Clubfitting
TaylorMade Golf – No todos los putters Spider son iguales: cuatro de sus formas de confianza en el DP World Tour

30 Agosto 2026 – Casey Jarvis, Thorbjorn Olesen, Jayden Schaper y el español Ángel Ayora muestran, junto al especialista de TaylorMade Alex Marine, cómo un mismo concepto de putter puede adaptarse a putts, alineaciones y preferencias completamente diferentes.
En el putting no existe una receta universal. Ni siquiera cuando se trata de jugadores profesionales que comparten patrocinador y utilizan la misma familia de putters. En el DP World Tour, Spider significa cosas muy diferentes dependiendo de quién se coloque detrás de la bola. El trabajo de personalización de TaylorMade permite encontrar para cada jugador la combinación adecuada de forma, hosel, pesos, longitud, loft, lie y ayudas de alineación.

Durante la semana del Husqvarna British Masters, en The Belfry, el especialista de putters de TaylorMade Tour Europe, Alex Marine, se desplazó desde el camión del Tour hasta el putting green para analizar las configuraciones de cuatro jugadores del Team TaylorMade: Casey Jarvis, Thorbjorn Olesen, Jayden Schaper y el español Ángel Ayora.
El resultado, como bien refleja este video, es una demostración práctica de que, aunque el nombre Spider aparezca en las cuatro cabezas, no todos los Spider son iguales.
Casey Jarvis: adaptar el putter a la lectura del green
El caso de Casey Jarvis es especialmente interesante porque la configuración de su putter no se limita a encontrar un modelo que le permita golpear bien la bola. Marine trabaja también sobre cómo el sudafricano interpreta la línea y cómo su posición de la bola puede influir en la trayectoria del golpe.
Durante la sesión, ambos comprueban que Jarvis está devolviendo la cara prácticamente cuadrada al impacto. El jugador explica, sin embargo, que utilizar la línea dibujada sobre la bola desde distancias cortas le hace pensar demasiado en la alineación.
Marine identifica además una diferencia entre los putts de derecha a izquierda y los de izquierda a derecha. En estos últimos, recomienda adelantar ligeramente la bola, aproximadamente media bola, para que el impacto se produzca algo más tarde en el arco y la cabeza del putter salga más hacia la izquierda.

La configuración de Jarvis es un Spider con cuello Short Slant, de 35 pulgadas, 2,5º de loft y 71º de lie, con una línea completa de alineación con True Path. El grip es un 2 Thumb Stop 30.
Es un buen ejemplo de cómo la personalización no termina en elegir una cabeza: pequeños cambios en la posición de la bola y en la percepción de la línea pueden complementar una configuración determinada para conseguir un movimiento más natural.
Thorbjorn Olesen: del blade a un Spider con alma de blade
El caso de Thorbjorn Olesen representa otro desafío. El danés ha sido durante prácticamente toda su carrera un usuario de putters tipo blade. Como explica Marine, aunque los mallets se han hecho cada vez más populares en el Tour, Olesen siempre había terminado regresando al blade.
La llegada del Spider Tour F cambió esa dinámica.
La clave está en su distribución de pesos. A diferencia de otros Spider, el Tour F coloca el peso más adelantado, generando un putter con menor MOI y una respuesta más cercana a la de un blade.
La cabeza ofrece así el aspecto y parte de la estabilidad de un mallet, pero conserva una liberación y unas sensaciones que resultan familiares para un jugador acostumbrado a un blade. Es ligeramente más grande y pesado y proporciona algo más de estabilidad, pero sin alterar radicalmente la forma en la que Olesen siente que se mueve el putter.

Su configuración incorpora un hosel Long L-Neck, 34 pulgadas, 2º de loft y 71º de lie, además de un punto de alineación (dot) y grip TaylorMade White Cap.
En otras palabras, el Spider Tour F no intenta convertir a Olesen en un jugador de mallet. Intenta darle las ventajas de un mallet sin obligarle a abandonar las sensaciones que le han acompañado durante años.
Jayden Schaper: dos Spider para una misma búsqueda
La historia de Jayden Schaper demuestra hasta qué punto el proceso de fitting puede convertirse en una búsqueda prolongada.
El sudafricano llevaba tiempo trabajando en su putting y había experimentado incluso con configuraciones de varilla centrada. Finalmente encontró la confianza con un Spider Tour Z, que originalmente era el putter de reserva de otro jugador en el camión de TaylorMade. Lo probó, le gustó y terminó utilizándolo durante aproximadamente un año y medio.

Su configuración: Short Slant, 35 pulgadas, 3º de loft, 70,5º de lie, línea completa de alineación y grip SuperStroke Pistol.
Cuando llegó la nueva generación de Spider, el proceso de cambio no fue sencillo. Schaper estaba muy convencido de su Tour Z. La solución fue encontrar un modelo de forma muy similar y con el mismo cuello, pero con una característica fundamental: mayor MOI.
En el nuevo Spider, el peso se desplaza más hacia atrás, aumentando la estabilidad de la cabeza en los golpes descentrados. Según Marine, esto ayuda a Schaper a mantener una velocidad de bola más consistente y a controlar mejor la distancia en los putts largos.
Pero hay un detalle revelador: Schaper mantiene ambos modelos disponibles. El nuevo putter está actualmente en la bolsa, mientras que el anterior sigue siendo una alternativa porque su rendimiento puede ser más explosivo o, como explica Marine, más ‘streaky’.
La confianza, por tanto, también forma parte del fitting.
Ángel Ayora: cuando menos alineación significa más precisión
El español Ángel Ayora presenta quizá el caso más llamativo desde el punto de vista de la alineación.

Ayora utiliza un Spider Tour X con Short Slant, 34,75 pulgadas, 3º de loft y 69º de lie, acompañado de un grip SuperStroke Claw 1.0. Pero la característica más personal de su configuración está en la parte superior de la cabeza: una línea personalizada combinada con un punto.
Y no es casualidad.
El joven jugador explica a Marine que su principal trabajo está centrado en el control de la distancia, mientras que la alineación tradicional con la línea de la bola y la línea del putter le generaba demasiadas dudas. En sus propias palabras, intentar utilizar la línea convencional le hacía ‘sobrepensar’ el golpe.
La solución fue simplificar.
Ayora descubrió mediante pruebas que se alinea especialmente bien utilizando referencias verticales. De ahí que su Spider incorpore un punto como referencia central y una línea personalizada. La idea no es proporcionar más información visual, sino proporcionar exactamente la información que él necesita.
Para los putts con mucho break, incluso prescinde de la línea de la bola y busca un punto intermedio en la trayectoria hacia el hoyo. “Tienes que encontrar lo que funciona mejor para ti”, resume.
Y esa frase resume perfectamente el planteamiento de TaylorMade.
Cuatro jugadores, cuatro versiones de Spider
El trabajo de Alex Marine demuestra que el fitting de un putter en el Tour va mucho más allá de escoger entre blade y mallet. La posición de los pesos, el hosel, el MOI, la longitud, el lie, el loft y, especialmente, las referencias de alineación pueden transformar completamente la experiencia de un mismo concepto de putter.
Jarvis utiliza el Spider para complementar su movimiento y su lectura del green; Olesen encuentra en el Tour F un puente entre el blade y el mallet; Schaper prioriza estabilidad y consistencia de velocidad sin renunciar a su modelo de confianza; y Ayora simplifica la alineación para evitar pensar demasiado y concentrarse en el control de la distancia.
No es casualidad que 29 jugadores del Husqvarna British Masters hayan elegido un Spider, según informa TaylorMade, con solo ocho de ellos pertenecientes al Team TaylorMade.
Porque en el putting profesional no se trata simplemente de llevar un Spider. Se trata de encontrar el Spider que mejor encaja con la persona que lo sostiene.



