Entrenamiento

Golf Estudio Barcelona – Probamos el SAM PuttLab con Mireia Prat

16 Marzo 2018 – Encajando su agenda con la precisión de un puzzle, la golfista española Mireia Prat regresaba a Barcelona de su gira por Australia y Sudáfrica en el Ladies European Tour para hacerse un análisis de putting en el SAM PuttLab itinerante de Golf Estudio.

Itinerante porque el maletín con los aparatos y el software se alterna entre las tiendas de la cadena entre Madrid y Barcelona, y al día siguiente volvía a la capital, hasta dentro de unas semanas que estará de nuevo al servicio de los jugadores barceloneses y los equipos de la Federació Catalana de golf.

Mireia Prat acudía a Golf Estudio Barcelona y se plantaba en el putting green de la tienda dispuesta a someterse al examen. El SAM PuttLab es un software líder mundial en el coaching de putt que se utiliza como sistema de entrenamiento y también te recomienda el tipo de putter más adecuado a tu estilo de putting, contribuyendo a que tu compra sea efectiva.

Así te hace la radiografía del golpe, del gesto en el impacto, independientemente de la marca y el modelo de putter, y descubre una cantidad impresionante de datos precisos que entrenadores de golf y fitters de palos aprovechan en beneficio del golfista. Es decir, probamos la solución completa al putting de cualquier jugador.

Ángulos de la cara, trayectoria del palo, rotación de la cabeza, punto de impacto, ángulo vertical, timing de swing, velocidad y aceleración, consistencia… hasta más de 40 parámetros de putting son evaluados de manera sencilla, haciendo aflorar las virtudes y debilidades del putting de todo jugador.

Un antiguo putter con el que Mireia Prat recuerda haber ganado torneos en su época de amateur y al principio de profesional es el que ha devuelto la confianza en los greens a la golfista catalana desde hace medio año: el Scotty Cameron Studio Select Squareblade Nº1.

Andrea Rizza, director de Golf Estudio Barcelona, le instala un dispositivo en forma de T invertida en la varilla que emite las señales de ultrasonidos recogidas por un sensor, que luego se leen e interpretan en el ordenador.

Después de varias series de bolas en su caso, Mireia Prat, se ha quedado bien tranquila. El SAM PuttLab dictamina que por su tipo de movimiento e impacto le conviene un putter blade de cara equilibrada (Face Balanced) y grip estándar, que justo coincide con este mismo, el que está jugando ahora en sus torneos del LET.

Le ha salido una consistencia muy alta, del 95% de golpes centrados en la cara, con la necesidad de corregir 2º menos de loft en el impacto. Como su putter tiene un hosel que no permite modificarse en el taller, tendrá que hacer lo que habitualmente le recuerda su entrenadora de putting: cerrar un poco el loft adelantando las manos y practicar el acercar algo más el putter al suelo cerca del impacto.

“Esta sesión me ha servido para saber que mi putter me va bien. La máquina ha confirmado que con el entrenamiento que llevo estoy bien de consistencia. Sólo adelantar un poquito las manos en el address me ayuda a conseguir esos dos grados menos de loft para que el ángulo sea perfecto y terminar la bajada más cerca del suelo, que es lo que me dice mi entrenadora”.

“Mi swing de putt es bueno, lo que me falta es más compromiso y creerme que lo estoy haciendo bien mientras compito”, concluye Mireia Prat.

La sesión terminaba certificando que el putter le va bien, pero con la salvedad de la renovación del grip, ya que con el paso de los años lo tenía bastante desgastado.

Por Miguel Angel Buil