Clubfitting
DEPIQUE – Cuando los niños crecen, sus palos también: las claves del fitting de golf junior para el nuevo curso

La vuelta al cole no solo implica estrenar mochila, zapatillas o ropa. Para los jóvenes golfistas también puede ser el momento de comprobar si sus palos siguen teniendo la talla adecuada.
25 Septiembre 2026 – DEPIQUE pone el foco este septiembre en el fitting de golf junior, con una propuesta que apuesta por medir, probar y ajustar antes que por cambiar por cambiar, porque en el golf infantil un equipo adecuado puede marcar la diferencia desde el primer golpe.
“Cada septiembre vemos niños que empiezan el curso con un material de golf que ya no es el suyo. No hace falta cambiarlo todo; hace falta medir. Por eso esta campaña no va de descuentos: va de que cada niño juegue con la talla que le toca y disfrute desde el primer golpe”, explica Edu Sibina, gerente de DEPIQUE.
Un curso nuevo, una talla nueva
Los niños crecen rápido y, en ocasiones, más rápido de lo que las familias recuerdan revisar su material de golf. Cada septiembre se renueva la mochila del colegio, se comprueba la ropa y se cambian las zapatillas, pero los palos suelen quedarse fuera de esa revisión.
Con ‘Vuelve al cole con Depique’, la cadena especializada en golf propone precisamente incorporar el equipo de golf a ese chequeo de inicio de curso. La campaña está dirigida a las familias de jugadores junior y pone el acento en acertar con la talla y las características del material, no en encontrar simplemente una oferta.
La propuesta combina una selección de kits junior de Callaway, TaylorMade, Wilson y Cleveland, organizados por tramos de altura, con un servicio de fitting junior en sus tiendas para comprobar si el equipo que ya utiliza cada niño sigue siendo adecuado.
Porque la pregunta no debería ser únicamente qué palos comprar, sino si los palos que ya tiene siguen siendo sus palos.

La altura manda, la edad orienta
En el golf junior, la edad puede servir como referencia, pero no determina por sí sola la talla del equipo. Dos niños de la misma edad pueden tener alturas y características físicas muy diferentes y, por tanto, necesitar palos distintos.
Un palo demasiado largo puede hacer que el jugador se aleje de la bola y adopte una postura incorrecta. Un palo demasiado pesado dificulta generar velocidad, mientras que un grip demasiado grueso puede limitar el movimiento natural de las manos y las muñecas.
No se trata, por tanto, de pequeños detalles. El material debe acompañar al jugador y permitirle realizar el swing de una forma natural.
De ahí que los fabricantes de material junior establezcan sus tallas principalmente por altura, expresada en centímetros. En DEPIQUE recomiendan comprobar dos referencias antes de comprar: la altura del niño, con zapatillas, y la distancia entre la muñeca y el suelo, con los brazos relajados.
Dos medidas sencillas que pueden evitar una compra equivocada.
¿Kit completo o palos sueltos?

Hasta aproximadamente los 12 años, la opción más habitual es apostar por un kit junior completo. La razón no es únicamente económica. Un conjunto diseñado específicamente para una determinada talla mantiene una relación coherente entre la longitud, el peso y la flexión de los diferentes palos.
Además, la bolsa también está dimensionada para el jugador junior, facilitando su transporte y manejo.
Los palos sueltos empiezan a tener más sentido a partir de los 12 o 13 años, cuando el jugador se encuentra en una etapa de crecimiento y evolución en la que puede ser necesario personalizar más el contenido de la bolsa.
Fitting junior: medir, probar y ajustar
Pero si el niño ya dispone de un equipo, ¿es necesario cambiarlo cada vez que crece? No necesariamente. Y aquí es donde entra en juego el fitting junior.
El servicio de fitting junior de DEPIQUE tiene una duración aproximada de 30 minutos y permite revisar el equipo que utiliza el jugador. La sesión comienza con la medición de parámetros como la altura, la distancia de la mano al suelo y la velocidad de swing. A continuación, se prueban diferentes palos correspondientes a su tramo de talla para comprobar cómo se comporta el material en sus manos.
A partir de ahí se pueden ajustar elementos como el grip, la varilla, la longitud o el peso.
Y un aspecto especialmente importante para las familias: realizar un fitting no significa necesariamente comprar un equipo nuevo. En algunos casos, el material existente puede seguir siendo perfectamente válido con una pequeña adaptación, como el cambio del grip.

Medir antes de cambiar
Entre los errores que conviene evitar está heredar directamente los palos de un hermano mayor sin comprobar si realmente se adaptan al nuevo jugador. Si la diferencia de altura es pequeña, puede ser una solución válida, pero siempre es recomendable verificar primero las medidas.
También conviene evitar una práctica habitual: cortar palos de adulto para adaptarlos a un niño.
Un palo de adulto está diseñado alrededor de unas determinadas características de peso, longitud y flexión. Al acortarlo, se modifica su comportamiento, mientras que la cabeza mantiene el peso propio de un palo de adulto. Para un jugador junior, el resultado puede ser un equipo demasiado exigente y que le obligue a realizar compensaciones durante el swing.
Por eso, cuando llega septiembre y toca revisar el material de los jóvenes golfistas, la pregunta no debería ser únicamente cuánto han crecido, sino si sus palos han crecido con ellos.
En el golf junior, acertar con la talla no es una cuestión estética ni una simple comodidad. Es conseguir que el material acompañe al jugador, facilite el aprendizaje y, sobre todo, permita que disfrute del juego desde el primer golpe.
Más información en esta Guía de DEPIQUE: “Kits de golf junior: cómo elegir la talla correcta y cuándo tiene sentido un fitting”.



