Campos y resorts
B+Safe – Los clubs de golf, áreas a cardioproteger de manera inteligente
11 Noviembre 2015 – En España aumenta día a día el interés general, de las Administraciones Públicas, pero también el interés particular, como de los responsables de campos de golf y clubes deportivos, por impulsar la creación de zonas cardioprotegidas. Recientemente informábamos de la solución adoptada por el Casino Club de Golf Retamares, que se ha instalado un equipo de B+Safe, denominado DOC (Desfibrilador Operacional Conectado).
Los clubs de fútbol españoles ya se están poniendo al día desde hace tiempo, y los clubes de golf no se deberían quedar atrás en la recomendada necesidad de disponer de un desfibrilador, ya que en ellos encontramos un gran tránsito de personas, entre jugadores, socios, alumnos, empleados y/o asistentes a las competiciones.
En caso parada cardíaca, surgen los problemas para asistir al afectado si se encuentra alejado del lugar donde está instalado el desfibrilador convencional, lo que impediría utilizar la asistencia del operador de la cabina del equipo y su localización exacta por parte del 112.
Estos problemas quedan solucionados con el DOC, al disponer del módulo de comunicación integrado, lo que facilita el acceso directo a las indicaciones del especialista en emergencias y la localización más rápida del paciente por medio de las coordenadas GPS que el especialista proporciona los servicios médicos.
ESPACIOS CARDIOPROTEGIDOS CONECTADOS
La cardioprotección es una tendencia emergente orientada a la protección del corazón en caso de episodios cardíacos. El gran número de muertes por paro cardíaco en la población, ha animado a gobiernos, empresas, entidades y asociaciones a concienciar a la población y tomar medidas que permitan revertir la situación gracias a la creación de zonas o espacios cardioprotegidos.
Estas zonas cuentan con, al menos, un desfibrilador, con mantenimiento garantizado y con personas adecuadamente formadas para poder garantizar una rápida actuación en caso de paro cardíaco (para conseguir que vuelva a latir el corazón de la persona afectada), hasta la llegada de los servicios médicos de emergencia.
Para que las posibilidades de supervivencia ante un paro cardíaco repentino sean óptimas, se debe realizar de forma inmediata una resucitación cardiopulmonar (RCP) que permita mantener el flujo necesario de sangre oxigenada al cerebro, hasta que se restablezca el ritmo cardíaco normal mediante la descarga eléctrica suministrada por un desfibrilador.
El tiempo máximo para aplicar la desfibrilación a una persona que ha sufrido un paro cardíaco repentino es de un máximo de 5 minutos. Hay identificados cuatro pasos críticos para tratar el paro cardíaco repentino, denominados:
Cadena de Supervivencia:
- 1) Reconocimiento y llamada al servicio de emergencia.
- 2) Una rápida resucitación cardiopulmonar (RCP).
- 3) Desfibrilación temprana para recuperar el ritmo del corazón.
- 4) Rápida intervención con cuidados post-resucitación
En Europa, el paro cardíaco es una de las primeras causas de mortalidad y en España se dan más 40.000 por año. En nuestro país, tras una enfermedad cardiaca, el índice de salvación se sitúa en un 4% mientras en EEUU se sitúa ya en un 50% gracias a la implantación masiva de Desfibriladores. El plazo de intervención para salvar a una víctima es de no más de 4-5 minutos. Además, por cada minuto que se pierde, hay un 10% menos de probabilidad de supervivencia.
Por REDACCIÓN
La solución DOC comercializada por B+Safe, es la única del mercado que ofrece todas las soluciones integradas en el equipo, el llamado ‘desfibrilador inteligente’, que está conectado y permanece operativo las 24 horas del día, los 365 días del año. El sistema, que utiliza el desfibrilador Philips, incluye las 24 horas del día, los servicios de telecontrol del equipo, geolocalización, tele-asistencia, asistencia verbal directa con Mondial Assistance, alerta automática de socorro, centro de atención telefónica 24h y mantenimiento in situ.




