LIV Golf
LIV GOLF – Anthony Kim culmina su resurrección en el LIV GOLF Adelaida 2026, con Jon Rahm, segundo a 3 golpes

15 Febrero 2026 – El sol cayó sobre The Grange con el rugido de más de 115.000 aficionados que, durante cuatro días, convirtieron el LIV GOLF Adelaida 2026 en el evento profesional con mayor asistencia en la historia de Australia. Y en medio de ese estruendo, emergió una historia que parecía imposible: la resurrección deportiva de Anthony Kim.
Doce años y medio alejado de la competición por lesiones y problemas personales. Casi 16 años sin levantar un trofeo. Y, sin embargo, ahí estaba el estadounidense, de 40 años, firmando un domingo descomunal de 9 bajo par (63 golpes) para terminar con -23 y derrotar nada menos que a Jon Rahm y a Bryson DeChambeau en el partido estelar.
A los 40 años, tras 12 años y medio fuera del circuito, el estadounidense completó una de las remontadas más improbables del golf moderno. La jornada comenzó cuesta arriba. Kim partía con cinco golpes de desventaja respecto a Rahm y DeChambeau. Mientras el vasco se sostenía con pares y oficio, y el estadounidense sufría pronto con dos bogeys, Kim empezó a encender la mecha con birdies en los hoyos 4, 5, 7 y 9. Al paso por el 9, el margen se había reducido a uno.
El punto de inflexión llegó en el icónico hoyo 12, el “Watering Hole”, un par 3 convertido en anfiteatro. Bola a menos de cinco metros. Silencio expectante. Putt al centro. Empate. Puño cerrado al cielo. Liberación acumulada durante años. Desde ahí, el vendaval fue imparable: birdies en el 13, 14, 15 y 17 para tomar el control y no soltarlo.

Rahm, sólido pero sin chispa suficiente para igualar el recital de hierros y el afinado putter de Kim, terminó segundo en solitario con -20, a tres golpes del campeón, firmando su segundo subcampeonato consecutivo. Su reacción en el 18, observando el abrazo de Kim con su esposa e hija, reflejó el respeto entre competidores: incluso en la derrota, supo reconocer la dimensión humana del triunfo. DeChambeau, tras una primera mitad de 40 golpes (+4), quedó fuera de combate y cerró con 74 (+2).
La épica individual tuvo eco colectivo. El equipo local, Ripper GC, capitaneado por Cameron Smith, encendió definitivamente la grada al adjudicarse el título por equipos con dos golpes de ventaja sobre Legion XIII. Marc Leishman lideró con un espléndido 65 (-7), respaldado por Lucas Herbert y Elvis Smylie (69, -3) y el propio Smith (70, -2). Es su segunda victoria en casa en tres años y la confirmación de un arranque de temporada perfecto tras su triunfo previo en Riyahd.

Kim, que llegó a Australia resolviendo incluso problemas de visado antes de competir, resumió su filosofía en una frase que ya es sello personal: mejorar un 1% cada día. En Adelaida, ese pequeño margen diario se transformó en una montaña conquistada.
El LIV Golf encontró un campeón inesperado. El público australiano, una fiesta inolvidable. Y el golf, una historia de redención que trasciende el marcador.



