uno de los máximos responsables de la PGA.

Al respecto, Patrick Rahme explicó que ha visto durante este último año en los muchos campos que ha visitado que “están empezando en este deporte muchos niños, niñas y mujeres que nunca lo habían practicado”, algo que ha provocado la necesidad de generar actividades no cerradas para los niños que, a la postre, se convierte en una actividad para toda la familia. Este factor, coincidieron los ponentes, también supone un acicate para las academias, de cuyo profesorado dependerá la capacidad de ‘enganchar’ a estos nuevos practicantes y fidelizarlos para el futuro.

SOSTENIBILIDAD, CAMPOS Y ACADEMIAS ‘DE FIRMA’

Uno de los grandes retos que los ponentes coincidieron en señalar como claves para el futuro del golf es el de saber comunicar de forma coordinada y adecuada que los grandes estereotipos que siempre han acompañado este deporte, el del impacto ambiental y el del elitismo “son cosa del pasado”.

Jeremy Slessor explicó que por primera vez cualquier campo de golf puede demostrar con datos su apuesta por la sostenibilidad y el respeto al medio ambiente. “Podemos medir si un campo es sostenible con cifras y datos desde los cuatro puntos de vista: económico, medioambiental, social y cultural”.

Elisa Gaudet, por su parte, señaló que en la mayoría de reformas que se han hecho de campos de golf el aspecto medioambiental es el que tiene mayor relevancia, y hay avances y esfuerzos enormes en ahorro de agua a través de agua reutilizada, ahorro energético, o eliminación del uso de químicos, entre otros puntos.

Por su parte, Javier Reviriego, que recordó que Valderrama fue el primer campo español en obtener el reconocimiento por su apuesta por la sostenibilidad, señaló que la aplicación de medidas de respeto al medio ambiente ha presidido todas las decisiones tomadas para su mantenimiento y mejora constantes. En opinión del responsable de Valderrama, el mundo del golf “no ha sido capaz de comunicar adecuadamente el compromiso de respeto medioambiental que tienen ya todos los campos”, algo que ahora, dijo, es demostrable con datos y con certificaciones.

Otro de los debates mantenidos pasó por cuestionar hasta qué punto condiciona el éxito de un proyecto de campo de golf la ‘firma’ de un diseñador prestigioso para el recorrido o la celebración de torneos profesionales en ellos. La ubicación, el entorno y la competencia alrededor son claves para determinar la decisión de si invertir lo suficiente para que la marca y el prestigio que generan la firma de un diseñador valga la pena o no.

Nombres como el del mítico Robert Trent Jones y su hijo salieron a relucir en el debate, señalando que obviamente es un valor enorme para un campo, y más si tiene alrededor una promoción inmobiliaria o un hotel de prestigio, pero que de ello exclusivamente nunca dependerá el éxito o fracaso de una nueva instalación, que viene marcada en primer lugar por la ubicación del mismo y, también de manera muy importante, por tener muy claro el segmento de mercado al que busca dirigirse.

Por REDACCIÓN