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Enseñanza – ¿Cómo elegir a tu profesor de golf? (VI): Fitness

Del mismo modo que la tecnología del material avanza, también lo hace la enseñanza de golf. Al igual que por ejemplo se encuentra una gran cantidad de drivers, hierros, putters y bolas a elegir, aunque no seamos muy conscientes de ello también hay bastantes profesores donde elegir. En cada club dos o tres, seguro. Y escoger a uno no es tarea fácil si no tienes claras tus preferencias y necesidades.

Con el fin de orientarte, bajo el título “¿Cómo elegir a tu profesor de golf?” te ofrecemos una serie de breves artículos exponiendo los aspectos básicos que deberías tener en cuenta para encontrar tu profesor ideal.

Golf-Fitness

1. COMPATIBILIDAD
2. TITULACIÓN Y EXPERIENCIA
3. AYUDAS TÉCNICAS
4. VÍDEO ANÁLISIS
5. AYUDAS TECNOLÓGICAS
6. FITNESS

Por si no te lo imaginas, el profesor de golf ha dejado de ser aquel maestro de antes que se ocupaba de moldear tu swing a golpe de martillo y cincel. Ese que trataba de conseguir que volaras la bola según la capacidad física que tuvieras tal cual llegabas al campo de prácticas, y que cuando se acababa la clase decía… ¡hasta la próxima!

El profesor de golf moderno cuenta con buena formación en Educación Física y está más introducido en el conocimiento de la relación entre el cuerpo y el swing de golf, lo que unido a su titulación y experiencia, más las ayudas técnicas y tecnológicas de las academias de golf que hemos visto en capítulos anteriores, le convierten más bien en un auténtico ‘coach’ deportivo especializado en golf.

Quienes mejor lo saben son los que enseñan golf a niños y niñas, ya que además de adiestrarles en la técnica (y también en valores, comportamiento, etiqueta, etc.) tienen muy presente que sus alumnos están en plena fase de crecimiento. El desarrollo de la técnica va, por tanto, muy ligado a su evolución física, siendo un momento crucial para asentar las bases de un buen swing, y que además perdure en el tiempo.

Golf-Fitness

En el caso de los adultos, nuestro estado físico no va a impedirnos practicar el golf, pero hay una serie de movimientos por los que se sabe si vamos a tener dificultades a la hora de realizar correctamente el swing sin un poco de acondicionamiento físico. Por lo general, para ‘desoxidar’ el cuerpo nos puede hacer falta ganar flexibilidad, fortalecer el tronco, mejorar el ritmo, o ‘engrasar’ el giro de caderas, por no recordar el bajar peso, según la situación personal de cada uno.

A un profesor bien instruido en golf-fitness le saltarán a la vista los puntos débiles de tu swing con origen en tus limitaciones físicas, y sabrá identificar rápidamente las cualidades que necesitas mejorar. Por supuesto te hará calentar bien antes de cada clase, y conociendo tus características físicas y tus posibilidades debería hacerte un plan de entrenamiento con serie de ejercicios, a realizar en el gimnasio o en casa, con el fin de remediar esas limitaciones.

Atento a “¿Cómo elegir a tu profesor de golf? (VII)” de la semana que viene.

Por REDACCIÓN