Putters

TaylorMade Golf – Toma de contacto con los Truss, unos rompedores putters tras la revolución del Spider

26 Febrero 2020 – La irrupción de la familia de putters Spider de TaylorMade supuso una especie de revolución en el mundo del golf. Durante la última década se ha producido un cambio espectacular en el PGA Tour. Más del 60% de los jugadores juegan ahora un putter tipo mallet, cuando previamente las cifras eran casi al revés, ya que la mayoría de golfistas optaban por el blade.

Durante este lapso de tiempo, los ingenieros de TaylorMade han refinado el look y el rendimiento del Spider, pasando de aquellos diseños de gran tamaño, como el Monza Spider (2009), al Spider X, más compacto y moderno. Los primeros modelos se basaron en el volumen para aumentar el momento de inercia (MOI), y como consecuencia el perdón y la estabilidad. Así se ha llegado al Spider más moderno, que a través de un diseño multimaterial permite una distribución perimetral extrema del peso.

Pero volviendo atrás, cuando se lanzó por primera vez el Spider se pensaba que una forma tipo mallet como aquella no eran convencional y sin embargo, ahora no podemos seguir un torneo del Tour sin ver uno. ¿Cómo se produjo este cambio? Bueno, los golfistas se dieron cuenta de todos los beneficios de rendimiento que aportaba, principalmente en cuanto a alineación, tolerancia, estabilidad y consistencia en la cara.

A pesar de todo, todavía existe una saludable población de golfistas que aprecian los beneficios de un buen mallet, pero siguen prefiriendo la forma más clásica del blade. Incluso hay cierto número de profesionales que se van cambiando de uno a otro según les convenga. Como Dustin Johnson, uno de los jugadores que más nos tiene acostumbrados a alternar de putter. Dustin acumula grandes éxitos con el Spider, pero con frecuencia se pasa al blade porque aprecia su aspecto limpio en la colocación.

Así es como entran los putters Truss en juego. Esta nueva generación de putters de TaylorMade está diseñada para ofrecer las características del MOI de alto rendimiento de un mallet, pero en un pack que se asemeja mucho más a la forma clásica del blade en la colocación.

Desde arriba, desde la punta o el talón, los putters Truss simulan muy bien el aspecto de los putters convencionales. Pero mirándolos desde delante o desde detrás, no se parecen a nada que hayamos visto antes. Su hosel de diseño radical crea múltiples puntos de contacto a lo largo del filo superior de la cara, proporcionando más soporte a la cabeza que en cualquier putter blade o mallet que haya existido antes. Este diseño, que aprovecha conceptos de la ingeniería moderna como los aplicados en la construcción de un puente, o el del marco de la raqueta de tenis, está destinado a reducir la desviación y la torsión en el impacto – especialmente en los golpes de putts hacia la punta de la cabeza -, protegiendo la pureza de rodadura a la vez que fomenta una mayor permisividad a los golpes descentrados.

Tal como nos explica en este video Chris Trott, responsable de Sports Marketing y fitter de TaylorMade en el PGA Tour, los putters Truss «se ven como ningún otro, porque patean como ningún otro»:

Como ya expusimos en su presentación, los Truss están disponibles en cuatro formas de cabeza diferentes: blade o mallet, ambos en opciones de varilla hacia el talón y centrada.

No podemos evitar verlos muy distintos, pero ya nos acostumbraremos. Son unos putters que necesitas probar más de una vez en la primera toma de contacto, para ser conscientes de su fiabilidad y magnífico rendimiento. Pero pasó lo mismo con el Spider hace 10 años.

Por Miguel Angel Buil