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Blog – Radiografía del golfista español de final de la temporada 2019

10 Enero 2020 – Hombre, mayor de 50 años, de 5ª Categoría (con Handicap, entre 26,5 y 36,0), adscrito a algún club, y procedente de la Comunidad Autónoma de Madrid. Así es el perfil dominante del golfista con licencia por la Real Federación Española de Golf (RFEG), según el informe que la propia RFEG ha elaborado a 31 de Diciembre, al término de la temporada 2019.

El volumen de golfistas ha quedado establecido en 271.470 federados, entre amateurs (269.919) y profesionales (1.551), a falta de las rectificaciones posteriores a la confirmación de cuotas. A pesar del predominio del aficionado adulto masculino en el golf español, el informe subraya la importancia de la mujer (representada por el 28,2%, con 76.000 jugadoras) y de la cantera (12,7%, con 34.374) en la práctica del golf en España.

La edad de referencia mencionada al principio cuenta con una importante uniformidad en todas las Comunidades Autónomas, de tal manera que el total de los mayores de 50 años, incluyendo hombres (106.000) y mujeres (42.803), suponen el 54,8% de la población golfista española (148.803). Descartando a las categorías inferiores (Júniors, Cadetes, Infantiles, Alevines y Benjamines), su volumen asciende todavía más, hasta los 60,6%; es decir, casi un tercio más de los que se encuentran entre los 21 y los 50 años de edad (96.566 licencias).

Aquí sería interesante saber la frecuencia de juego y las motivaciones que mueven al golfista a la hora acudir al campo, pero estos datos no se incluyen en el informe. La proximidad y la facilidad de acceso podría ser uno de los argumentos, pero seguramente habría que valorar otros, como el precio del green-fee, los torneos y eventos, la calidad del campo, las instalaciones de prácticas o la oferta familiar.

El jugador medio en España no es un recién iniciado, como todos sabemos, pero tampoco un experto. Deducimos que se trata de una persona activa, que disfruta del golf como actividad física, sin necesidad de enfrentarse a los desafíos de los profesionales en el Tour, pero que practica con cierta regularidad, aunque a un nivel moderado.

¿Hay relevo generacional? El 12,7% de los jugadores con licencia son menores de 21 años (34.374). Una estadística baja, que pone en cuestión el estado de salud y el futuro del sector. Entre el grupo de menores de edad, el más numeroso está en la franja entre 16 y 21 años (Júniors), con 10.480 licencias. Curiosamente le sigue el grupo de niños y niñas de 10 años o menos (Benjamines), con 7.882 pequeños, alentados por sus padres a acudir a los campos para disfrutar del golf en familia. Los Alevines (11/12 años), Infantiles (13/14 años) y Cadetes (15/16 años) son categorías que se mantienen alrededor de las 5.000 licencias cada uno, volumen que luego se duplica al llegar a a la edad de los Júniors.

Por Comunidades Autónomas, las que han experimentado un mayor incremento son precisamente las dos que acumulan un mayor número de licencias: Andalucía, segunda con 44.308 (el 16,3% del total), con el mayor aumento (508 licencias); y Madrid, primera con 82.993 (el 30,5% del total), con el segundo mayor aumento (463 licencias).

Por el lado contrario, las mayores caídas han correspondido a Cataluña – precisamente donde está la cuota total más alta para mayores/séniors con Handicap y profesionales, de 98 Euros -, que a pesar de perder 559 licencias se mantiene como la tercera Comunidad con más jugadores (28.137, el 10,3% del total); junto a Castilla y León, que pierde 220 y se queda en 13.005.

Las mencionadas, junto a Comunidad Valenciana (19.245), País Vasco (17.187) y Galicia (10.498), completan la lista de siete Comunidades de superan la frontera de los 10.000 federados.

Ante esta radiografía, en el diagnóstico del sector debería destacar la anotación de ‘preocupación por la vitalidad del golf español’, ya que nuestro deporte depende en gran parte del grupo de más avanzada edad, del cual desconocemos con qué frecuencia acude al campo de golf, y está escasamente digitalizada en el mundo moderno; en lugar de fundamentarse en un gran número de practicantes, que lejos de crecer se mantiene estancado (el 0,1% de crecimiento de 2019 es más bien algo anecdótico). Sin duda, este será un factor clave para el desarrollo equilibrado del golf español, a medio y largo plazo.

La RFEG dispondrá en 2020 de un presupuesto récord de 10,22 millones de Euros, un 82,5% de sus ingresos procedentes de las licencias emitidas por las Federaciones Autonómicas, la base de jugadores, que aportarán 8,44 millones de Euros esta temporada. ¿Cuánto de ello se invertirá con efectividad y resultados en la promoción del golf? Pues sólo el 3,64% (372.900 Euros, según el desglose de los gastos). Nos hace falta rejuvenecer el golf español, recuperar golfistas que abandonaron la práctica, y captar nuevos aficionados.

Además, habrá que seguir desmontando el mito del golf como deporte elitista. Un paso a favor sería si el perfil recogido en los datos desmintiera ese mito del golf como deporte caro o para élites, demostrando que la radiografía del aficionado se aleja de la exclusiva concurrencia de practicantes de alto poder adquisitivo.

Porque si algo tenemos claro es que en el golf confluyen personas de distintas procedencias, diferentes niveles económicos, gustos y preferencias, con posibilidades bien dispares, que acaban haciendo todos lo mismo: disfrutar con la pasión de atizarle a una bola para hacerla llegar, en el menor número de golpes, dentro de un hoyo. (Fotos: ©MyGolfWay)

Por Miguel Angel Buil