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Opinión – Ante la reapertura de los campos de golf, ¡no nos olvidemos de nuestros júniors!

18 Mayo 2020 – Ahora que muchos clubs de golf están reabriendo sus puertas en casi toda España, en la Fase 1 de la desescalada del Estado de Alarma por el Covid-19, y que los de Madrid, Barcelona y el resto lo harán en las próximas semanas, es momento de alzar la voz y decir: ¡No nos olvidemos de nuestros jóvenes golfistas!

Recogiendo el mensaje de Golf Foundation en el Reino Unido, que ofrece consejo a los clubs e instructores PGA anglosajones, para ayudarles a fomentar un regreso seguro al juego de los júniors, observamos que en el Protocolo de Apertura del Deporte del Golf propuesto por RFEG, AECG, AEdG, AEGG y PGA de España, y aprobado por el Ministerio de Sanidad y el CSD, nada se dice de nuestros golfistas júniors, la cantera del golf español.

En España tenemos cerca de 35.000 licencias juveniles. No son muchas, pero tampoco son pocas. Además, apenas contamos con iniciativas que ayuden a cambiar la vida de los jóvenes a través de su introducción al golf. Programas federativos como el ‘Golf en los Colegios’, el Oso Bogey, y los circuitos juveniles – ahora con los torneos aplazados, o con Ligas Juveniles en proyecto – han pasado a un segundo plano, mientras que los pros, escuelas y academias de golf miran de recuperar poco a poco sus rutinas.

Pero parece claro que hacen falta nuevas pautas que establezcan la manera en que los jóvenes puedan volver a ser bienvenidos al campo de golf, poniendo énfasis en su seguridad y su inclusión, con la complicidad de los clubs y de las familias. Que vengan de la mano de los valores (los Súper Poderes del Oso Bogey: Honestidad, Superación, Respeto, Diversión y Compañerismo) que el golf inculca en júniors, cadetes, infantiles, alevines y benjamines, especialmente si los padres son ‘no golfistas’, antes de que pierdan el interés por nuestro deporte.

Nuevas pautas para juveniles que incidan en una seguridad a su capacidad, y no desaprovechar los beneficios del golf para su salud, y del distanciamiento social que ofrece el campo frente a otros deportes. Eso quizás permitiría alcanzar nuevas audiencias que, con el estímulo adecuado, podrían engancharse al golf.

Para reactivar el golf júnior, desde Golf Fundation proponen medidas de acceso a los clubs como: ofrecer a los júniors un ambiente seguro e inclusión familiar; asignar greenfees para júniors; tener en consideración jugar sólo 6 ó 9 hoyos; reglas concretas para desarrollar un ritmo de juego positivo; tener en cuenta a las familias ‘no golfistas’; e involucrar a los padres.

Cuando los campos españoles se acostumbren a la nueva normalidad, con las medidas de seguridad post Covid-19 – algunas pasajeras, y otras permanentes–, y aunque ahora lo más importante sea dar greenfees a los adultos, ansiosos por volver a pisar las calles y los greens, no estaría de más seguir el ejemplo del Reino Unido. No podemos olvidarnos de permitir a los jóvenes seguir practicando el golf, con unas normas pensadas a su medida, y animar a los clubs a atraerles y apoyar su desarrollo.

Queda pendiente el regreso a los campos de los niños y niñas, chicos y chicas, que ya lo han probado o que quieren hacerlo por primera vez, para que renazca su deseo de jugar más y, en última instancia, de fidelizarles a ellos y a sus familias como nuevos socios o abonados.

Es de vital importancia que los júniors miren con confianza al golf, incluso en este momento de restricciones, para evitar reforzar su vitola de deporte de adultos y séniors, y se mantenga viva la frágil llama del futuro del golf español.

Por todo ello, ¡no nos olvidemos de nuestros jóvenes golfistas!

Por Miguel Angel Buil