Ping – Los secretos del camión del Tour Europeo, al descubierto
14 Mayo 2013 – Lo visitamos el pasado mes de marzo a cubierto, durante la feria MadridGOLF 2013, y de nuevo hemos disfrutado de él a pleno sol en el último Open de España en El Saler (Valencia). El camión de Ping Golf, del mismo color negro que el nuevo driver G25, viaja por toda la geografía europea recorriendo los campos del calendario del Tour al servicio de los jugadores equipados por Ping, figuras como Lee Westwood, Alejandro Cañizares o Miguel Angel Jiménez.
Para nuestra visita al camión, que conduce y gobierna el clubmaker Steve Purdy, nos hace de guía Francisco J. Miralles, responsable del taller de palos de Ping España en Castellón. Tras subir por la escalerilla hay un pequeño salón de descanso, y entrando a la derecha en el tráiler lo primero que vemos es la máquina estrella del camión.
“Esta es la máquina estrella del camión, la que te permite modificar el lie y el loft de los palos”, nos comenta Francisco J. Miralles, quien a continuación se presta a hacernos una demostración. “Este hueco es para apoyar el hierro. Tiene una cámara interior con una luz que sirve para identificar el tipo de palo que vas a trabajar. Utiliza unos giroscopios con los que la máquina hace sus cálculos, y así sabe si estás trabajando con un sandwedge, un hierro 7 o el que sea, y lo refleja en la pantalla del ordenador”.
El ordenador tiene incorporados todos los modelos de palos Ping. Seleccionas el palo que vas a modificar, defines el código de color que le quieres poner, puedes personalizar la longitud… Francisco coloca en la máquina un Ping Eye 2 de longitud estándar, y “si por ejemplo quieres dejarlo en el código de color Negro, cuando enciendes el interruptor te indica que tendrás que hacer el ángulo de la cara ‘weaker’, es decir, abrir el loft”. Entonces sujetas el palo con un neumático que hay en la mesa, y a base de percusión ajustas el ángulo.
“¡Pero los palos Ping no son forjados!”, le advierto antes de ajustar la cabeza del Eye2, pensando que se puede romper. “Los palos Ping no son forjados, pero de toda la vida se han modificado ya que después de la fundición los sometemos a un proceso de calentamiento con lo que conseguimos cambiar la estructura molecular y la posibilidad de variar sus ángulos de loft y lie”, me corrige Francisco. “¿Y cuántos grados se pueden modificar?”… “3 ó 4 grados sin que se te rompan, y se pueden modificar 2 ó 3 veces a lo largo de la vida útil del palo”, me precisa Francisco. “Tampoco podemos pasar del código Marrón al código Granate. Son demasiados grados, y el metal tienen un margen de tolerancia”.
En la central de Ping España en Castellón Francisco J. Miralles trabaja con una máquina igual. Preguntando por el nombre técnico, resulta que se llama ‘Medidor de Lie y Loft’. “Muy sencillo”, dice Francisco. “De hecho es un medidor, porque el trabajo se hace a mano. Cuando con el martillo modificas los grados puedes hacer que un palo quede más abierto o cerrado. Esto es en todo lo que se fundamenta la industria de Ping”.
Detrás de esta fantástica máquina encontramos el típico medidor de lie y loft de cualquier taller tradicional, que quizás se use para hacer comprobaciones. Seguimos el recorrido por dentro del camión de Ping para descubrir los sofisticados aparatos y dispositivos con los que trabaja Steve Purdy en su taller rodante para los profesionales de Ping. Aquí, diferentes medidores específicos para maderas, que sólo están disponibles para sus jugadores en el Tour.
Encontramos esta otra máquina para medir el loft exacto de los drivers. Los profesionales del circuito requieren la máxima exactitud en el loft, por lo que a diferencia de los drivers comerciales para los amateurs (por ejemplo nosotros tenemos cuatro lofts a escoger en el nuevo driver G25: 8,5º, 9,5º, 10,5º y 12º, y luego podemos ajustarlo en ±½ grado), los profesionales tienen en el camión el plus de afinar todavía más el loft. No es lo normal, pero por eso podemos ver en el PGA Tour un 8,2º en el driver de Bubba Watson, o un 9,9º en el de Michael Thompson.
Y aquí otra máquina que sirve para modificar el lie de maderas e híbridos, otro plus para los profesionales del Tour. Al lado hay diferentes pulidoras para afinar las férulas de los palos. Y otra máquina es específica para los putters, que permite modificar tanto el lie como el loft. Debajo, múltiples cajones que contienen cabezas de drivers, maderas, híbridos, hierros, wedges, putters… cantidad de varillas y grips… en definitiva, todos los componentes necesarios para montar los palos.
Para desmontar una varilla tienen un aparato que funciona como una pistola de calor. Al calentarse se rompe el pegamento, y se saca fácilmente. También hay unas resistencias en la pared que se usan cuando al cambiar la varilla de un palo a un jugador durante un torneo, sirven para calentar el pegamento y secarlo mucho más rápidamente. Así el jugador puede tener el palo listo en un par de horas en vez de 24h. Y por último está la máquina para colocar los grips. Primero se encinta la varilla, y luego con el palo bien sujeto se alinea la cabeza con el grip.
La precisión de Ping, igual para pros y aficionados
“Aunque los pros tienen el camión a su servicio, Ping ofrece la misma exactitud y tolerancia para todos los jugadores, tanto aficionados como profesionales”, añade Fernando Cambronero, director general de Ping España. “A menudo sucede que los profesionales o mejores jugadores piden especificaciones que normalmente el amateur no solicita: swingweight, cabezas de hierros débiles o fuertes ¼ ó ½ grado, varillas especiales, etc. y se lo hacemos. Pero esto también está disponible para cualquier jugador”.
FERNANDO CAMBRONERO, ENTRE DAVID Y FRANCISCO, EN LA ESCALERA DEL CAMIÓN DE PING.
Cuando Ping nos hace un fitting en un Demo Day a los jugadores amateurs, el resultado se refleja en tu hoja de fitting, con la que puedes ir a encargar los palos a tu tienda habitual, y como un pedido normal enviará tus especificaciones para que te los fabriquen en Inglaterra, donde se encuentra la sede europea de Ping.
Antes de salir del camión de Ping hay varias bolsas que los jugadores de Ping usan en el Tour Europeo, y hurgando entre los palos encontramos un wedge con la etiqueta de Miguel Angel Jiménez, que seguro el malagueño ya ha recuperado y puesto en su bolsa en su reaparición durante el Open de España en El Saler.
Sin duda esta visita al camión de Ping ha sido muy instructiva, y espero que el reportaje haya satisfecho vuestra curiosidad tanto como nosotros al poderlo pisar por dentro.