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Open de España 2015 – James Morrison, 278 razones para ganar en el RCG El Prat
17 Mayo 2015 – El inglés James Morrison (Callaway Golf) ha expuesto 278 razones para ganar el Open de España 2015. 278 golpes a lo largo de las cuatro jornadas de competición que han resultado una propuesta incontestable para el resto de rivales, incluido un Miguel Ángel Jiménez (Ping) que, segundo al final, convirtió su actuación en el RCG El Prat en el paradigma del espectáculo.
Bien es cierto que James Morrison incluye su nombre en un lugar prestigioso y selecto, la peana de la copa del Open de España, pero también lo es que ha sido Miguel Ángel Jiménez quien ha acaparado la mayor atención durante la ronda final. Compendio de tensión, emoción y espectáculo por parte del malagueño universal, un tipo genial que ha adquirido el privilegio –a base de trabajo y esfuerzo– de tomarse cada jornada de golf como una auténtica fiesta.
James Morrison aplicó eficacia y sobriedad a todas sus acciones, sin duda el camino adecuado para acabar en lo más alto de la tabla, pero ha sido el Pisha quien ha transmitido las mejores sensaciones y las mayores alegrías, una forma de encarar cada tee de salida, de dirigirse al público mediante una mirada y unos gestos cautivadores, de afrontar todos los hoyos con valentía, de responder a la devoción de su público con actitud torera, acariciándose la gorra cual montera, lo que acabó por generar una electrizante corriente de simpatía recompensada, además, por una más que meritoria segunda posición.
“Me he dejado varios putt de 2-3 metros a lo largo de la vuelta”, reconoció con un toque la lástima quien siempre aspira a lo máximo, a luchar siempre hasta el último instante. Ese jugador carismático que volvió a blandir el palo cual estoque y marcarse su particular baile moonwalker cuando, tocado por la varita mágica de los dioses, apuntó un extraordinario eagle en su tarjeta en el hoyo 5.
Embalado por esa maravillosa actitud ganadora, Miguel Ángel Jiménez volvió a arañar golpes al campo en los hoyos 6, 8, 12… y si no ha ocupado el primer puesto ha sido porque la renta adquirida por James Morrison a primera hora de la mañana era excesivamente amplia como para obrar el milagro.
De hecho, James Morrison, un jugador que acaba de conseguir en el RCG El Prat la mayor de sus hazañas, ya que sólo contaba con el más modesto Open de Madeira 2010 en su historial de victorias, se limitó a ofrecer una actitud pulcra y académica durante la última ronda, mediante una sucesión de pares, salpicada únicamente por dos birdies en los hoyos 5, 9 y 18, suficiente para defenderse de cualquier ataque.
Sus en apariencia verdaderos rivales a falta de 18 hoyos para la conclusión –su compatriota David Howell (Adams Golf), el italiano Francesco Molinari (Nike Golf), ganador de este Open de España en 2012, el francés Edouard Espana (Titleist), el argentino Emiliano Grillo (Callaway Golf), el sudafricano Darren Fichardt (Titleist), fueron cayendo víctimas de sus propios errores, y una actitud vacilante aprovechada al máximo por Miguel Ángel Jiménez para convertirse, una vez más, en protagonista estelar.
También lo reflejaron, aunque un poco más atrás en la clasificación, otros golfistas españoles con buen rendimiento, caso de José Manuel Lara, Jorge Campillo (TaylorMade Golf) y Eduardo de la Riva (TaylorMade Golf), empatados en la séptima plaza los dos primeros, noveno el último de ellos.
El valenciano, enrabietado por su propio éxito –un buen puesto que le permite de nuevo mirar al golf de frente y afrontar retos a la altura de su indudable calidad– se marcó un 66 final que constituyó la segunda mejor marca de la última ronda. Igualmente regular, con una vuelta de 74 y tres de 70, se ha mostrado Jorge Campillo, mientras que Eduardo de la Riva, ídolo local, alternó todo tipo de experiencias (66, 77, 74 y 68) para distinguirse asimismo como hombre Top-10 dentro del torneo.
Todos ellos miraron al final como James Morrison recogía el trofeo de ganador, el talón por 250.000 €, y exhibía sonrisa de oreja a oreja, aunque fuera Miguel Ángel Jiménez en esa misma entrega de premios -a quien correspondió la copa más pequeña como mejor español-, quien acaparaba la mayor de las ovaciones.
Fotos: ©Luis Corralo.
Por REDACCIÓN




