Ladies European Tour
LET – Georgia Hall regresa a los Majors: el largo camino de vuelta al Open Británico Femenino tras ser madre

29 Julio 2026 – La campeona del AIG Open Británico Femenino 2018 vuelve esta semana a Royal Lytham & St Annes, escenario de la mayor victoria de su carrera, después de un intenso proceso de recuperación física y mental tras el nacimiento de su hijo Conor. Con el apoyo del Ladies European Tour Performance Institute, la inglesa quiere demostrar que la maternidad no pone fin a una carrera deportiva de élite.
Ocho años después de conquistar el título más importante de su carrera en Royal Lytham & St Annes, Georgia Hall volverá a recorrer esta semana los mismos hoyos con una perspectiva completamente distinta. Si en 2018 levantó el entonces Ricoh Women’s British Open como una prometedora jugadora de 22 años, ahora regresa al escenario de su primer Major convertida en madre y tras superar uno de los mayores retos de su vida deportiva.
La inglesa, campeona del AIG Women’s Open, dio a luz a su hijo Conor el pasado 18 de febrero y se marcó un objetivo tan ilusionante como exigente: llegar a tiempo para disputar nuevamente el Major británico precisamente en el campo donde escribió la página más brillante de su palmarés. Un desafío que ha requerido meses de trabajo, paciencia y un completo programa de recuperación diseñado por el Ladies European Tour Performance Institute (LETPI).
“Jamás imaginé que conseguiría mi sueño tan pronto”, recuerda Hall al evocar aquella victoria de 2018. “No esperaba ganar un Major con solo 22 años. Ahora, con el paso del tiempo, lo aprecio mucho más. Volver allí será increíblemente especial y, en parte, por eso también he querido regresar tan pronto a la competición”.

Su regreso, sin embargo, ha estado lejos de ser sencillo. Hall reconoce que antes del embarazo pensaba que dejaría el golf profesional cuando decidiera formar una familia. La llegada de Conor cambió por completo esa visión y le abrió una nueva motivación.
“Quiero que mi hijo vea que puedes seguir persiguiendo tus sueños aunque tengas una familia”, explica la inglesa, convencida de que su experiencia puede servir de inspiración a otras deportistas.
La realidad física tras el parto fue muy distinta de lo que había imaginado. Apenas unas semanas después de dar a luz intentó volver a golpear bolas en un campo de prácticas de Irlanda y descubrió que su cuerpo había cambiado por completo.
“La rotación era horrible, apenas podía girar durante el impacto y todo parecía mucho más lento. Pensaba que en un mes recuperaría el cuerpo y la energía, pero no fue así”.
A partir de ese momento comenzó un proceso multidisciplinar similar al de una deportista que regresa tras una lesión importante. Preparadores físicos, fisioterapeutas, nutricionistas y especialistas en rendimiento elaboraron un plan dividido en varias fases: recuperación, vuelta a los entrenamientos, regreso a la competición y, finalmente, preparación específica para volver a rendir al máximo nivel en un Major.
Uno de los aspectos prioritarios fue reconstruir la estabilidad del suelo pélvico y del core, recuperar fuerza en piernas y glúteos y adaptar la alimentación al aumento progresivo de las cargas de entrenamiento. El equipo del LET también monitorizó la evolución de parámetros físicos directamente relacionados con la velocidad de la cabeza del palo, comprobando una mejora constante durante los últimos meses.
Hall reapareció en competición en el Jabra Ladies Open del Ladies European Tour sin grandes expectativas. El resultado fue secundario; lo importante era comprobar cómo respondía su cuerpo bajo la presión real del torneo. Posteriormente disputó otro evento en Países Bajos, donde descubrió que las altas temperaturas afectaban mucho más a su nivel de energía que a su propio juego, una valiosa información de cara a seguir ajustando su preparación.
La campeona inglesa insiste en que la maternidad le ha aportado una nueva perspectiva vital. Ahora reconoce que existen prioridades más importantes que el golf, aunque su competitividad permanece intacta.
“El golf sigue significando muchísimo para mí, pero ahora tengo una vida fuera del deporte que antes no tenía”, afirma.
Su regreso a Royal Lytham & St Annes tiene, además, un profundo componente emocional. Allí estarán Conor y toda su familia acompañándola en el lugar donde conquistó el mayor éxito de su carrera.
“Es uno de los lugares más especiales del mundo para mí. Siempre será el escenario del momento más importante de mi carrera. Poder volver con mi hijo allí hará que esos recuerdos sean todavía más especiales”.




